Municipales París 2026: la batalla por suceder a Hidalgo
A una semana de la primera vuelta del 15 de marzo de 2026, tres grandes fuerzas se enfrentan por la alcaldía de París: la izquierda unida de Emmanuel Grégoire, la derecha de Rachida Dati y el centro macronista de Pierre-Yves Bournazel. Un escrutinio con repercusión nacional a dos años de las presidenciales.
Una capital en campaña
La cuenta atrás ha comenzado. El 15 de marzo de 2026, los parisinos acudirán a las urnas para la primera vuelta de las elecciones municipales, seguida de una posible segunda vuelta el 22 de marzo. Desde el anuncio, en noviembre de 2024, de que Anne Hidalgo no se presentaría a un tercer mandato, la carrera por el Ayuntamiento moviliza a todo el espectro político francés. París, símbolo y escaparate de la República, es también un laboratorio donde se prueban las alianzas del futuro.
Tres bloques, tres visiones de París
Emmanuel Grégoire, el delfín de la izquierda unida
Antiguo primer teniente de alcalde de Hidalgo, Emmanuel Grégoire lidera una coalición inédita que reúne al Partido Socialista, Los Ecologistas y el Partido Comunista Francés, sin La Francia Insumisa. Este acuerdo, formalizado en diciembre de 2025, sitúa a David Belliard e Ian Brossat entre sus lugartenientes. Grégoire apuesta por la continuidad de la política ciclista de París, prometiendo actuar en 200 cruces peligrosos y continuar la transformación de la movilidad urbana. Según la última encuesta de Ipsos para ICI Paris Île-de-France, obtiene el 35 % de las intenciones de voto en la primera vuelta.
Rachida Dati, la derecha a la ofensiva
Ministra de Cultura en ejercicio y antigua ministra de Justicia de Nicolas Sarkozy, Rachida Dati encarna a la derecha republicana (LR). Candidata anunciada desde enero de 2024, promete una ciudad «limpia siete días a la semana y 24 horas al día» mediante la privatización de la recogida de basuras, y pretende armar a 5000 policías municipales, lo que supone duplicar la plantilla actual. Acreditada con el 27 % de las intenciones de voto, sigue siendo la principal adversaria de Grégoire y podría superarle en la segunda vuelta según algunos escenarios de trasvase de votos.
Pierre-Yves Bournazel, la apuesta centrista
Concejal del distrito 18 y figura del partido Horizons de Édouard Philippe, apoyado oficialmente por Renaissance desde octubre de 2025, Pierre-Yves Bournazel reivindica una «tercera vía». Con alrededor del 11 al 14 % de las intenciones de voto, propone, entre otras cosas, 30 000 nuevas plazas de aparcamiento en la periferia para descongestionar la capital. Su posición de árbitro en la segunda vuelta, si no se clasifica, podría resultar decisiva.
Un escrutinio con múltiples implicaciones
Los parisinos sitúan la seguridad (51 %), la limpieza (44 %) y la vivienda (38 %) a la cabeza de sus prioridades, según las encuestas de opinión. Estos temas estructuran los debates en torno al armamento de la policía municipal, los carriles bici o la limitación de velocidad en la circunvalación.
Más allá de las cuestiones locales, esta elección se percibe como un test nacional importante. Según Public Sénat, el 72 % de los franceses que viven en municipios de más de 100 000 habitantes considera que «la situación nacional contará» en su voto. A dos años de las presidenciales de 2027, París cristaliza las ambiciones y las estrategias de cada familia política.
El espectro de una segunda vuelta impredecible
La configuración inédita de este escrutinio podría desembocar en una cuadrangular, incluso una quintangular en la segunda vuelta, con Sarah Knafo (Reconquête, 11,5 %) y Sophia Chikirou (LFI, 10 %) susceptibles de superar el umbral del 10 % requerido. En este caso, los trasvases de votos entre bloques redistribuirían profundamente los equilibrios. La cuestión de las alianzas —entre el centro y la derecha en particular— constituirá el núcleo del suspense político de los próximos días.
Como subraya La Libre Belgique, estas municipales se inscriben en un contexto nacional en el que la Agrupación Nacional se da en fuerte progresión en numerosas ciudades de provincia, lo que convierte a París en un reto simbólico para las fuerzas republicanas tradicionales. ¿Votará la capital a la izquierda por tercera vez consecutiva, o los parisinos elegirán el cambio?