México Abate a El Mencho; El CJNG Desata el Caos
Las fuerzas mexicanas abatieron a Nemesio 'El Mencho' Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el 22 de febrero, lo que desencadenó una ola de violencia retaliatoria a nivel nacional en al menos seis estados, con más de 250 bloqueos de carreteras y el despliegue de 10.000 efectivos.
La redada que puso fin al reinado de un capo
Las fuerzas de seguridad mexicanas abatieron a Nemesio "El Mencho" Oseguera Cervantes, el temido líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en una redada militar en un complejo remoto en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero. La operación puso fin a décadas de impunidad para una de las figuras criminales más buscadas del mundo, cuyo cártel se había convertido en la red de crimen organizado más poderosa y violenta de México.
Actuando sobre información de inteligencia de una nueva fuerza de tarea conjunta entre EE. UU. y México, fuerzas especiales mexicanas y unidades de la Guardia Nacional rodearon una propiedad montañosa aislada antes del amanecer. Cuando los soldados avanzaron, los guardaespaldas de El Mencho abrieron fuego, lo que desencadenó un tiroteo sostenido en terreno accidentado. El líder del cártel intentó huir al bosque circundante antes de ser herido de gravedad. Él y dos guardaespaldas murieron a bordo de un helicóptero militar en ruta a un hospital en Guadalajara.
La inteligencia estadounidense fue fundamental
La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos "proporcionó inteligencia" para la operación. Una Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta - Contra Cárteles, que involucra al FBI, ICE y unidades de inteligencia militar con base en Fort Huachuca, Arizona, había estado operando discretamente desde finales de 2025. Su mandato: mapear las redes de los cárteles a ambos lados de la frontera. Según fuentes informadas sobre la operación, la información de esta fuerza de tarea guio a las fuerzas mexicanas directamente a la ubicación de El Mencho.
La redada marca una profundización de la cooperación entre Washington y la Ciudad de México bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, quien ha ampliado discretamente los acuerdos de intercambio de inteligencia con los EE. UU., incluso cuando la administración Trump ha amenazado con una acción militar unilateral contra los cárteles. El Departamento de Estado de EE. UU. había ofrecido una recompensa de $15 millones por información que condujera a la captura de El Mencho.
Represalias en todo el país
A las pocas horas de conocerse la noticia, pistoleros del CJNG desataron una ola de violencia retaliatoria. Para el domingo por la noche, las autoridades mexicanas habían contabilizado 252 bloqueos de carreteras a nivel nacional, con autobuses, camiones y vehículos en llamas que asfixiaban las carreteras en al menos seis estados: Jalisco, Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Nayarit y Tamaulipas. Grupos armados atacaron bancos, gasolineras y negocios. Las escuelas cerraron en varios estados y la Embajada de los Estados Unidos emitió una advertencia de refugio en el lugar para los ciudadanos estadounidenses.
El gobierno desplegó 10.000 soldados en 20 de los 32 estados de México para restablecer el orden. Más de 70 personas murieron en la operación y sus violentas secuelas, incluidos miembros de la Guardia Nacional muertos en enfrentamientos en Jalisco.
Un vacío de poder y consecuencias inciertas
Los analistas están estableciendo comparaciones con la recaptura en 2016 de Joaquín "El Chapo" Guzmán, un hito que en última instancia hizo poco para interrumpir el flujo de drogas, ya que el Cártel de Sinaloa se adaptó y sobrevivió. Fundado alrededor de 2009, el CJNG bajo el mando de El Mencho se había expandido a más de 28 estados mexicanos y docenas de países, convirtiéndose en el proveedor dominante de fentanilo y metanfetamina que ingresa a los Estados Unidos.
Los expertos en seguridad advierten que la falta de un sucesor claro en el CJNG podría ahora desencadenar una violenta lucha interna por el poder, que podría atraer a cárteles rivales. Si la muerte de El Mencho marca un golpe duradero al crimen organizado, o simplemente desencadena una sangrienta remodelación del panorama criminal de México, es la pregunta urgente que ahora enfrentan ambos gobiernos.