Economía

Merz en Washington: Alemania busca su lugar en el mundo

En la primera visita de un líder europeo tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, el canciller alemán Friedrich Merz se reúne con el presidente estadounidense Trump en la Casa Blanca, con una agenda compleja que abarca la diplomacia en Oriente Medio, la seguridad energética y las cuestiones comerciales transatlánticas.

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Redakcia
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Merz en Washington: Alemania busca su lugar en el mundo

Primer invitado europeo tras el ataque

Tres días después de los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán, el canciller alemán Friedrich Merz viaja a Washington. Como primer jefe de gobierno europeo desde el inicio del conflicto, se reunirá el martes en el Despacho Oval con el presidente estadounidense Donald Trump, una visita bajo una presión diplomática excepcional. En la agenda, además de las relaciones económicas bilaterales, figuran Oriente Medio, la guerra de Ucrania y la persistente disputa sobre los aranceles estadounidenses a las mercancías europeas.

Distancia sin condena

La postura de Alemania ante la guerra de Irán es deliberadamente ambigua. Merz subrayó que Alemania no participa ni participará en los ataques militares. Sin embargo, evitó las críticas públicas a sus aliados, Estados Unidos e Israel. "No está exento de riesgos", dijo Merz en referencia a la escalada, y se preguntó si los ataques militares desde el exterior pueden forzar un cambio político interno en un país. Al mismo tiempo, calificó al régimen de los ayatolás como "régimen terrorista" que amenaza el derecho a la existencia de Israel, apoya a Hamás y Hezbolá y respalda sistemáticamente la guerra de Rusia contra Ucrania.

El Gobierno alemán exige un claro plan para el "día después" en Irán: en primer lugar, un nuevo orden de paz en Oriente Medio con un reconocimiento vinculante del derecho a la existencia de Israel; en segundo lugar, el fin del programa nuclear y de misiles iraní; en tercer lugar, la estabilización económica de Irán; y, en cuarto lugar, el apoyo al pueblo iraní en su libre autodeterminación. Merz lleva esta agenda a Washington.

Miles en las calles alemanas

Mientras Merz practica la diplomacia en Estados Unidos, miles de personas se manifiestan en su país. En Fráncfort, unas 2.000 personas se reunieron en el Römerberg bajo el lema "Libertad para Irán". En Berlín, hasta 1.600 personas se manifestaron en la Puerta de Brandeburgo, y en Múnich unas 250 en la Gärtnerplatz. En Hamburgo, ya se habían manifestado previamente unas 5.500 personas a favor de un cambio de poder político en Teherán. Muchos participantes, a menudo germano-iraníes, ven, tras la muerte del ayatolá Jamenei, la primera oportunidad histórica real de un cambio de sistema en décadas.

Asociación nuclear con París

Paralelamente a la visita a Washington, Berlín profundiza la cooperación en política de seguridad con Francia. Merz y el presidente Emmanuel Macron han anunciado la creación de un grupo de dirección nuclear conjunto. Este grupo institucionalizará la coordinación en cuestiones de disuasión nuclear, incluida la participación convencional de Alemania en ejercicios nucleares franceses y visitas conjuntas a instalaciones estratégicas. El acuerdo es una señal inequívoca: Alemania está dispuesta a asumir más responsabilidad como actor central de la seguridad europea, precisamente porque la fiabilidad de las garantías estadounidenses de la OTAN se ha vuelto más cuestionable.

Los precios de la energía como riesgo de política interna

La guerra de Irán no sólo se deja sentir en Alemania en el ámbito geopolítico, sino también en el económico. Los expertos advierten de la subida de los precios de la gasolina, el gasóleo y el fuelóleo si el conflicto pone en peligro el suministro de petróleo y gas de la región del Golfo. Para una economía alemana ya debilitada, nuevas subidas de los precios de la energía llegarían en un momento inoportuno. Merz también abordará esta cuestión en Washington e intentará convencer a Trump de que la estabilidad europea redunda en interés de Estados Unidos.

Un canciller entre dos aguas

La visita a Washington simboliza el nuevo e incómodo papel de Alemania en la política mundial: demasiado importante para permanecer en silencio al margen, demasiado reservada para tomar partido abiertamente. Merz se debate entre la alianza transatlántica, la solidaridad europea y la aspiración a una política exterior alemana independiente. El éxito de este equilibrio se decidirá en estas horas en el Despacho Oval.

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