Economía

Trump amenaza a España por negar bases para atacar Irán

El presidente Pedro Sánchez se negó a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para los ataques estadounidenses contra Irán, desencadenando una crisis diplomática sin precedentes con Washington y amenazas de represalias comerciales.

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Redakcia
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Trump amenaza a España por negar bases para atacar Irán

La negativa que sacudió la alianza atlántica

El Gobierno español ha desencadenado una de las crisis diplomáticas más graves de su historia reciente al negarse a que Estados Unidos utilice las bases militares conjuntas de Rota y Morón de la Frontera —ambas en Andalucía— como plataforma de operaciones para los ataques contra Irán. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, fue tajante: "Las bases españolas no están siendo utilizadas para esta operación, y no lo serán para nada que no esté contemplado en el acuerdo con Estados Unidos ni en la Carta de las Naciones Unidas", declaró según recogió Al Jazeera.

El fundamento jurídico de la negativa es el Convenio Bilateral de Cooperación para la Defensa de 1988, que exige autorización española para determinadas operaciones militares que partan de suelo nacional. El Ejecutivo de Sánchez consideró que los ataques contra Irán —denominados internamente como operación "Epic Fury"— no encajan en dicho marco legal ni cuentan con respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sánchez: "No a la guerra"

El presidente del Gobierno resumió la posición española en cuatro palabras: "No a la guerra". Sánchez calificó la ofensiva militar estadounidense e israelí contra Irán de "desastre para la humanidad" e instó a no repetir los errores cometidos durante la invasión de Irak en 2003. "No seremos cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses simplemente por miedo a las represalias de alguien", afirmó, según The Washington Post.

Como consecuencia inmediata de la negativa española, Estados Unidos trasladó unos 15 aviones, incluidos cisternas de repostaje, desde las bases de Rota y Morón hacia otras ubicaciones en la región.

La amenaza comercial de Trump

La respuesta del presidente Donald Trump no se hizo esperar. Ante los medios en el Despacho Oval, describió a España como "terrible" y ordenó a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, que cortara todas las relaciones comerciales con el país. "Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos nada con España", declaró Trump, según CNBC. Bessent llegó a acusar a Madrid de "poner en riesgo las vidas" de los soldados estadounidenses.

La amenaza generó alarma inmediata en los mercados y en el sector exportador español. Según datos del ICEX, cerca de 27.000 empresas españolas operan activamente en el mercado estadounidense, entre ellas grandes corporaciones como Iberdrola, Santander, Repsol, ACS y FCC.

La UE respalda a España

La respuesta europea fue de apoyo unánime a Madrid. La Comisión Europea recordó que la política comercial es competencia exclusiva de la Unión, lo que dificulta legalmente cualquier represalia unilateral de Washington contra un Estado miembro. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, expresó la "plena solidaridad" de la UE con España, reafirmando el compromiso con el derecho internacional. El presidente francés, Emmanuel Macron —cuyo país también cuestionó la legalidad de los ataques— llamó personalmente a Sánchez para expresar su apoyo, según Euronews.

La crisis generó además un tenso intercambio de declaraciones contradictorias: la Casa Blanca afirmó brevemente que España había acordado cooperar con las operaciones estadounidenses, pero el ministro Albares lo desmintió de manera inmediata y categórica.

Implicaciones para la OTAN y América Latina

El incidente ha reabierto el debate sobre el papel de España dentro de la Alianza Atlántica y sobre su gasto en defensa, que sigue por debajo del umbral del 2% del PIB exigido por la OTAN. España no está sola en su postura: varios países latinoamericanos han secundado la llamada al diálogo y al respeto del derecho internacional, alejándose de la posición de otros aliados europeos que apoyaron la operación militar. El European Council on Foreign Relations argumentó en un análisis que los socios europeos deberían respaldar a España frente a las presiones de Washington, considerando que la autonomía estratégica europea está en juego.

La crisis bilateral entre Madrid y Washington, sin precedentes en décadas, plantea interrogantes de fondo sobre el futuro de la presencia militar estadounidense en suelo español y sobre los límites de la soberanía nacional dentro de las alianzas colectivas.

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