Cómo funcionan los robotaxis y por qué se están extendiendo rápidamente
Los robotaxis utilizan LiDAR, cámaras, radar e IA para navegar por las calles de la ciudad sin un conductor humano. Aquí se explica cómo funciona la tecnología, dónde está disponible y qué desafíos persisten.
¿Qué es un robotaxi?
Un robotaxi es un vehículo autónomo que opera como un servicio de transporte a demanda, como Uber o Lyft, pero sin ningún humano al volante. Los pasajeros solicitan un viaje a través de una aplicación para teléfonos inteligentes, y un automóvil autónomo los recoge, navega por las calles de la ciudad y los deja en su destino completamente por sí solo.
A diferencia de los coches autónomos personales, los robotaxis son vehículos de flota comercial. Operan con una autonomía SAE de nivel 4, lo que significa que pueden gestionar todas las tareas de conducción dentro de un área geográfica definida sin ninguna intervención humana. (La escala va desde el nivel 0, sin automatización, hasta el nivel 5, autonomía total en todas partes, un hito que ninguna empresa ha logrado todavía).
La tecnología bajo el capó
Los robotaxis se basan en un sistema de sensores, mapas e inteligencia artificial que trabajan en conjunto.
Sensores: ojos en cada ángulo
Un robotaxi típico está repleto de hardware. Los últimos vehículos de Waymo llevan 13 cámaras, cuatro unidades LiDAR, seis radares y micrófonos externos. Cada tipo de sensor tiene una función distinta:
- LiDAR (Light Detection and Ranging) dispara millones de pulsos láser por segundo y mide sus reflejos para construir un mapa 3D preciso del entorno, detectando objetos a una distancia de hasta 300 metros.
- Cámaras leen los semáforos, las marcas viales, las señales de tráfico e identifican a peatones o ciclistas.
- Radar rastrea la velocidad y la distancia de los vehículos cercanos, funcionando bien incluso en lluvia, niebla u oscuridad.
- Micrófonos escuchan las sirenas de emergencia para que el vehículo pueda ceder el paso a los servicios de emergencia.
Fusión de sensores e IA
Los datos brutos de todos estos sensores se fusionan en tiempo real. Los algoritmos de aprendizaje profundo fusionan las nubes de puntos LiDAR con las imágenes de las cámaras y las lecturas del radar en un único modelo rico del entorno. La IA realiza entonces tres tareas críticas: percepción (¿qué objetos hay a mi alrededor?), predicción (¿qué harán a continuación?) y planificación (¿cómo debo girar, frenar o acelerar?).
Mapas HD
Los robotaxis no navegan solo con el GPS de consumo. Se basan en mapas de alta definición con precisión centimétrica que incluyen la geometría de los carriles, la altura de los bordillos, la posición de los semáforos y los límites de velocidad. El vehículo compara constantemente los datos de sus sensores en tiempo real con estos mapas para determinar su ubicación con una precisión de pocos centímetros.
Dónde operan los robotaxis hoy en día
Waymo, de Alphabet, es el claro líder del mercado. A finales de 2025, operaba aproximadamente 2500 vehículos en Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin y Atlanta, completando más de 450.000 viajes por semana, un aumento del 157% en tan solo doce meses. La empresa planea expandirse a ciudades como Denver, Houston, Las Vegas, Nashville y Washington, D.C., con un lanzamiento internacional en Londres.
Zoox, de Amazon, opera un servicio más pequeño en Las Vegas y partes del Área de la Bahía de San Francisco. En China, Apollo Go de Baidu opera la flota de robotaxis más grande del mundo en varias ciudades, incluidas Pekín, Shanghái y Wuhan, completando millones de viajes al año.
Siguen llegando nuevos participantes. En marzo de 2026, Uber anunció una inversión de 1250 millones de dólares en Rivian para desplegar hasta 50.000 robotaxis eléctricos autónomos R2 en 25 ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa para 2031.
Seguridad: ¿Mejor o peor que los humanos?
El panorama de la seguridad es matizado. Un metaanálisis de 2024 en Nature Communications descubrió que los vehículos autónomos estaban involucrados en muchos menos atropellos de peatones: aproximadamente el 3% de los incidentes por milla recorrida, en comparación con el 15% de los conductores humanos. Sin embargo, las tasas generales de colisiones menores varían según la empresa y el contexto, y los incidentes de alto perfil, como el de un robotaxi de Cruise que arrastró a un peatón en San Francisco en 2023, han suscitado un intenso escrutinio.
La regulación sigue siendo un mosaico. Más de 29 estados de EE. UU. han aprobado alguna forma de legislación sobre vehículos autónomos, pero no existe un marco federal integral. Cada ciudad establece sus propias reglas sobre dónde y cuándo pueden operar los robotaxis.
Qué sigue
La industria de los robotaxis está creciendo rápidamente, pero aún enfrenta obstáculos reales: lidiar con el clima extremo, navegar por las zonas de construcción, ganarse la confianza del público y resolver la responsabilidad legal cuando ocurren accidentes. Los costos siguen siendo altos: cada vehículo cargado de sensores puede costar cientos de miles de dólares, aunque los precios están bajando a medida que maduran el hardware LiDAR y el de computación.
Aun así, la trayectoria apunta en una dirección. Waymo pretende alcanzar un millón de viajes por semana para finales de 2026. Con miles de millones de dólares fluyendo de fabricantes de automóviles y gigantes tecnológicos por igual, los viajes sin conductor están pasando de ser una novedad a un transporte urbano cotidiano.