Asesinato de líder del cártel en México sacude la seguridad del Mundial 2026
La muerte del jefe del CJNG, 'El Mencho', ha desatado una ola de violencia en el estado mexicano de Jalisco, generando serias dudas sobre la seguridad en la Copa Mundial de la FIFA 2026, con cuatro partidos programados en el Estadio Akron de Guadalajara.
La muerte que sacudió Jalisco
El 23 de febrero, el ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", el temido líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Fue herido durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, y falleció durante su traslado a Ciudad de México. El suceso provocó una onda expansiva que trascendió el mundo del hampa: Guadalajara, la capital de Jalisco, será sede de cuatro partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará dentro de pocos meses.
Represalias y caos
La respuesta del cártel fue rápida y brutal. A las pocas horas de la muerte de El Mencho, sicarios del CJNG levantaron barricadas incendiarias en las principales autopistas, quemaron negocios, gasolineras y vehículos, y protagonizaron enfrentamientos armados con las fuerzas de seguridad en Jalisco y estados vecinos. Más de 70 personas murieron en la violencia: soldados, miembros del cártel y civiles. Aerolíneas como Air Canada y United Airlines cancelaron o desviaron más de 200 vuelos a la región. Cuatro partidos de la liga mexicana de fútbol fueron pospuestos a mitad de semana mientras el estado se paralizaba.
Un torneo en la mira
El momento no podría ser más inoportuno para la FIFA y las autoridades mexicanas. El Estadio Akron de Guadalajara tiene programado albergar cuatro partidos de la fase de grupos entre el 11 y el 26 de junio de 2026. Los partidos de repesca interconfederaciones están programados para el mismo recinto a finales de marzo. Ciudad de México, sede de cinco partidos, incluido el partido inaugural del torneo entre México y Sudáfrica el 11 de junio, y Monterrey, con cuatro partidos, completan las obligaciones de México en la Copa Mundial.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se apresuró a proyectar calma. "No estoy preocupado", declaró a los periodistas, añadiendo que tenía "plena confianza" en el aparato de seguridad de México. La FIFA insistió posteriormente en que sería "inexacto y engañoso" sugerir que existían preocupaciones significativas. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, prometió "todas las garantías" de que los partidos se desarrollarían según lo previsto. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, declaró que no existía "absolutamente ningún riesgo" de que se cambiara la sede.
Escepticismo entre los expertos
Los analistas de seguridad se muestran menos tranquilos. Los críticos de la llamada "estrategia del capo" de México -que consiste en eliminar a los líderes de los cárteles- advierten de que con frecuencia produce un "efecto hidra": en lugar de derrotar a una organización, la decapitación desencadena sangrientas batallas internas por la sucesión y la entrada de cárteles rivales para apoderarse del territorio. El vacío de poder dejado por El Mencho, advierten los expertos, podría alimentar meses de inestabilidad en la misma región que se espera que reciba a cientos de miles de aficionados internacionales.
El panorama general ya es preocupante. En las semanas previas a la muerte de El Mencho, se descubrieron más de 500 bolsas con restos humanos cerca del Estadio Akron, un sombrío recordatorio de la arraigada violencia en Jalisco. Desde que comenzaron los disturbios, se han desplegado 2.500 efectivos adicionales en la región, y las autoridades están ampliando las cámaras de vigilancia con inteligencia artificial y los sistemas de detección de drones alrededor de los estadios y las zonas de aficionados.
¿Se podrá celebrar el Mundial?
Algunos analistas ofrecen una fuente de tranquilidad contraintuitiva: la economía de los cárteles. El experto en derecho penal Javier Eskauriatza ha señalado que el propio CJNG posee hoteles y negocios que se benefician del turismo internacional, lo que significa que los cárteles pueden tener fuertes incentivos financieros para mantener la paz durante un evento mundial que inunda sus territorios con visitantes que gastan dinero.
La FIFA confirmó que el cambio de sede sigue siendo un "último recurso", en parte porque ya se han vendido decenas de miles de entradas y las reservas de hotel -algunas con precios un 405% superiores a los normales- no pueden deshacerse fácilmente. Con el inicio del torneo acercándose y el mundo observando, México se enfrenta a su prueba de seguridad más trascendental en años.