Economía

Choque de avión contra camión de bomberos en LaGuardia: dos muertos

Un avión regional de Air Canada Express colisionó con un camión de bomberos en la pista de aterrizaje del aeropuerto LaGuardia de Nueva York. Ambos pilotos fallecieron y 41 personas fueron trasladadas a hospitales. La investigación apunta a un error de la torre de control.

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Redakcia
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Choque de avión contra camión de bomberos en LaGuardia: dos muertos

Tragedia en la pista de aterrizaje

El domingo 22 de marzo, poco antes de la medianoche hora local, se produjo en el aeropuerto LaGuardia de Nueva York uno de los accidentes aéreos más graves de los últimos años en Estados Unidos. Un avión regional Air Canada Express, vuelo 8646 — un Bombardier CRJ-900 operado por Jazz Aviation — colisionó al aterrizar procedente de Montreal con un camión de bomberos de la Autoridad Portuaria, que se encontraba directamente en la pista de aterrizaje activa.

En el choque fallecieron ambos pilotos: el capitán de treinta años Antoine Forest, de Coteau-du-Lac, Quebec (Canadá), y el primer oficial Mackenzie Gunther. La parte delantera del avión quedó completamente destruida por el impacto. A bordo viajaban 72 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación.

Desesperado "¡stop, stop, stop!" desde la torre

Según los registros de la torre de control, el camión de bomberos había recibido inicialmente autorización para cruzar la pista 4 — en respuesta a un aviso de un vuelo de United Airlines sobre un olor sospechoso a bordo. Sin embargo, cuando el avión de Air Canada se acercaba para aterrizar, el controlador gritó desesperadamente: "Truck One, stop, stop, stop!"

Era demasiado tarde. El avión se movía a una velocidad de 93 a 105 millas por hora (aproximadamente 150–170 km/h) en el momento del impacto, según datos de FlightRadar24. Uno de los controladores admitió posteriormente el fallo: "Intentaba contactar con mi gente, pero estábamos lidiando con otra emergencia y cometí un error."

Decenas de heridos, azafata expulsada del avión

En total, 41 personas fueron trasladadas a hospitales — 39 del avión y dos bomberos del vehículo. Entre los heridos había pacientes con fracturas y hemorragias cerebrales. Treinta y dos personas fueron dadas de alta posteriormente, pero varias permanecen hospitalizadas con heridas graves.

Especialmente dramático fue el destino de la azafata Solange Tremblay, que fue expulsada del fuselaje destrozado del avión por el impacto, a pesar de estar atada a su asiento de servicio. Según su hija, Sarah Lépin, sufrió una fractura de pierna que requirió cirugía, pero sobrevivió — lo que la familia calificó de milagro dada la magnitud del accidente.

Investigación y preguntas sobre la seguridad

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos envió inmediatamente un equipo de investigadores. Ambas cajas negras fueron recuperadas y trasladadas a Washington para su análisis. La investigación se centra en el fallo de comunicación entre la torre y el personal de tierra, así como en el número de controladores en servicio. Según la NTSB, tardará entre 12 y 18 meses.

El aeropuerto LaGuardia reanudó sus operaciones el lunes por la tarde, pero la pista en la que se produjo la colisión permanecerá cerrada hasta el viernes.

Una señal de advertencia también para Europa

El incidente reaviva el debate sobre las llamadas incursiones en pista — entradas no autorizadas en pistas de aterrizaje activas. Según la organización EUROCONTROL, se producen al menos dos incidentes de este tipo al día en el espacio aéreo europeo, y casi el 70% de ellos están relacionados con errores de comunicación entre la torre y las tripulaciones. También en los aeropuertos eslovacos se aplican los protocolos internacionales de la OACI, pero la tragedia de LaGuardia recuerda que ni siquiera los sistemas más modernos pueden evitar el error humano.

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