Cómo funcionan las tasas de fertilidad y por qué siguen disminuyendo
La tasa de fertilidad total mide cuántos hijos tienen las mujeres en promedio, y está disminuyendo en todo el mundo. Aquí se explica cómo la calculan los demógrafos, qué impulsa el descenso y por qué remodela las economías.
¿Qué es la tasa de fertilidad total?
La tasa de fertilidad total (TFT) es la cifra más observada en demografía. Representa el número promedio de hijos que una mujer tendría a lo largo de su vida si experimentara las tasas de natalidad específicas por edad observadas en un año determinado. Los estadísticos la calculan sumando las tasas de fertilidad de cada grupo de edad, normalmente mujeres de entre 15 y 49 años, en un solo año natural.
Una TFT de aproximadamente 2,1 se conoce como el nivel de reemplazo: el punto en el que cada generación se reemplaza exactamente a sí misma, asumiendo una mortalidad estable y ninguna migración neta. Si se cae por debajo de ese umbral durante el tiempo suficiente, la población de un país empieza a disminuir.
Un descenso global por debajo del nivel de reemplazo
La TFT media mundial se ha reducido a más de la mitad desde 1950, pasando de unos cinco hijos por mujer a aproximadamente 2,2 en 2021, según una investigación publicada en The Lancet. Según algunas estimaciones, la tasa mundial cayó por debajo del nivel de reemplazo ya en 2023. La tendencia se está acelerando: para 2050, se estima que 155 de los 204 países estarán por debajo de la marca de 2,1, y ascenderán a 198 a finales de siglo.
El caso más extremo es Corea del Sur, cuya TFT se desplomó hasta 0,72 en 2023, menos de un hijo por mujer de media, según NBC News. Japón registró 1,20, y gran parte del sur y el este de Europa se sitúan entre 1,2 y 1,4. En Estados Unidos, los CDC informaron de una TFT de aproximadamente 1,6 en 2025, un descenso de casi el 20% en dos décadas, impulsado en gran medida por una fuerte caída de los nacimientos entre las mujeres más jóvenes.
¿Qué impulsa la disminución de la fertilidad?
No existe una única causa que explique el descenso. Los demógrafos señalan una red de factores que se refuerzan mutuamente:
- Educación y carreras profesionales. Cada año adicional de educación femenina reduce la fertilidad en aproximadamente 0,26 nacimientos de media, según Population Education. A medida que las mujeres acceden a la educación superior y a las oportunidades profesionales, la maternidad se retrasa, a menudo más allá de los años de máxima fertilidad.
- Presión económica. Los costes de la vivienda, los gastos de guardería y la deuda estudiantil hacen que las familias numerosas sean financieramente desalentadoras. Corea del Sur es el país más caro del mundo para criar a un hijo, con aproximadamente 275.000 dólares desde el nacimiento hasta los 18 años.
- Anticoncepción y elección. El acceso generalizado a la anticoncepción moderna da a las personas el control sobre el tamaño de la familia de una forma que las generaciones anteriores no tenían.
- Cambios culturales. Las cohortes más jóvenes citan cada vez más la ansiedad climática, la inestabilidad política y la preferencia por la realización personal sobre la paternidad como razones para tener menos hijos, o ninguno.
- Menor mortalidad infantil. Cuando mueren menos niños en la infancia, las familias ya no necesitan tener muchos para asegurarse de que algunos sobrevivan, un mecanismo clásico de la transición demográfica.
Por qué es importante para las economías y las sociedades
La caída de la fertilidad remodela las naciones de forma profunda. A medida que las grandes cohortes nacidas durante las décadas de mayor fertilidad se jubilan, son sustituidas por cohortes mucho más pequeñas que se incorporan a la población activa. El resultado es una reducción de la mano de obra, un crecimiento económico más lento y una creciente presión sobre los sistemas de pensiones y de asistencia sanitaria.
Japón ya gasta más de una cuarta parte de su PIB en seguridad social para su población envejecida. Para 2050, se prevé que una de cada tres personas en Asia tenga más de 65 años, según un estudio publicado en el Journal of Global Health. La población actual de Corea del Sur, de 51 millones de habitantes, va camino de reducirse a la mitad para 2100 si persisten las tendencias.
Los gobiernos han probado de todo, desde bonificaciones en efectivo y desgravaciones fiscales hasta la ampliación de los permisos parentales. Corea del Sur ha gastado más de 200.000 millones de dólares en políticas pronatalistas desde 2006, con apenas efecto en su TFT. Los investigadores argumentan cada vez más que invertir la tendencia puede requerir cambios estructurales: vivienda asequible, una cultura de trabajo flexible y una auténtica equidad de género tanto en el trabajo doméstico como en el lugar de trabajo.
Una encrucijada demográfica
El descenso de la fertilidad no es ni una crisis confinada a las naciones ricas ni un problema con una solución rápida. África subsahariana sigue siendo la última región importante con TFT muy por encima del nivel de reemplazo, pero incluso allí, las tasas están disminuyendo constantemente. Los demógrafos advierten que, una vez que la fertilidad cae lo suficiente, puede producirse una "trampa de baja fertilidad", en la que los tamaños de familia pequeños se convierten en normas culturales que se refuerzan a sí mismas y que son extraordinariamente difíciles de revertir.
Comprender la TFT es esencial para comprender algunos de los mayores debates políticos de las próximas décadas, desde la reforma de la inmigración y las edades de jubilación hasta la política de vivienda y la automatización del trabajo. El número en sí es una simple aritmética; sus consecuencias son todo lo contrario.