Polonia, líder de la OTAN: casi el 5% del PIB destinado a defensa en 2026
Polonia se ha convertido en el mayor inversor en defensa de la OTAN en términos de porcentaje del PIB. Se prevé que el presupuesto militar para 2026 supere los 200.000 millones de zlotys, lo que representa cerca del 5% del producto interior bruto. Este gasto récord en armamento se financia, en parte, con un gigantesco préstamo de la UE en el marco del programa SAFE.
Presupuesto récord, posición histórica
Polonia se ha convertido oficialmente en líder de la OTAN en cuanto a gasto en defensa en relación con el producto interior bruto. Se prevé que el presupuesto militar para 2026 ascienda a más de 200.000 millones de zlotys, lo que equivale a cerca del 4,8–5% del PIB, más que cualquier otro aliado de la Alianza Atlántica, incluidos los Estados Unidos. La Agencia de Prensa Polaca ha confirmado esta posición basándose en el último informe de la OTAN, y el portal Dziennik Zbrojny también publica datos coincidentes.
El crecimiento es impresionante en tan solo unos años. En 2024, Polonia gastó en defensa alrededor de 135.000 millones de zlotys, algo menos del 4% del PIB. En 2025, la inversión aumentó a cerca del 4,7% del PIB (unos 190.000 millones de zlotys), y se espera que 2026 traiga otro salto. El viceprimer ministro y ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, ha declarado en repetidas ocasiones que Polonia no tiene intención de frenar esta tendencia.
Contexto geopolítico: Ucrania y la crisis en el Estrecho de Ormuz
Este dinámico rearme es una respuesta a un entorno de seguridad que ha cambiado drásticamente. La guerra en curso en Ucrania sigue siendo el principal motor del aumento del gasto, pero en 2026 se ha añadido un nuevo factor a los cálculos estratégicos: el conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. Las perturbaciones en esta ruta crítica, por la que transita alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo, han puesto de manifiesto la fragilidad de las cadenas de suministro energético mundiales y han reforzado la convicción europea de la necesidad de seguir armándose.
Polonia, aunque ha rechazado la participación directa en operaciones militares en la región del Golfo Pérsico, ha acelerado la compra de sistemas de defensa aérea, artillería y drones que pueden utilizarse tanto en el flanco oriental de la OTAN como en otros escenarios de amenaza.
Programa SAFE: Palanca financiera de la UE
Un elemento clave de la financiación del rearme polaco es el instrumento de la UE SAFE (Security Action for Europe), un fondo de 150.000 millones de euros del que los Estados miembros pueden obtener préstamos preferenciales para la compra de equipos militares. Polonia recibirá la mayor asignación de todos los países de la UE: 43.700 millones de euros (más de 51.000 millones de dólares), según la decisión aprobada por la Comisión Europea y descrita por Notes from Poland.
El préstamo es financieramente atractivo: el tipo de interés se ha fijado en el 3,17%, el plazo de amortización es de 45 años con un período de carencia de 10 años. El ministro de Finanzas, Andrzej Domański, ha subrayado que Polonia ahorrará entre 36.000 y 60.000 millones de zlotys gracias a este mecanismo en comparación con la obtención de deuda por su cuenta en los mercados. Los primeros fondos, unos 6.500 millones de euros en forma de anticipo, deberían llegar a Polonia ya en 2026.
Polonia pertenece a la segunda oleada de países que se benefician de SAFE. Los fondos deben gastarse antes de 2030, divididos en: artillería (28% del total), sistemas de defensa antiaérea y antimisiles junto con drones y medios antidrones (aprox. 27%), así como ciberseguridad y otras prioridades.
Advertencias de los expertos: necesidad de una estrategia de equilibrio
Analistas del Atlantic Council advierten que un gasto en defensa tan intenso solo es sostenible si se llevan a cabo reformas estructurales y se mantiene el crecimiento económico. El Consejo Fiscal Polaco ha señalado que parte de las obligaciones relacionadas con SAFE quedan fuera del control presupuestario estándar, lo que exige mecanismos de supervisión transparentes.
Un hito político fue la ratificación parlamentaria del acuerdo SAFE a finales de febrero de 2026, aunque el presidente Karol Nawrocki aún no ha firmado la ley correspondiente. La disputa entre el presidente y el gobierno podría retrasar el lanzamiento de los primeros tramos.
Pilar oriental de la OTAN
Polonia está construyendo constantemente su posición como pilar oriental de la Alianza. La presencia de tropas aliadas en el territorio nacional, el aumento de las capacidades propias y los presupuestos récord hacen que Varsovia se convierta en uno de los actores clave que configuran la arquitectura de seguridad europea, no solo como receptor de garantías, sino como una contribución activa a la defensa común.