Salud

CBD y CBG: una nueva esperanza para la enfermedad del hígado graso

Científicos israelíes han descubierto que los compuestos no psicoactivos del cannabis CBD y CBG mejoran la salud del hígado a través de dos mecanismos celulares: aumentan las reservas de energía y restauran la limpieza celular. La investigación, publicada en el British Journal of Pharmacology, abre el camino al primer fármaco para la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

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Redakcia
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CBD y CBG: una nueva esperanza para la enfermedad del hígado graso

Una epidemia silenciosa que afecta a una cuarta parte de la humanidad

La enfermedad del hígado graso no alcohólico, denominada por los expertos como MASLD (enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica), es una de las enfermedades crónicas más extendidas en la actualidad. Afecta a aproximadamente un tercio de la población adulta en todo el mundo y está estrechamente relacionada con la obesidad, la presión arterial alta y la resistencia a la insulina. A pesar de esta magnitud, hasta la fecha no existe ningún fármaco aprobado. Una nueva investigación israelí ofrece una respuesta prometedora desde una dirección inesperada: la planta de cannabis.

Descubrimiento de dos mecanismos clave

El equipo dirigido por el prof. Joseph Tam y la estudiante de doctorado Radka Kočvarová del Laboratorio de Obesidad y Metabolismo de la Universidad Hebrea de Jerusalén probó los efectos del cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG) en ratones alimentados con una dieta alta en grasas. Los resultados del estudio, publicado el 5 de marzo de 2026 en el prestigioso British Journal of Pharmacology, revelaron dos mecanismos celulares distintos.

Reserva de energía de fosfocreatina

Tanto el CBD como el CBG aumentan en las células hepáticas el nivel de fosfocreatina, una molécula que funciona como una batería de reserva que suministra energía a las células en situaciones de estrés metabólico. El aumento de la actividad de la enzima creatina quinasa actúa independientemente de los cambios en la oxidación de los ácidos grasos, lo que representa un mecanismo de protección hepática hasta ahora desconocido.

Restauración de la limpieza lisosomal

El segundo mecanismo consiste en la restauración de los lisosomas, los centros de reciclaje celular. Ambos compuestos reactivan las enzimas catepsinas, restaurando así la capacidad de las células para descomponer grasas nocivas y residuos. El resultado es una reducción de los niveles de triglicéridos y ceramidas, lípidos que contribuyen a la resistencia a la insulina y la inflamación del hígado.

CBG con un efecto metabólico más pronunciado

Aunque ambas sustancias demostraron potencial terapéutico, el cannabigerol (CBG) mostró un efecto más pronunciado en algunos indicadores. En comparación con el CBD, logró reducir significativamente la masa grasa corporal, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de colesterol total y LDL en suero. Ambos compuestos actúan sin efectos psicoactivos, ya que no afectan al sistema endocannabinoide de la forma habitual, sino que actúan a través de una vía diferente, recién identificada.

"La remodelación metabólica dual contribuye a una mejor gestión de los lípidos hepáticos", afirmó el prof. Tam, quien calificó ambos compuestos como "sustancias terapéuticas prometedoras para la MASLD".

Patente y camino hacia los ensayos clínicos

El equipo de investigación ha patentado la terapia combinada de CBD y CBG para trastornos metabólicos. Se trata de un paso importante hacia los estudios clínicos en humanos, que son un requisito indispensable antes de la posible aprobación de un fármaco. Los científicos subrayan que los resultados actuales proceden de experimentos de laboratorio en animales y que aún queda un largo camino por recorrer antes de su uso clínico.

¿Qué significa esto para los pacientes en Eslovaquia?

La enfermedad del hígado graso es tan común en Eslovaquia como en el resto del mundo: la creciente prevalencia de la obesidad y el síndrome metabólico la convierte en un problema de salud pública cada vez más acuciante. Sin embargo, hasta que el CBD y el CBG entren en la práctica clínica, los expertos recomiendan medidas preventivas probadas: una dieta equilibrada, actividad física regular y restricción de azúcares. No se recomienda la automedicación con preparados de CBD disponibles sin supervisión médica: los productos comerciales difieren significativamente de las sustancias estrictamente controladas utilizadas en la investigación.

En cualquier caso, el nuevo descubrimiento de los científicos israelíes es un paso importante: el primer candidato prometedor para el tratamiento farmacológico de una enfermedad que hasta ahora no tenía ningún fármaco aprobado.

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