Cómo el agua dulce se esconde bajo los océanos y por qué es importante
Vastas reservas de agua dulce se encuentran atrapadas bajo el lecho marino en todo el mundo, con un total estimado de 500.000 kilómetros cúbicos. Los científicos están cartografiando ahora estos acuíferos ocultos mediante estudios electromagnéticos, lo que genera esperanzas para las regiones costeras con escasez de agua.
Un océano oculto de agua dulce
Bajo la superficie salada de los océanos y lagos salinos del mundo se esconde uno de los secretos más sorprendentes de la Tierra: enormes reservas de agua dulce, atrapadas en sedimentos y rocas a miles de metros bajo el lecho marino. Los científicos estiman que aproximadamente 500.000 kilómetros cúbicos de agua dulce utilizable se encuentran en alta mar, una cantidad unas 100 veces mayor que toda el agua subterránea que la humanidad ha extraído de los acuíferos terrestres desde 1900.
Estas reservas submarinas de agua dulce no son un fenómeno único. Se han encontrado frente a la costa atlántica de Estados Unidos, bajo el Gran Lago Salado de Utah, cerca de Sudáfrica, Indonesia y Australia. A medida que los acuíferos terrestres se enfrentan al agotamiento debido a la sequía y el uso excesivo, los investigadores están dirigiendo su atención a estas reservas ocultas como un posible salvavidas para las comunidades costeras.
Cómo queda atrapada el agua dulce bajo el mar
La mayor parte del agua dulce en alta mar entró en el suelo hace miles de años, durante las edades de hielo, cuando el nivel del mar era mucho más bajo que ahora. La lluvia y el deshielo se filtraron en las plataformas continentales expuestas, saturando los sedimentos con agua dulce. Cuando el nivel del mar volvió a subir a lo largo de milenios, el agua de mar cubrió estas formaciones, pero el agua dulce permaneció encerrada debajo, aislada por capas de arcilla y roca de baja permeabilidad.
Un segundo mecanismo implica la recarga activa: las montañas y las tierras altas cercanas a las costas canalizan el agua de lluvia profundamente en el suelo, donde fluye hacia el mar a través de formaciones rocosas porosas y emerge, o permanece atrapada, lejos de la costa. Este proceso continúa en muchas regiones, lo que significa que algunos acuíferos marinos no son reliquias antiguas, sino sistemas que se reponen activamente.
Grandes descubrimientos en todo el mundo
En 2019, investigadores de la Universidad de Columbia cartografiaron un acuífero continuo que se extiende al menos 350 kilómetros a lo largo de la costa atlántica de Estados Unidos, desde Nueva Jersey hasta Massachusetts. Contiene aproximadamente 2.800 kilómetros cúbicos de agua de baja salinidad, un volumen comparable al de los mayores acuíferos terrestres. El equipo utilizó imágenes electromagnéticas desde un buque de investigación para escudriñar el lecho marino y rastrear la extensión del agua dulce.
En marzo de 2026, un estudio publicado en Scientific Reports reveló que el agua dulce satura los sedimentos bajo el Gran Lago Salado de Utah a profundidades de tres a cuatro kilómetros. Los científicos lo descubrieron utilizando estudios electromagnéticos aerotransportados (AEM), instrumentos remolcados bajo un helicóptero que envían pulsos de radio al suelo y miden cómo los materiales del subsuelo conducen la electricidad. El agua dulce se extiende mucho más bajo el lago de lo que nadie esperaba, posiblemente abarcando toda su superficie.
Se han identificado sistemas similares de agua dulce en alta mar o bajo lagos cerca de Sudáfrica, Hawái, la Isla del Príncipe Eduardo en Canadá, Yakarta y la cuenca de Gippsland, en el sureste de Australia.
Cómo cartografían los científicos el agua subterránea
La tecnología clave es la electromagnética aerotransportada (AEM). Un helicóptero vuela a unos 60 metros sobre la superficie, remolcando un gran bucle de cable. El bucle genera un pulso electromagnético que penetra cientos de metros en el suelo. Los diferentes materiales (arcilla, arena, agua salada, agua dulce) conducen la electricidad de forma diferente, por lo que la señal de retorno revela una sección transversal detallada de lo que hay debajo.
Los estudios AEM pueden cubrir vastas áreas en días, lo que los hace mucho más eficientes que la perforación de pozos. El Servicio Geológico de Estados Unidos ahora utiliza AEM extensamente en estados como California, Nebraska y Michigan para cartografiar acuíferos y evaluar la calidad del agua subterránea.
Por qué es importante para la seguridad hídrica
Casi el 40 por ciento de la población mundial vive a menos de 100 kilómetros de una costa, y muchas ciudades costeras se enfrentan a una grave escasez de agua. Las soluciones tradicionales (desalinización, tuberías de larga distancia) son caras y consumen mucha energía. Las reservas de agua dulce en alta mar podrían ofrecer una fuente complementaria, aunque la extracción plantea desafíos: bombear demasiado agresivamente corre el riesgo de atraer agua salada al acuífero y contaminarlo permanentemente.
Los científicos advierten que estas reservas no son una solución ilimitada. Muchas se formaron a lo largo de miles de años y se recargan lentamente, si es que lo hacen. Pero a medida que la tecnología de cartografía mejora y la escasez de agua se intensifica, comprender dónde se esconde el agua dulce, incluso bajo el mar, se vuelve cada vez más fundamental para planificar un futuro sostenible.