Economía

Cuba a oscuras: tercer colapso eléctrico en marzo

La red eléctrica de Cuba colapsó por tercera vez en marzo de 2026, dejando a más de 10 millones de personas sin electricidad en medio de un bloqueo petrolero estadounidense que ha cortado los suministros de combustible durante tres meses.

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Redakcia
3 min de lectura
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Cuba a oscuras: tercer colapso eléctrico en marzo

Un país paralizado en la oscuridad

La red eléctrica de Cuba sufrió un colapso total el sábado 22 de marzo de 2026, sumiendo a los aproximadamente 10 millones de habitantes de la isla en la oscuridad por tercera vez en un solo mes. La Unión Eléctrica de Cuba atribuyó la desconexión a una parada inesperada de una unidad de generación en la planta termoeléctrica de Nuevitas, en la provincia de Camagüey, que provocó fallos en cascada en otras unidades.

Los apagones anteriores ocurrieron el 16 y el 18 de marzo, con procesos de restauración que se extendieron durante días. Según NPR, para la madrugada del domingo apenas 72.000 clientes en La Habana —incluidos cinco hospitales— habían recuperado el servicio, una fracción mínima de los dos millones de habitantes de la capital.

Tres meses sin petróleo

La crisis tiene raíces profundas. Cuba no ha recibido suministros de diésel, fuel oil, gasolina, combustible de aviación ni gas licuado de petróleo desde principios de enero, según confirmaron autoridades cubanas. La isla produce apenas el 40% del combustible que necesita para su economía, lo que hace del suministro externo un recurso vital.

El desabastecimiento se agravó tras dos golpes simultáneos: en enero, la administración Trump amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, lo que disuadió a posibles proveedores como México. Paralelamente, la salida del poder de Nicolás Maduro en Venezuela interrumpió los envíos de crudo del principal aliado energético de La Habana, según reportó NBC News.

Consecuencias humanitarias devastadoras

Los efectos sobre la población civil son severos. En La Habana, los residentes enfrentan cortes de hasta 15 horas diarias; en el interior de la isla la situación es aún peor. Las calles quedan completamente a oscuras, y los ciudadanos dependen de la luz de sus teléfonos para desplazarse.

"Me pregunto si vamos a estar así toda la vida. No se puede vivir así", declaró un taxista de 36 años a Al Jazeera.

Los residentes reportan electrodomésticos dañados por las fluctuaciones de voltaje, problemas de acceso al agua —que depende de bombas eléctricas— y reducción de las jornadas laborales. Las aerolíneas han suspendido o reducido vuelos por falta de combustible de aviación, golpeando también al sector turístico.

Tensión geopolítica creciente

El presidente Trump sugirió la posibilidad de una "toma amistosa de Cuba", mientras su administración exige la liberación de presos políticos y avances hacia la liberalización política y económica como condición para levantar las sanciones. Por su parte, las autoridades cubanas culpan directamente al bloqueo energético estadounidense y han declarado estar preparadas ante cualquier eventualidad.

La crisis cubana expone las consecuencias humanitarias de la dependencia de un único proveedor de energía combinada con sanciones económicas. Mientras la infraestructura eléctrica de la isla —envejecida y sobrecargada— sigue deteriorándose, millones de cubanos afrontan una realidad donde la electricidad se ha convertido en un lujo cada vez más escaso.

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