La UE aprueba un plan de 20.000 millones de euros para construir gigafactorías de IA en aras de la soberanía digital
El Consejo de la UE ha dado luz verde a la construcción de hasta cinco gigafactorías de IA en toda Europa, cada una de ellas con más de 100.000 chips de IA avanzados, como parte de un impulso de 20.000 millones de euros para reducir la dependencia de los gigantes tecnológicos estadounidenses y garantizar la soberanía digital.
La Unión Europea ha dado su paso más audaz hasta la fecha en la carrera mundial por la IA, con la aprobación formal por parte del Consejo de la UE de un ambicioso plan para construir hasta cinco gigafactorías de IA en todo el continente. La iniciativa, respaldada por 20.000 millones de euros en inversión público-privada, tiene como objetivo transformar a Europa de un consumidor de IA en una potencia informática capaz de entrenar modelos de nueva generación con billones de parámetros.
Un nuevo capítulo para la computación europea
El 16 de enero de 2026, el Consejo adoptó una enmienda histórica al reglamento que rige la Empresa Común Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC JU), ampliando oficialmente el mandato del organismo para supervisar la creación de gigafactorías de IA y un pilar dedicado a las tecnologías cuánticas. El reglamento entró en vigor pocos días después, el 20 de enero.
Cada gigafactoría integrará más de 100.000 aceleradores de IA avanzados, alojados en centros de datos de bajo consumo diseñados para soportar todo el ciclo de vida de la IA, desde el desarrollo y el entrenamiento hasta la inferencia a gran escala. En conjunto, las cinco instalaciones ofrecerían un conjunto compartido de aproximadamente 400.000 procesadores de última generación disponibles con un modelo de pago por uso para empresas, startups e instituciones de investigación.
Inversión masiva, enorme interés
La instalación de 20.000 millones de euros se sitúa en el centro de la iniciativa más amplia InvestAI, que tiene como objetivo movilizar hasta 200.000 millones de euros para el desarrollo de la IA en toda Europa. Los fondos públicos cubrirán aproximadamente un tercio de los gastos de capital, mientras que los inversores privados asumirán el 70% restante y todos los costes operativos. Cada gigafactoría tiene un precio estimado de entre 3.000 y 5.000 millones de euros.
El nivel de interés del mercado ha sido asombroso. La Comisión Europea recibió 76 manifestaciones de interés de entidades de 16 Estados miembros, proponiendo 60 emplazamientos potenciales con inversiones indicativas que ascienden a más de 230.000 millones de euros en los próximos tres a cinco años. La Comisión Europea, el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones han firmado un memorando de entendimiento para establecer el marco financiero y de desarrollo del proyecto.
El imperativo de la soberanía
El plan de la gigafactoría no es meramente un proyecto de infraestructura, sino una declaración geopolítica. El mercado de las TIC de Europa está valorado actualmente en más de 1 billón de euros, pero el continente sigue dependiendo en gran medida de los hiperescaladores estadounidenses para los servicios en la nube, de las fundiciones asiáticas para los semiconductores y de las empresas estadounidenses para los modelos de IA de vanguardia. Bruselas considera que las gigafactorías son un paso fundamental para reducir estas dependencias.
La iniciativa promueve las asociaciones público-privadas con protecciones específicas para las startups y las empresas en fase de expansión, garantizando que la infraestructura de computación de IA de Europa no se convierta en el dominio exclusivo de los gigantes tecnológicos establecidos. Los estándares de código abierto y los principios de la nube soberana están integrados en el diseño del programa.
Competencia entre los Estados miembros
Con la convocatoria formal de propuestas prevista para el primer trimestre de 2026, la competencia entre los Estados miembros ya se está intensificando. España y Portugal anunciaron una candidatura conjunta en su cumbre bilateral de marzo, con emplazamientos propuestos en Tarragona, Madrid y Sines. Rumanía está posicionando la costa del Mar Negro como un lugar estratégico. Los países nórdicos están aprovechando su excedente de energía renovable y sus climas fríos para atraer instalaciones.
Se prevé que la capacidad de los centros de datos de Europa crezca un 70% para 2030, pero se espera que la demanda impulsada por la IA supere incluso esa expansión. Si cinco gigafactorías serán suficientes para cerrar la brecha con Estados Unidos y China sigue siendo una pregunta abierta, pero por primera vez, Europa ha apostado seriamente por competir en la vanguardia de la inteligencia artificial.