Cómo funcionan los controles de exportación de semiconductores... y por qué
Estados Unidos y sus aliados utilizan controles de exportación para restringir el acceso de China a chips avanzados y equipos para la fabricación de chips. Aquí se explica cómo funcionan estos controles, dónde están los puntos críticos y por qué la aplicación sigue siendo un desafío.
La nueva línea del frente de la geopolítica
La guerra moderna, la inteligencia artificial y el poder económico funcionan con semiconductores. En los últimos años, Estados Unidos ha convertido los controles de exportación de chips en una herramienta central de su estrategia de seguridad nacional, con el objetivo de frenar el acceso de China a la tecnología informática más avanzada. Los controles marcan uno de los usos más significativos de las restricciones comerciales desde la Guerra Fría, y comprender cómo funcionan es esencial para comprender el panorama geopolítico actual.
Qué hacen realmente los controles de exportación
En esencia, los controles de exportación de semiconductores son regulaciones gubernamentales que restringen la venta, la transferencia o el mantenimiento de chips y equipos de fabricación de chips específicos a países o entidades designados. El Departamento de Comercio de EE. UU., a través de su Bureau of Industry and Security (BIS) [Oficina de Industria y Seguridad], mantiene una Entity List [Lista de Entidades] de organizaciones extranjeras sujetas a restricciones. Cualquier empresa estadounidense, o empresa extranjera que utilice tecnología estadounidense, necesita una licencia especial para vender artículos controlados a las entidades incluidas en la lista.
El primer paquete importante llegó en octubre de 2022, cuando la administración Biden restringió las exportaciones de chips de IA avanzados (como las GPU A100 y H100 de Nvidia) y equipos de fabricación de semiconductores capaces de producir chips en nodos inferiores a 14 nanómetros. Una segunda ronda, más estricta, siguió en octubre de 2023, cerrando las lagunas que habían permitido que los chips modificados llegaran a China a través de intermediarios.
La estrategia del cuello de botella
Los controles de exportación funcionan porque la cadena de suministro de semiconductores tiene cuellos de botella naturales: etapas en las que un pequeño número de empresas dominan a nivel mundial. Las empresas estadounidenses y aliadas controlan aproximadamente el 90 por ciento del equipo mundial de fabricación de semiconductores, según un análisis del Center for Strategic and International Studies [Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales]. El cuello de botella más famoso es la litografía: la empresa holandesa ASML es el único productor de máquinas de ultravioleta extremo (EUV), esenciales para la fabricación de chips de vanguardia.
Otros cuellos de botella incluyen el software de automatización del diseño electrónico (EDA), dominado por tres empresas estadounidenses (Synopsys, Cadence y Siemens EDA), y la memoria de gran ancho de banda (HBM), controlada en gran medida por los fabricantes surcoreanos Samsung y SK Hynix. Al restringir el acceso en estos cuellos de botella, Estados Unidos puede restringir toda una industria descendente sin prohibir cada producto individual.
Por qué los aliados importan
Los controles unilaterales tienen un alcance limitado. Debido a que los fabricantes de equipos clave se encuentran en Japón (Tokyo Electron) y los Países Bajos (ASML), Washington ha presionado a ambos gobiernos para que impongan restricciones alineadas. A principios de 2023, Japón y los Países Bajos acordaron coordinar sus propias normas de exportación, fortaleciendo significativamente la aplicación. La ley bipartidista MATCH Act, presentada en el Congreso de los Estados Unidos, busca formalizar este enfoque multilateral estableciendo un plazo de 150 días para que los aliados igualen los controles estadounidenses, o se enfrenten a acciones unilaterales de los Estados Unidos.
Lagunas en la aplicación y soluciones alternativas
A pesar de su ambición, los controles enfrentan desafíos persistentes. Las GPU Nvidia restringidas han aparecido en plataformas de comercio electrónico chinas meses después de que entraran en vigor las prohibiciones. La computación en la nube ofrece otra vía: las organizaciones chinas, incluidas algunas con vínculos militares, pueden acceder a chips avanzados de forma remota a través de plataformas como Amazon Web Services sin importar físicamente el hardware, según un informe del Servicio de Investigación del Congreso.
El contrabando a través de terceros países, empresas fantasma y centros de transbordo complica aún más la aplicación. Y los críticos advierten que las restricciones aceleran el impulso de China hacia la autosuficiencia, lo que podría debilitar los mismos cuellos de botella de los que dependen los controles.
Lo que está en juego
Los controles de exportación de semiconductores se encuentran en la intersección del comercio, la tecnología y la seguridad nacional. Su eficacia depende no solo de la política estadounidense, sino también de una coordinación internacional sostenida y de la capacidad de adaptarse más rápido que las soluciones alternativas. A medida que las capacidades de la IA se vuelven más poderosas, y más estratégicamente sensibles, la presión para que estos controles sean correctos no hará más que intensificarse.
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