Boreliosis en la República Checa: los casos se triplican
Durante el primer trimestre de 2026, los médicos en la República Checa registraron más de 1300 casos de enfermedad de Lyme, más del triple que el año pasado. Detrás del aumento se encuentran un cambio en el sistema de notificación y el cambio climático.
Más de 1300 casos en tres meses
La República Checa registró un total de 1326 casos de enfermedad de Lyme en el primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento de más del triple en comparación con el mismo período del año anterior. Las cifras publicadas por el Instituto Estatal de Salud (SZÚ) confirman una tendencia que los expertos han estado observando durante varios años: las enfermedades transmitidas por garrapatas están aumentando constantemente en la República Checa.
Ya en 2025 se registró un balance récord: se notificaron más de 11 000 casos de boreliosis y más de 700 casos de encefalitis transmitida por garrapatas en todo el año. Esto sitúa a la República Checa entre los países más afectados de Europa, superada solo por los países bálticos.
¿Cambio en la notificación o aumento real?
Según la portavoz del SZÚ, Štěpánka Čechová, el brusco salto estadístico se debe en gran parte a un cambio en el sistema de notificación. Desde julio de 2024, los médicos de cabecera notifican el diagnóstico automáticamente, por ejemplo, basándose en la típica mancha roja después de la picadura de una garrapata, sin tener que rellenar formularios especiales.
"No se trata de un aumento de la infección, sino más bien de una corrección del sistema de subnotificación para reflejar la situación real", explicó Čechová.
El sistema anterior requería formularios manuales de los médicos y una notificación de laboratorio independiente por parte de los higienistas, lo que creaba importantes lagunas en el registro. El nuevo sistema automatizado ha eliminado estas barreras.
El cambio climático cambia las reglas del juego
Sin embargo, el cambio en la notificación no es el único factor. Los expertos señalan repetidamente la influencia del cambio climático, que está cambiando fundamentalmente la ecología de las garrapatas en la República Checa. Los inviernos más suaves y el inicio temprano del calor prolongan el período de su actividad: las garrapatas se activan a temperaturas superiores a 5 °C y, en los últimos años, se han detectado incluso en febrero y marzo.
También se ha desplazado drásticamente el límite de altitud de aparición. Mientras que en los años 70 y 80 del siglo pasado las garrapatas en la República Checa se encontraban como máximo hasta los 700 metros sobre el nivel del mar, a principios de siglo XXI era alrededor de 1100 metros. En 2025, los expertos recogieron garrapatas a una altitud de aproximadamente 1300 metros. Además, nuevas especies de garrapatas, antes típicas del sur de Europa, Asia o África, están penetrando en Europa Central.
Prevención: vacunación y precaución
Las autoridades sanitarias recomiendan especialmente:
- Vacunación contra la encefalitis transmitida por garrapatas (parcialmente cubierta por el seguro para personas mayores de 50 años)
- Ropa protectora y repelentes al permanecer en la naturaleza
- Revisión regular del cuerpo después de regresar de la naturaleza
- Eliminación lo más rápida posible de la garrapata adherida
La tasa de vacunación de la población checa contra la encefalitis sigue siendo significativamente inferior a la de los países vecinos: en la República Checa es del 39-46% en adultos, mientras que en Austria alcanza el 81% y en Alemania el 67%.
También hay esperanza en una nueva vacuna directamente contra la boreliosis, que ha demostrado una eficacia del 70% en la tercera fase de los ensayos clínicos. Se espera su aprobación en los próximos años.
La temporada no ha hecho más que empezar
El abril de este año ha traído temperaturas récord en varias estaciones meteorológicas, lo que, según los expertos, indica una temporada de garrapatas especialmente intensa. Los médicos hacen un llamamiento al público para que no subestime la prevención: la eliminación temprana de la garrapata y el reconocimiento de los primeros síntomas, como una mancha roja que se expande, pueden prevenir complicaciones graves como la inflamación de las articulaciones, la meningitis o la parálisis del nervio facial.