G7 en Francia: Rubio se enfrenta al escepticismo de sus aliados
Francia acoge la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7 en la Abadía de Vaux-de-Cernay del 25 al 27 de marzo. El conflicto en Irán y la guerra en Ucrania dominan una cumbre marcada por las tensiones transatlánticas.
Una cumbre bajo alta tensión geopolítica
Francia, que ostenta la presidencia del G7, acoge del 25 al 27 de marzo de 2026 la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del grupo en la Abadía de Vaux-de-Cernay, a unos cincuenta kilómetros al suroeste de París. Esta cita diplomática se produce en un contexto internacional particularmente volátil, marcado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que entra en su 25º día, y por la continuación del conflicto ruso-ucraniano.
Rubio en misión de persuasión
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio realiza su primer viaje al extranjero desde los ataques estadounidenses-israelíes lanzados el 28 de febrero contra Irán. Según el Departamento de Estado, participará en las discusiones sobre «la guerra ruso-ucraniana, la situación en Oriente Medio y las amenazas a la paz y la estabilidad en el mundo».
Su misión se presenta, sin embargo, delicada. Según The Washington Post, los otros seis miembros del G7 —Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón— han reaccionado con frialdad ante las operaciones militares estadounidenses-israelíes y se han negado a participar en ellas. El cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, incluidos los petroleros, ha provocado una escalada de los precios del petróleo que pesa fuertemente sobre las economías del G7.
El presidente Trump ha criticado duramente a varios aliados del G7 y de la OTAN por su negativa a responder a sus llamamientos a la reapertura del estrecho, aunque algunos han indicado recientemente su disposición a apoyar acciones apropiadas para restablecer la circulación en esta vía marítima estratégica.
Irán rechaza cualquier negociación
La cumbre se desarrolla mientras que Irán desmiente categóricamente la existencia de conversaciones de paz con Washington. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha calificado estas alegaciones de «fake news» destinadas a «manipular los mercados financieros y petroleros», según Time. Teherán promete continuar la lucha «hasta la victoria completa», mientras que Donald Trump afirma que han tenido lugar «conversaciones productivas» —declaraciones contradictorias que complican considerablemente la tarea diplomática de Rubio ante sus homólogos.
Ucrania sigue siendo una preocupación central
Además del expediente iraní, la guerra en Ucrania sigue siendo un tema central. Los ministros discutirán el apoyo continuo a Kiev, así como las crisis regionales en curso, en particular en Sudán, Haití y el Indo-Pacífico, según el comunicado oficial del gobierno canadiense.
Canadá oficializa su candidatura francófona
Al margen de la cumbre, la ministra canadiense de Asuntos Exteriores, Anita Anand, se reunirá con Louise Mushikiwabo, secretaria general de la Francofonía, para oficializar la candidatura de Canadá a la organización de la Cumbre de la Francofonía 2028. Esta iniciativa, anunciada por el primer ministro Mark Carney en diciembre de 2025, tiene como objetivo reforzar los lazos con 90 países y gobiernos miembros del espacio francófono.
Perspectivas
Esta reunión constituye una prueba importante para la cohesión occidental. La capacidad de la diplomacia francesa para encontrar un punto de encuentro entre Washington y sus aliados escépticos determinará en parte el futuro de la coordinación del G7 frente a las múltiples crisis que sacuden la escena internacional. Las repercusiones económicas del conflicto iraní —en particular el aumento de los precios de la energía— hacen que el desafío sea aún más apremiante para los europeos.