Ozempic reduce la depresión y la ansiedad, según un amplio estudio
Un extenso estudio sueco con casi 95.000 pacientes publicado en The Lancet Psychiatry ha confirmado que la semaglutida (Ozempic) reduce el riesgo de empeoramiento de la depresión en un 44% y la ansiedad en un 38%. Los científicos apuntan a una acción directa sobre las vías cerebrales.
Un estudio sueco con 95.000 pacientes arroja resultados sorprendentes
Los medicamentos para adelgazar del tipo GLP-1, entre los que se encuentra la popular semaglutida (conocida bajo el nombre comercial de Ozempic), tienen un impacto significativamente positivo en la salud mental. Así lo confirma un extenso estudio de cohortes publicado en marzo de 2026 en la prestigiosa revista The Lancet Psychiatry.
Un equipo internacional de científicos de la Universidad del Este de Finlandia, el Karolinska Institutet de Estocolmo y la Griffith University de Australia analizó los historiales médicos de casi 95.000 suecos con diagnóstico de depresión o trastorno de ansiedad entre 2009 y 2022. Los resultados son notables.
Depresión un 44% menor, ansiedad un 38% menor
Durante los periodos en que los pacientes tomaban semaglutida, los científicos registraron:
- Un 44% menos de riesgo de empeoramiento de la depresión
- Un 38% menos de riesgo de empeoramiento de los trastornos de ansiedad
- Un 42% de descenso en las hospitalizaciones psiquiátricas y las bajas laborales
- Un 47% menos de necesidad de atención hospitalaria relacionada con adicciones
La liraglutida, otro fármaco del mismo grupo, mostró efectos similares, aunque más débiles: una reducción del 18% en el riesgo de empeoramiento de la salud mental. La semaglutida se reveló así como el agonista GLP-1 más eficaz entre los fármacos estudiados.
¿Cómo funciona? Vías cerebrales y mejor autoimagen
Los científicos presumen que los efectos positivos se deben a una combinación de mecanismos directos e indirectos. El coautor del estudio, Markku Lähteenvuo, señaló los posibles "mecanismos neurobiológicos directos" que influyen en el sistema de recompensa del cerebro. Los receptores GLP-1 se encuentran en áreas que regulan las emociones, la impulsividad y los deseos, incluido el sistema mesolímbico y el hipocampo.
Entre los factores indirectos se encuentran la pérdida de peso y la consiguiente mejora de la autoimagen, un mejor control del nivel de azúcar en sangre o la reducción del consumo de alcohol. Sin embargo, el profesor David Nutt subrayó al Jerusalem Post: "Es bien sabido que una mejor salud física conduce a una mejor salud mental, pero dudo que los agonistas GLP-1 por sí solos funcionen como cura para la depresión o la ansiedad".
Importantes limitaciones y cautela
El estudio tiene un carácter observacional: no demuestra una relación causal directa, sino solo una fuerte asociación. Los resultados fueron más pronunciados en pacientes cuya depresión o ansiedad se presentaba junto con diabetes u obesidad. El psiquiatra Riccardo De Giorgi, de la Universidad de Oxford, advirtió que "las pruebas sobre los efectos cognitivos y mentales de estos fármacos siguen siendo contradictorias".
Además, los ensayos clínicos de los fármacos Wegovy y Zepbound excluyeron a pacientes con antecedentes psiquiátricos, lo que limita la generalización de los resultados.
¿Qué significa esto para los pacientes eslovacos?
En Eslovaquia, miles de pacientes toman semaglutida para el tratamiento de la diabetes de tipo 2 y la obesidad. Los nuevos hallazgos sugieren que, además de los beneficios metabólicos, estos pacientes también podrían beneficiarse de un impacto positivo en la psique. Sin embargo, los expertos advierten contra el entusiasmo prematuro: el fármaco no está aprobado para el tratamiento de trastornos mentales y cualquier cambio en la medicación debe consultarse con un médico.
Sin embargo, los resultados del estudio abren la puerta a nuevas investigaciones. Según la base de datos ClinicalTrials.gov, hay 13 ensayos clínicos en curso que investigan la semaglutida en trastornos cognitivos, adicciones, psicosis y depresión.