Eslovaquia: 100% de gas ruso en medio de la crisis iraní
La empresa eslovaca de gas (SPP) cubrirá el 100% de sus suministros de gas con fuentes rusas a partir de abril de 2026, un aumento drástico con respecto al 33% del año pasado. La decisión se produce en el contexto del conflicto bélico en Irán, que ha cerrado el estrecho de Ormuz y ha elevado los precios del gas en Europa en decenas de puntos porcentuales.
A partir de abril, SPP cubrirá todo el consumo con gas ruso
La empresa eslovaca de gas (SPP), el mayor proveedor estatal de gas natural en Eslovaquia, cubrirá a partir de abril de 2026 el 100% de las necesidades de sus clientes con gas ruso. Se trata de un giro drástico con respecto al año pasado, cuando las reservas rusas representaban solo un tercio de la cartera de la empresa. La decisión fue confirmada por Bloomberg, citando una adenda al contrato existente con la rusa Gazprom, firmado en marzo de 2026.
La intención de SPP no solo encaja en una estrategia a largo plazo de materias primas más baratas, sino que es una respuesta directa al conflicto bélico en Irán, que ha sacudido los mercados energéticos globales.
La guerra de Irán golpea los mercados energéticos europeos
Desde el estallido del conflicto en Irán a finales de febrero y principios de marzo de 2026, el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por el que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL), se ha paralizado casi por completo. Qatar se vio obligado a interrumpir la producción de GNL tras los ataques con drones iraníes, lo que redujo la oferta mundial en casi una quinta parte, según informa CNBC.
Los precios del gas natural en Europa reaccionaron de inmediato. El índice de referencia del mercado europeo, el contrato holandés TTF, casi se duplicó en una sola semana: de menos de 32 euros por megavatio hora a más de 60 euros. Según Euronews, se trata de uno de los choques de precios más significativos en el mercado europeo del gas en los últimos años. La ministra eslovaca de Economía, Denisa Saková, confirmó que el gas se ha encarecido entre un 60 y un 70 por ciento en relación con el conflicto.
Analistas del Instituto Bruegel advierten de un mayor aumento de los precios si la situación de crisis se prolonga. Europa entró en 2026 con unas reservas de gas históricamente bajas, solo 46.000 millones de metros cúbicos frente a los 60.000 millones de 2025, lo que aumenta aún más su vulnerabilidad.
El gas ruso como respuesta pragmática
SPP justifica el aumento del volumen de los suministros rusos con una lógica económica. El gas ruso por gasoducto sigue siendo significativamente más barato para Eslovaquia que el GNL importado a través de las terminales alemanas, austriacas o checas. Según las estimaciones disponibles, la transición a fuentes alternativas costaría a Eslovaquia entre 70 y 90 millones de euros adicionales al año solo en gastos de transporte, según informa la agencia Reuters. SPP tiene un contrato a largo plazo con Gazprom válido hasta 2034 y, en virtud de una exención transitoria de la UE, puede extraer gas ruso de contratos a largo plazo hasta septiembre de 2027.
Fico contra Bruselas: demanda y "suicidio energético"
El primer ministro Robert Fico aprovechó la crisis bélica para intensificar la presión contra el plan europeo de poner fin a la importación de gas ruso. Según el diario SME, consultó telefónicamente la situación con el canciller alemán Friedrich Merz, y ambos abordaron las consecuencias de la propuesta de poner fin a cualquier suministro de gas ruso a partir de enero de 2028.
La UE aprobó la prohibición de importar gas ruso en diciembre de 2025 por mayoría cualificada, a pesar de la oposición de Bratislava y Budapest. Según Euronews, los contratos a corto plazo estarán prohibidos a partir de la primavera de 2026, y los contratos de gasoducto a largo plazo hasta septiembre de 2027. Fico calificó la decisión de ideológicamente motivada y la comparó con un "suicidio energético". Tanto Eslovaquia como Hungría anunciaron su intención de presentar una demanda ante el Tribunal de Justicia de la UE.
Pragmatismo a corto plazo con riesgos a largo plazo
La crisis iraní refuerza paradójicamente los argumentos del gobierno de Fico: el encarecimiento del GNL hace que el gas ruso sea aún más atractivo a corto plazo. Sin embargo, los analistas advierten de que la profunda dependencia de un único proveedor conlleva riesgos geopolíticos difíciles de predecir en un mundo inestable. Mientras que Bruselas insiste en la diversificación energética como necesidad estratégica, Eslovaquia apuesta por la seguridad de los contratos existentes. El resultado de este choque de intereses se decidirá definitivamente con la proximidad de la fecha límite de la prohibición europea en 2027.