Szijjártó acusa a Ucrania de usar el gasoducto Corriente Turca como arma
El ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, afirma que Ucrania ataca deliberadamente el gasoducto Corriente Turca para influir en las elecciones parlamentarias del 12 de abril mediante una crisis energética. Ucrania lo niega y la UE se abstiene de tomar posición.
Acusaciones y contraacusaciones en torno al gasoducto
El ministro de Asuntos Exteriores y Comercio húngaro, Péter Szijjártó, acusó a Ucrania en una dura declaración el 11 de marzo por la noche de atacar deliberadamente la infraestructura rusa del gasoducto Corriente Turca. Según el ministro, Ucrania lanzó un ataque con drones contra la estación compresora de Russkaya, en la región fronteriza de Krasnodar, que es un elemento clave del suministro de gas de Hungría. "Ucrania ha atacado ahora la infraestructura rusa del Corriente Turca, que garantiza el suministro de gas de Hungría", escribió el ministro en las redes sociales, refiriéndose a un comunicado anterior de Gazprom.
El gigante energético ruso afirmó que entre el 10 y el 11 de marzo, las fuerzas ucranianas lanzaron varios ataques aéreos contra las estaciones compresoras de los gasoductos Corriente Turca y Corriente Azul, pero que estos fueron repelidos. Ucrania no ha comentado hasta ahora las acusaciones, según informó el Kyiv Independent.
La conexión electoral
Según Szijjártó, todo esto no es una coincidencia. A un mes exacto de las elecciones parlamentarias previstas para el 12 de abril, las acciones que ponen en peligro la seguridad energética de Hungría son, en su opinión, parte de una injerencia electoral coordinada. El ministro también recordó que el suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba también se ha interrumpido desde el 27 de enero, lo que Ucrania atribuyó a una rotura de la tubería y que contribuyó a que los precios del combustible se acercaran a los 1000 florines.
"Ucrania está dispuesta a todo para influir en las elecciones húngaras", afirmó Szijjártó, citado por Index.hu. Gergely Gulyás, ministro jefe de la Oficina del Primer Ministro, también reconoció que el acceso al gas ruso "no está nada garantizado".
Reacción de Ucrania y la UE
Kiev rechaza enérgicamente la acusación. El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano declaró anteriormente que la delegación de Budapest "no tiene estatus oficial" en las negociaciones y que Ucrania no es responsable de la escasez de energía en Hungría. Según el Kyiv Post, la estrategia de Ucrania es reducir los ingresos rusos procedentes de los combustibles fósiles, y ya ha llevado a cabo ataques con drones contra instalaciones energéticas rusas con este fin.
La Unión Europea mantiene por ahora una postura reservada. Bruselas no ha confirmado las acusaciones húngaras, pero según Ukrainska Pravda, Budapest ha presentado una nota de protesta a Kiev, lo que ha agudizado aún más la ya tensa relación entre ambos países.
La contienda más reñida en 16 años
La disputa del gas estalló en un momento especialmente delicado: según las encuestas de opinión, las elecciones del 12 de abril podrían ser la contienda más reñida para el Fidesz desde 2010. Según un análisis de Euronews, los resultados de las encuestas están muy divididos entre los diferentes institutos: los investigadores de tendencia opositora muestran al partido Tisza, liderado por Magyar Péter, en una posición de liderazgo, mientras que los institutos cercanos al gobierno consideran que el Fidesz-KDNP está por delante. Según Bloomberg, la campaña de Viktor Orbán se ha intensificado en las últimas semanas y la anterior ventaja de la oposición parece estar disminuyendo.
La cuestión de los precios de la energía y la seguridad del suministro se sitúa así directamente en el centro de la campaña electoral. Viktor Orbán lleva meses insistiendo en que la protección de la energía rusa barata es un interés fundamental de Hungría, mientras que Magyar Péter y el partido Tisza hacen campaña para eliminar la dependencia energética rusa. La brecha entre las dos posiciones se hace cada vez más evidente a la luz de la disputa energética entre Ucrania y Hungría.
¿Quién es el responsable?
La valoración de la situación se ve dificultada por el hecho de que la información sobre el supuesto ataque a la estación compresora procede hasta ahora exclusivamente de fuentes rusas, y no se dispone de confirmación independiente. Ucrania lleva a cabo regularmente ataques con drones contra la infraestructura energética rusa -este es un hecho documentado desde el punto de vista de la estrategia militar-, pero Kiev niega, por supuesto, que estos estén dirigidos específicamente a las elecciones húngaras. La disputa muestra claramente lo profundamente entrelazada que está la guerra ruso-ucraniana, la política energética europea y la lucha política interna húngara.