El ministro Klempíř destituye a la directora de la Galería Nacional, lo que desata fuertes críticas
El ministro de Cultura, Oto Klempíř, destituyó inesperadamente a Alicja Knast, directora de la Galería Nacional de Praga. La forma en que se produjo la destitución, sin previo aviso, ha provocado una ola de críticas en la comunidad cultural checa y temores de politización de la cultura.
Destitución sin previo aviso
El ministro de Cultura, Oto Klempíř (Motoristé), destituyó inesperadamente el miércoles 19 de marzo a la directora general de la Galería Nacional de Praga (NGP), Alicja Knast. La curadora polaca dirigía la institución artística checa más importante desde enero de 2021 y su mandato de seis años debía finalizar a finales de este año. Olga Kotková, hasta ahora directora de la colección de arte antiguo, ha sido nombrada directora interina de la galería.
Razones del ministerio
Klempíř justificó su decisión argumentando que la galería necesita “un desarrollo profesional más significativo y la ambición de establecerse entre las principales instituciones europeas”. El Ministerio de Cultura también señaló un problema con el número de visitantes: en 2025, la NGP recibió aproximadamente 555.000 visitantes, mientras que en 2019, antes de la pandemia, fueron 650.000. Los críticos de la dirección de la galería también señalaron un programa de exposiciones minimalista para 2026 y una disminución de los presupuestos de exposiciones de 110 millones de coronas en 2019 a solo 54 millones en 2025.
Directora sorprendida
La propia Knast declaró que no esperaba la destitución. “No contaba con ello, porque los resultados de la galería son excelentes”, respondió, añadiendo que la institución está registrando buenos resultados en cuanto a número de visitantes y cooperación internacional, y ha avanzado en la digitalización de las colecciones. También señaló un procedimiento inusual: el ministro no le informó personalmente de la decisión.
Ola de críticas
La forma en que se produjo la destitución provocó una fuerte reacción de la comunidad cultural. El ex ministro de Cultura Martin Baxa (ODS) exigió una explicación y advirtió que “el silencio favorece las especulaciones sobre la vía eslovaca”, en alusión a las controvertidas injerencias de la ministra de Cultura eslovaca, Martina Šimkovičová, en la dirección de las instituciones culturales locales, que provocaron protestas masivas en 2024.
El periodista cultural Jan H. Vitvar, de la revista Respekt, calificó el procedimiento de “inusual” y señaló que un paso tan importante suele ser anunciado personalmente por el ministro en una rueda de prensa, idealmente junto con el director destituido. Baxa añadió que tal paso suele ser “anunciado por el ministro de Cultura, idealmente junto a la directora”.
Contexto: tensión en torno a la NGP
Sin embargo, la destitución de Knast no fue del todo inesperada. Ya en junio de 2024, 23 miembros de los órganos asesores de la galería dimitieron en protesta por la supuesta falta de comunicación de la dirección y el despido del jefe del departamento de investigación. Una parte de la comunidad profesional ha criticado durante mucho tiempo la dirección de la institución bajo su liderazgo.
Por otro lado, Knast impulsó una serie de exposiciones de renombre internacional y reforzó la cooperación internacional de la galería. Precisamente esta contradicción —éxitos profesionales frente a problemas internos— hace que todo el caso sea más complejo de lo que presentan ambas partes.
Qué pasará ahora
El Ministerio de Cultura ha prometido que en los próximos meses convocará un concurso transparente para el nuevo director o directora de la NGP. No obstante, el caso abre un debate más amplio sobre la independencia de las instituciones culturales en la República Checa y sobre el grado de influencia política en su dirección, especialmente en el contexto del gobierno de Andrej Babiš, que está en el poder desde el otoño de 2025.