Cae 'El Mencho': el mayor golpe al narcotráfico en México
El Ejército mexicano mató al líder del CJNG, Nemesio 'El Mencho' Oseguera, en Tapalpa, Jalisco, desatando bloqueos y violencia en siete estados. Su muerte abre una crisis de poder en el cártel más peligroso de México.
El operativo que acabó con el capo más buscado del mundo
La tarde del domingo 22 de febrero, unidades del Ejército mexicano ejecutaron un operativo en el municipio de Tapalpa, Jalisco, que culminó con la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Herido durante el enfrentamiento con soldados, el capo murió mientras era trasladado en helicóptero a la Ciudad de México, según confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional.
El operativo —coordinado por la Defensa, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional— contó además con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, según informaron fuentes oficiales. En el choque inicial murieron siete integrantes del cártel y otros dos fueron detenidos; tres más, entre ellos «El Mencho», fallecieron durante el traslado aéreo.
El hombre detrás del CJNG
Originario de Michoacán, Oseguera Cervantes cofundó el CJNG alrededor de 2007 y lo transformó en la organización criminal más poderosa de México, según el FBI. El cártel controlaba el grueso del tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo con destino a Estados Unidos, con redes de distribución extendidas por varios continentes.
El Departamento de Justicia estadounidense ofrecía una recompensa de diez millones de dólares por información que condujera a su captura. Su sello era la violencia extrema: decapitaciones filmadas, drones militarizados y vehículos blindados que desafiaban abiertamente a las fuerzas del Estado. Durante años eludió a las autoridades de ambos países.
Una noche de caos en siete estados
La confirmación de su muerte desencadenó una respuesta coordinada e inmediata del CJNG. En pocas horas, las autoridades mexicanas registraron 252 bloqueos carreteros en todo el país, con vehículos incendiados y enfrentamientos armados en al menos siete estados: Jalisco, Michoacán, Nayarit, Colima, Guanajuato, Zacatecas y Tamaulipas.
Guadalajara, capital de Jalisco, se convirtió en una ciudad fantasma. Calles vacías, comercios cerrados y el pánico desbordado en el aeropuerto internacional —con pasajeros huyendo entre el humo— marcaron una noche de terror. La situación resultó especialmente alarmante dado que Guadalajara acogerá cuatro partidos del Mundial de Fútbol 2026, incluyendo uno de la selección mexicana, que arranca en menos de cuatro meses.
El vacío de poder y el reto del gobierno
La muerte de «El Mencho» abre interrogantes que los expertos en seguridad califican de críticos. A diferencia del Cártel de Sinaloa, con una dirección más compartida, el CJNG fue construido en torno a la figura omnipresente de su fundador. Sin un sucesor claro, los analistas advierten sobre dos escenarios: una reestructuración interna ordenada o, más probablemente, la fragmentación en facciones rivales que desataría una guerra intestina devastadora.
El gobierno mexicano calificó el operativo de hito histórico en la lucha contra el crimen organizado, pero reconoció que la situación de seguridad permanecerá volátil en los próximos días. La embajada de Estados Unidos emitió una alerta para sus ciudadanos en México, instándoles a evitar desplazamientos no esenciales.
Un golpe histórico, un futuro incierto
La caída de «El Mencho» es el éxito más contundente contra el narcotráfico mexicano desde la captura de Joaquín «El Chapo» Guzmán en 2016. Sin embargo, la experiencia histórica advierte que la eliminación de un jefe cartelario rara vez extingue la violencia: por lo general, la intensifica en el corto plazo. México enfrenta ahora su prueba más exigente: convertir este golpe operativo en el comienzo de una paz duradera.