¿Qué animales usan herramientas y qué revela esto?
El uso de herramientas se consideró una vez exclusivamente humano. Ahora, los científicos lo documentan en mamíferos, aves, peces e incluso invertebrados, lo que remodela nuestra comprensión de la cognición animal.
Más allá de las manos humanas
Durante la mayor parte del siglo XX, el uso de herramientas sirvió como una clara línea divisoria entre los humanos y el resto del reino animal. Esa frontera comenzó a desmoronarse en 1960 cuando Jane Goodall observó a un chimpancé deshojar una ramita y deslizarla en un termitero: un acto deliberado de fabricación que obligó a la ciencia a repensar lo que significa ser inteligente. Desde entonces, los investigadores han registrado el uso de herramientas en al menos nueve clases de animales que abarcan cuatro filos, desde erizos de mar hasta elefantes, sin embargo, el comportamiento permanece documentado en menos del uno por ciento de los géneros animales conocidos.
¿Qué cuenta como herramienta?
Definir el uso de herramientas es más difícil de lo que parece. El marco más citado, introducido por el investigador Benjamin Beck, requiere tres condiciones: el objeto no debe ser parte del propio cuerpo del animal, no debe estar adherido al medio ambiente y debe manipularse para lograr un resultado beneficioso. Propuestas más recientes amplían la definición para incluir comportamientos que median el flujo de información entre el usuario y su entorno, un cambio que ha traído al menos 18 definiciones contrapuestas a la literatura.
Este debate importa porque donde los científicos trazan la línea determina qué especies califican. Un cangrejo ermitaño que se desliza dentro de una concha vacía podría parecer un uso de herramientas, pero la mayoría de los investigadores lo excluyen porque el cangrejo no manipula activamente la concha para alterar algo más.
Los artistas estrella
Primates
Los chimpancés siguen siendo el estándar de oro. Las poblaciones silvestres usan martillos de piedra para romper nueces, esponjas de hojas para absorber agua y palos afilados para cazar gálagos. Los monos capuchinos en Brasil seleccionan rocas del peso y la durabilidad adecuados para romper frutas duras, mostrando una forma de evaluación de la calidad incluso antes de comenzar.
Aves
Los cuervos de Nueva Caledonia se encuentran entre los únicos animales no humanos que fabrican herramientas, recortando hojas de pandanus en sondas con forma de gancho para extraer larvas de insectos de la corteza. Los experimentos de laboratorio demuestran que pueden planificar con anticipación, eligiendo la herramienta correcta para una tarea que aún no han encontrado. Los pinzones carpinteros en las Galápagos usan espinas de cactus de manera similar, explorando grietas a las que sus picos solos no pueden llegar.
Mamíferos marinos
Los delfines mulares en Shark Bay, Australia, arrancan esponjas marinas del lecho marino y las usan sobre sus hocicos mientras buscan alimento, una técnica llamada "esponjeo" que protege sus sensibles rostros de rocas afiladas y organismos urticantes. Las madres transmiten el comportamiento a las hijas, lo que lo convierte en uno de los ejemplos más claros de transmisión cultural del uso de herramientas fuera de los primates. Las nutrias marinas, mientras tanto, flotan sobre sus espaldas y rompen mariscos contra piedras planas equilibradas sobre sus pechos.
Invertebrados y peces
Los pulpos venosos en Indonesia recolectan cáscaras de coco desechadas, las transportan a través del lecho marino y las vuelven a ensamblar en refugios portátiles, un comportamiento que califica como uso de herramientas porque el animal transporta el objeto para un beneficio futuro. Ciertas especies de lábridos rompen erizos de mar contra las rocas para abrirlos, y se ha observado que algunos peces arqueros usan chorros de agua de maneras que los investigadores debaten como uso de herramientas límite.
Una vaca llamada Veronika
La última sorpresa proviene de una granja austriaca. Un estudio publicado en Current Biology documentó a una vaca parda suiza llamada Veronika recogiendo un cepillo de cubierta con la boca y usándolo para rascarse. A través de ensayos aleatorios, prefirió el extremo de cerdas para la mayoría de las partes del cuerpo, pero cambió al extremo del palo para las áreas más suaves de la parte inferior del cuerpo, evidencia de un uso de herramientas flexible y multiusos previamente reportado solo en grandes simios.
Debido a que las vacas carecen de manos, Veronika debe agarrar y reposicionar el cepillo completamente con la boca, sin embargo, ajusta sus movimientos con aparente previsión. El hallazgo sugiere que la cognición del ganado ha sido drásticamente subestimada.
Por qué es importante
El uso de herramientas rivaliza con el lenguaje como una ventana a la naturaleza de la cognición. Cada nueva especie agregada a la lista debilita la antigua suposición de que la resolución de problemas complejos requiere un cerebro grande o manos hábiles. En cambio, la evidencia apunta a la evolución convergente: linajes no relacionados que llegan a soluciones similares bajo presiones ecológicas similares: escasez de alimentos, presas de caparazón duro, parásitos que necesitan rascarse.
Comprender qué animales usan herramientas y cómo, también tiene implicaciones prácticas. Los programas de conservación pueden proteger mejor a las especies cuya supervivencia depende de habilidades aprendidas y transmitidas culturalmente. Y para los investigadores que estudian los orígenes de la tecnología humana, cada nuevo fabricante de herramientas en el reino animal ofrece otro punto de datos en la larga historia de la inteligencia misma.