Economía

Orbán veta el paquete de ayuda de la UE a Ucrania de 90.000 millones de euros

Hungría bloquea el paquete de préstamos de la UE a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros en la cumbre de Bruselas, mientras que el Parlamento húngaro rechaza en una resolución la adhesión de Ucrania a la UE. Los líderes de la UE acusan a Orbán de tácticas electorales.

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Redakcia
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Orbán veta el paquete de ayuda de la UE a Ucrania de 90.000 millones de euros

Cumbre en Bruselas: Orbán, solo contra 26

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mantuvo su veto en la cumbre de la UE celebrada en Bruselas los días 19 y 20 de marzo contra el paquete de préstamos de 90.000 millones de euros previsto para Ucrania, que la Unión Europea destinaba a la reconstrucción del país devastado por la guerra y al fortalecimiento de sus capacidades de defensa para el período 2026-2027. Al bloquear la decisión, Hungría —con el apoyo de Eslovaquia— impidió la finalización del paquete, que ya había sido aprobado en principio en diciembre.

El oleoducto de la Amistad como pretexto

Orbán vinculó el veto a la interrupción del funcionamiento del oleoducto de la Amistad (Druzsba). El oleoducto fue dañado en enero por un ataque con drones rusos, y Ucrania afirma que la reparación podría tardar hasta un mes y medio. Sin embargo, el jefe del gobierno húngaro considera que Kiev está obstaculizando deliberadamente el suministro de petróleo. "Estamos dispuestos a apoyar a Ucrania si recibimos nuestro petróleo, que ellos están bloqueando", declaró Orbán en Bruselas.

La UE envió un grupo de expertos a Ucrania para evaluar los daños, pero Hungría y Eslovaquia se negaron a que sus expertos participaran en la investigación, lo que suscitó serias dudas sobre la credibilidad entre los socios de la UE.

Duras críticas de los líderes europeos

En la cumbre de la UE, la postura húngara fue objeto de críticas inusualmente duras. Friedrich Merz, canciller alemán, calificó la acción de Orbán como "una grave violación de la lealtad". António Costa, presidente del Consejo Europeo, declaró: "Nadie puede chantajear a las instituciones de la UE". Petteri Orpo, primer ministro finlandés, calificó el veto directamente de traición, mientras que Ulf Kristersson, jefe del gobierno sueco, afirmó que el bloqueo tiene una clara motivación política.

Como respuesta, la Comisión Europea congeló la solicitud de crédito para armamento de Hungría en el marco del programa SAFE (Security Action for Europe). Mientras que Francia y la República Checa recibieron la aprobación, el plan de Budapest fue el único de los 19 solicitantes que quedó pendiente. Según un diplomático de la UE que habló bajo condición de anonimato, "es difícil aprobar miles de millones para Orbán mientras viola el principio de cooperación leal".

El Parlamento húngaro dice no a la adhesión de Ucrania a la UE

El conflicto internacional se agudizó aún más cuando el Parlamento húngaro aprobó el 10 de marzo una resolución con 142 votos a favor, 28 en contra y 4 abstenciones, en la que rechaza la adhesión de Ucrania a la UE, el apoyo financiero y militar adicional, así como los esfuerzos para transformar la UE en una alianza militar. La resolución hace referencia al hecho de que la UE ha destinado 193.300 millones de euros al apoyo de Ucrania desde 2022, lo que, según el documento, es casi tres veces superior a lo que Hungría ha recibido como apoyo neto de la UE desde su adhesión en 2004.

Cálculos electorales en el trasfondo

Varios líderes europeos acusaron abiertamente a Orbán de que el veto está motivado por las elecciones parlamentarias del 12 de abril. Las encuestas de opinión pública muestran una lucha extremadamente reñida entre Fidesz-KDNP y el partido Tisza de Magyar Péter. Según la última medición de Medián, el partido Tisza podría incluso alcanzar una mayoría de dos tercios, mientras que el Instituto Nézőpont, cercano al gobierno, sigue midiendo una ventaja de 6 puntos porcentuales para Fidesz.

En su campaña, Orbán presenta al presidente ucraniano Zelenski como una amenaza para Hungría, lo que ha provocado indignación incluso entre sus aliados. Según un análisis de Bloomberg, el veto sirve claramente a fines políticos internos, mientras que el aislamiento diplomático podría debilitar a largo plazo la posición de Hungría en la UE.

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