El Mencho abatido: México se paraliza con 252 bloqueos
El ejército mexicano abatió el 22 de febrero a Nemesio «El Mencho» Oseguera, líder del CJNG, desencadenando 252 bloqueos en 20 estados y más de 70 muertos en la mayor crisis de seguridad de México en décadas.
El operativo que sacudió a México
El domingo 22 de febrero de 2026 quedará grabado en la historia reciente de México como uno de sus días más violentos. Las Fuerzas Especiales del Ejército mexicano abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo en las montañas de Tapalpa, Jalisco, a 130 kilómetros al sur de Guadalajara. El capo, de 59 años, murió mientras era trasladado en helicóptero a Ciudad de México. La operación, en la que siete integrantes del cártel perdieron la vida, contó con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, que había ofrecido hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Represalia a escala nacional: 252 bloqueos en 20 estados
En cuestión de horas, el CJNG activó un plan de contingencia sin precedentes. El secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, confirmó 252 narcobloqueos simultáneos en 20 estados, con 65 cortes de carretera solo en Jalisco. Vehículos incendiados, tiroteos, explosiones y ataques a gasolineras y comercios paralizaron el occidente del país y se extendieron hasta Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Zacatecas, Baja California y Veracruz. Varios estados suspendieron las clases el 23 de febrero; aerolíneas como Air Canada cancelaron vuelos, y los gobiernos de Estados Unidos y Canadá emitieron alertas de viaje.
El saldo total superó los 70 muertos: al menos 27 agentes de seguridad, más de 40 presuntos integrantes del cártel y al menos un civil fallecieron entre el operativo y los disturbios posteriores. Cerca de 70 personas vinculadas al CJNG fueron detenidas. El número de bajas convirtió la jornada en la más mortífera de la que se tenga registro en enfrentamientos con fuerzas de seguridad en México.
El vacío de poder y la batalla por la sucesión
A diferencia de otros cárteles mexicanos, el CJNG nunca había enfrentado un proceso de sucesión: desde su fundación, «El Mencho» ejerció un liderazgo centralizado y vertical. Los analistas de Animal Político identifican al menos cinco candidatos internos: Juan Carlos Valencia González («El 03»), hijastro del capo y responsable del lavado de dinero; Audias Flores Silva («El Jardinero»), que controla el mayor territorio del cártel en seis estados; y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán («El Sapo»), encargado de la producción de drogas y precursores químicos.
Los escenarios van desde una transición ordenada —considerada improbable— hasta la fragmentación total en múltiples grupos rivales, similar a lo ocurrido con el Cártel de Sinaloa. Vanda Felbab-Brown, investigadora de la Institución Brookings, advirtió a Al Jazeera que la violencia podría prolongarse «durante meses y potencialmente años» mientras se reorganiza el panorama criminal. Varios expertos recuerdan que la estrategia de «decapitación» de cárteles aplicada durante el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) derivó en una fragmentación más violenta sin interrumpir el tráfico de drogas.
Consecuencias regionales: América Latina en alerta
El impacto de la caída de «El Mencho» trasciende las fronteras mexicanas. El CJNG operaba extensas redes de producción y tránsito de cocaína en Colombia y Ecuador; su desestabilización podría reconfigurar rutas y alianzas en toda la región. En Ecuador, donde el cártel mantenía pactos con la banda Los Choneros, la disputa por el control de los puertos podría intensificarse si el Cártel de Sinaloa intenta aprovechar el vacío, según análisis de Al Jazeera. España, uno de los principales puntos de entrada del CJNG en Europa, y varios gobiernos latinoamericanos siguen con especial atención la evolución de la crisis.
Un hito histórico con incertidumbre abierta
La eliminación del narcotraficante más buscado del mundo supone un golpe simbólico y operativo de gran magnitud para el Estado mexicano y para la cooperación bilateral con Washington. Sin embargo, la historia advierte que desarticular el liderazgo de un cártel sin destruir su infraestructura financiera y territorial raramente conduce a una paz duradera. México celebra un logro histórico mientras contiene la respiración ante lo que pueda venir.