Cultura

Orbán y Magyar Péter: la contienda más reñida en 16 años

De cara a las elecciones parlamentarias húngaras del 12 de abril, encuestas de opinión pública contradictorias señalan una competencia extremadamente reñida entre el Fidesz-KDNP y el Partido Tisza: los institutos independientes miden una ventaja para Magyar Péter, mientras que los investigadores cercanos al gobierno miden la superioridad de Viktor Orbán.

R
Redakcia
Share
Orbán y Magyar Péter: la contienda más reñida en 16 años

La guerra de las encuestas

El 12 de abril se celebrarán las próximas elecciones parlamentarias en Hungría, y según las últimas encuestas de opinión, la contienda entre Viktor Orbán, en el poder desde 2010, y su rival Magyar Péter es la más reñida en 16 años. Sin embargo, los resultados de las encuestas difieren notablemente, dependiendo de si fueron realizadas por un instituto cercano al gobierno o uno independiente.

Según el Nézőpont Intézet, en una votación dominical, el Fidesz-KDNP obtendría el 46% de los votos, y el Partido Tisza el 40%. Según datos del Centro para los Derechos Fundamentales, entre los votantes seguros, el Fidesz tiene un 49% y el Tisza un 42%, es decir, una diferencia de solo siete puntos porcentuales.

En cambio, los investigadores independientes pintan un panorama diferente. En una encuesta de enero de Medián, Tisza obtuvo un 40% y Fidesz un 33%. Según datos de marzo del 21 Kutatóközpont, en el conjunto de la población, Tisza obtuvo un 38% y Fidesz un 30%; entre los votantes seguros, Tisza un 51% y Fidesz un 41%. El IDEA Intézet midió una ventaja de 12 puntos porcentuales para Tisza entre aquellos que están seguros de votar y elegir un partido. El politólogo Gábor Török señaló en enero que nunca antes se había producido una diferencia tan grande entre los datos de investigadores cercanos al gobierno e independientes en la política húngara.

Las principales batallas de la campaña

Magyar Péter, presidente del Partido Tisza, afirma que la destitución de Viktor Orbán es la única forma de que Hungría regrese a la corriente principal europea y acceda a los fondos de la UE que están congelados. Según el programa de gobierno de Tisza, traerían de vuelta los aproximadamente 8000 mil millones de florines húngaros en fondos de la UE que le corresponden a Hungría, eliminarían la corrupción y eliminarían la dependencia energética de Rusia para 2035.

Viktor Orbán, por su parte, refuerza la narrativa de que Tisza es una "creación de Bruselas" y que Magyar Péter representa intereses occidentales. En su discurso anual de febrero, el Primer Ministro declaró que el Fidesz es el único partido que defiende la soberanía de Hungría. La campaña está marcada por el estado de la economía, el aumento de los precios de la energía, el conflicto ucraniano-ruso y la relación de Hungría con la UE y la OTAN.

La intención de participación puede ser decisiva

Una de las conclusiones más importantes de los investigadores se refiere a la participación electoral. El 97% de los simpatizantes de Tisza afirman que seguramente irán a votar el 12 de abril, mientras que en el campo del Fidesz esta proporción es de solo el 85%. Si esta diferencia se manifiesta en la realidad, podría mejorar significativamente las posibilidades de la oposición.

El porcentaje de votantes indecisos disminuye constantemente: en enero, todavía el 27% no podía decidirse, mientras que en marzo solo el 21%. Según Hann Endre, investigador principal de Medián, es improbable que se produzca un gran cambio en el último mes, y entre los indecisos domina la necesidad de destituir al gobierno de Orbán. Según datos de la casa de apuestas Polymarket, la probabilidad de victoria de Magyar Péter es del 57%, y la de Orbán del 39%.

Una apuesta histórica

El Fidesz ha obtenido una mayoría de dos tercios en cuatro elecciones consecutivas: en 2010, 2014, 2018 y 2022; en esta última, obtuvo el 54,13% de los votos. Si Magyar Péter logra revertir la tendencia, no solo significaría un cambio de gobierno, sino también una transformación radical del orden político de la última década y media.

Ambos bandos se movilizan con todas sus fuerzas. Viktor Orbán pone el acento en la campaña callejera para ganar votantes más allá de su base segura. El Partido Tisza apuesta por la alta disposición a participar y la movilización de las generaciones más jóvenes. El resultado del 12 de abril podría dar forma a la próxima década de Hungría.

Este artículo también está disponible en otros idiomas:

Artículos relacionados