Suecia Interfiere Dron Ruso que Apuntaba al Portaaviones Francés
Las fuerzas suecas interceptaron e interfirieron un dron lanzado desde un buque espía ruso que se dirigía al portaaviones francés Charles de Gaulle mientras estaba atracado en Malmö durante ejercicios de la OTAN en el Báltico, en lo que París calificó como una 'provocación ridícula'.
Dron de Buque Espía Ruso se Acerca al Portaaviones Insignia de la OTAN
Las fuerzas armadas suecas interceptaron e interfirieron electrónicamente un dron lanzado desde un buque de reconocimiento ruso que se dirigía al portaaviones de propulsión nuclear francés FS Charles de Gaulle el 25 de febrero, mientras el buque insignia de guerra estaba atracado en el puerto sueco meridional de Malmö. El incidente, confirmado por el Ministerio de Defensa sueco, marca uno de los actos más audaces de vigilancia militar rusa contra un activo de la OTAN en aguas europeas desde que Suecia se unió a la alianza en 2024.
El Ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, declaró que los datos técnicos identificaron de manera concluyente el origen del dron: "Las Fuerzas Armadas suecas pueden confirmar ahora que el dron no autorizado fue lanzado desde el buque ruso de reconocimiento radioeléctrico Zhigulevsk". El buque había estado transitando por el estrecho de Öresund —el estrecho canal que separa Suecia de Dinamarca— cuando lanzó el dron hacia el portaaviones, que estaba atracado en Malmö como parte de la misión LA FAYETTE 26 de la OTAN y los ejercicios bálticos más amplios Orion-26.
Contramedidas Electrónicas Rápidas
Un buque patrullero de la marina sueca detectó el dron y activó contramedidas electrónicas, interrumpiendo los sistemas de control de la aeronave a aproximadamente siete millas náuticas del Charles de Gaulle —lo suficientemente cerca como para recopilar información detallada sobre la disposición, los sistemas y el personal del portaaviones, si no se hubiera desafiado. Los funcionarios suecos confirmaron que el sistema de interferencia funcionó sin interrumpir las operaciones a bordo del buque francés. No está claro si el dron regresó al Zhigulevsk o cayó al mar.
Jonson describió el incidente como "grave e irresponsable", al tiempo que elogió la respuesta de sus fuerzas como "decisiva y profesional". La visita del Charles de Gaulle a Malmö fue en sí misma histórica: fue la primera vez que el portaaviones insignia de Francia atracaba en Suecia, un gesto simbólico de solidaridad de la OTAN tras la adhesión de Estocolmo a la alianza hace poco menos de dos años.
Consecuencias Diplomáticas y Negación del Kremlin
El Ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, respondió con dureza, diciendo que si se confirmaba la participación rusa, la única conclusión sería que se trataba de una "provocación ridícula". Esa confirmación llegó rápidamente desde Estocolmo.
El Kremlin, como era de esperar, negó cualquier delito. El portavoz Dmitry Peskov desestimó las acusaciones como "una declaración bastante absurda", sin ofrecer ninguna explicación alternativa para el origen del dron o su trayectoria de vuelo hacia un portaaviones de la OTAN.
Un Patrón de Provocaciones en el Báltico
El incidente encaja en un patrón bien documentado de acoso militar ruso en la región del Báltico. Desde que Suecia y Finlandia se unieron a la OTAN, Moscú ha intensificado las operaciones de reconocimiento aéreo y de interferencia de GPS en la zona. La flota rusa de recopilación de inteligencia, incluidos buques como el Zhigulevsk, supervisa rutinariamente los movimientos navales de la OTAN en los mares del Norte y Báltico.
Analistas de seguridad señalaron que apuntar al Charles de Gaulle —el único portaaviones de propulsión nuclear de Europa y la pieza central de la proyección de poder de la marina francesa— tiene un peso simbólico significativo. El Grupo de Ataque del Portaaviones francés también incluía la fragata holandesa HNLMS Evertsen, lo que subraya la naturaleza multinacional de la presencia de la OTAN que Moscú buscaba vigilar.
El episodio subraya una realidad más amplia: a medida que la OTAN amplía su presencia en el Báltico, Rusia está intensificando sus esfuerzos de inteligencia para igualarla, y la membresía sueca ha colocado a Estocolmo a la vanguardia de esa confrontación.