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Cómo funciona la metástasis del cáncer y por qué es tan mortal

La metástasis, la propagación del cáncer desde su sitio original a órganos distantes, es responsable de más del 90% de las muertes por cáncer. Aquí se explica cómo funciona el proceso, paso a paso, y por qué sigue siendo uno de los problemas más difíciles de resolver para la medicina.

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Redakcia
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Cómo funciona la metástasis del cáncer y por qué es tan mortal

La fase más mortal del cáncer

La mayoría de las muertes por cáncer no son causadas por el tumor original, sino por la metástasis, el proceso por el cual las células cancerosas se desprenden de donde se formaron inicialmente, viajan por el cuerpo y establecen nuevos tumores en órganos distantes. Según el Instituto Nacional del Cáncer, la metástasis es responsable de más del 90% de la mortalidad relacionada con el cáncer. Comprender cómo ocurre es fundamental para la búsqueda de mejores tratamientos.

Paso 1: Escape del tumor primario

Las células cancerosas en un tumor primario están inicialmente sujetas en su lugar por anclajes moleculares: proteínas que las unen a las células vecinas y al andamio de tejido circundante conocido como la matriz extracelular (MEC). Para hacer metástasis, las células primero deben romper estos enlaces.

Esto se logra a través de un proceso llamado transición epitelial-mesenquimal (TEM). Las células epiteliales, el tipo que recubre los órganos, normalmente se adhieren fuertemente entre sí. Bajo la influencia de mutaciones genéticas o moléculas de señalización, las células cancerosas pueden cambiar a un estado mesenquimal: pierden sus propiedades de adhesión, se alargan y se vuelven móviles, y comienzan a producir enzimas llamadas metaloproteinasas de matriz (MMPs) que digieren la MEC como tijeras moleculares, abriendo un camino para escapar.

Paso 2: Entrada al torrente sanguíneo

Una vez libres, las células cancerosas deben ingresar al sistema circulatorio o linfático, un paso llamado intravasación. Los tumores a menudo estimulan el crecimiento de vasos sanguíneos nuevos y mal estructurados (un proceso llamado angiogénesis), que son más permeables que los vasos normales y más fáciles de penetrar. Las células cancerosas atraviesan la pared del vaso utilizando estructuras protuberantes llamadas invadopodios y se deslizan al torrente sanguíneo como células tumorales circulantes (CTC).

La supervivencia en el torrente sanguíneo es brutalmente difícil. La mayoría de las CTC son destruidas en cuestión de horas por las fuerzas de cizallamiento mecánicas y las células inmunitarias. Solo una pequeña fracción sobrevive, pero incluso una sola célula que tenga éxito puede ser suficiente para sembrar un nuevo tumor.

Paso 3: Llegada a un nuevo órgano

Cuando una CTC se atasca en un pequeño capilar en un sitio distante, se enfrenta a su próximo desafío: volver a salir del vaso e invadir el tejido circundante. Este viaje inverso se llama extravasación. Las integrinas, proteínas en la superficie de las células cancerosas, se agarran a la pared del vaso, y la célula se abre paso a través de las uniones estrechas en el endotelio hacia el tejido extraño.

El cáncer no se propaga al azar. Diferentes tipos de cáncer tienen patrones característicos: el cáncer de mama se propaga con frecuencia a los huesos, los pulmones, el hígado y el cerebro; el cáncer de próstata favorece los huesos; el cáncer de colon tiende a colonizar el hígado. Esto a veces se llama la hipótesis de la "semilla y el suelo": ciertas células cancerosas (semillas) colonizan preferentemente ciertos órganos (suelo) cuyo entorno les conviene.

Paso 4: Latencia: la amenaza silenciosa

Muchas células cancerosas que llegan a sitios distantes no forman tumores de inmediato. En cambio, entran en un estado de latencia, permaneciendo en silencio durante meses, años o incluso décadas. Esto explica por qué algunos pacientes que parecen estar libres de cáncer después de la cirugía recaen muchos años después. Según una investigación publicada en Latencia de las células cancerosas en la metástasis (PMC), las células latentes resisten la terapia porque no se están dividiendo activamente: la mayoría de los fármacos contra el cáncer se dirigen a las células que se dividen rápidamente. Cuando las condiciones cambian (estrés, supresión inmunitaria, envejecimiento), las células latentes pueden despertarse y proliferar.

Paso 5: Colonización y crecimiento

Para que una célula metastásica se convierta en un tumor clínicamente peligroso, debe colonizar su nuevo entorno. Necesita evadir las defensas inmunitarias locales, estimular el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos para alimentarse y reprogramar las células circundantes en un "microambiente tumoral" de apoyo. Este paso final, la colonización, es donde fracasa la gran mayoría de los intentos metastásicos. Solo una pequeña fracción de las células diseminadas tiene éxito.

Por qué la metástasis es tan difícil de tratar

Varios factores conspiran para que el cáncer metastásico sea extraordinariamente difícil de tratar:

  • Escape temprano: Las células cancerosas pueden diseminarse antes de que el tumor primario sea siquiera detectable, lo que significa que la cirugía en el sitio original puede no prevenir la propagación.
  • Bajo número de células: Las células tumorales diseminadas están presentes en cantidades increíblemente pequeñas, lo que hace que sea casi imposible detectarlas y atacarlas.
  • Latencia: Las células latentes son en gran medida invisibles para la quimioterapia estándar, que mata las células en división.
  • Diversidad genética: Los tumores metastásicos acumulan nuevas mutaciones, a menudo volviéndose resistentes a los fármacos que funcionaron contra el tumor original.

Una investigación publicada en Transducción de señales y terapia dirigida describe la cascada metastásica como una serie de "cuellos de botella": cada paso elimina la mayoría de las células cancerosas, pero los raros supervivientes son los más peligrosos. Comprender cada cuello de botella ofrece un objetivo potencial para nuevos fármacos. Las terapias dirigidas a bloquear la TEM, prevenir la intravasación o mantener las células latentes permanentemente dormidas son áreas activas de investigación.

El camino por delante

La metástasis no es un evento único, sino un programa biológico complejo refinado durante millones de años de evolución del cáncer. Cada paso (invasión, intravasación, supervivencia en la circulación, extravasación, latencia, colonización) representa tanto un obstáculo biológico como una oportunidad terapéutica potencial. A medida que los científicos mapean los mecanismos moleculares con un detalle cada vez mayor, la esperanza es interceptar el cáncer no solo en su origen, sino en cada etapa de su viaje a través del cuerpo.

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