Disputa por el oleoducto Druzhba: Orbán bloquea el 20º paquete de sanciones de la UE
Hungría veta el 20º paquete de sanciones de la UE contra Rusia y el paquete de préstamos de 90.000 millones de euros para Ucrania hasta que Ucrania reanude el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba.
El cese del oleoducto Druzhba desató la crisis
El 27 de enero, el flujo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba hacia Hungría y Eslovaquia se detuvo. Según Kiev, ataques rusos con misiles y drones dañaron el oleoducto, por lo que la parte ucraniana no puede garantizar el tránsito. Budapest, por su parte, califica el cese como chantaje político: según el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, Ucrania está obstaculizando deliberadamente el restablecimiento del suministro de petróleo para provocar escasez de combustible y subidas de precios en Hungría, especialmente antes de las próximas elecciones parlamentarias del 12 de abril.
Veto a las sanciones
El 22 de febrero, el gobierno húngaro anunció que impediría la adopción del 20º paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia. Péter Szijjártó fue claro: Hungría no aprobará ninguna decisión de la UE importante para Ucrania hasta que la parte ucraniana reanude el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba.
"No estamos de acuerdo con la adopción del 20º paquete de sanciones, porque ya hemos declarado claramente: mientras los ucranianos no reanuden el suministro de petróleo a Hungría, no permitiremos decisiones que sean importantes para Ucrania", dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó.
Cabe destacar que Hungría, a pesar de las anteriores amenazas de veto, finalmente aprobó todos los paquetes de sanciones anteriores. Sin embargo, en el caso del 20º paquete, según informaciones de 444.hu, Budapest realmente bloqueará la adopción esta vez.
El préstamo de 90.000 millones de euros y la cadena del FMI
Budapest no sólo bloquea las sanciones: Hungría también ha vetado la adopción del paquete de préstamos militares y económicos de 90.000 millones de euros que la UE tiene previsto conceder a Ucrania. La aprobación del préstamo requiere una decisión unánime de los Estados miembros, por lo que un solo veto es suficiente para bloquearlo. Las consecuencias podrían extenderse: el programa de préstamos del FMI a Ucrania, por valor de 8.000 millones de dólares, está condicionado: Kiev sólo puede recibirlo si antes llega el préstamo de la UE. Por lo tanto, un solo veto húngaro podría poner en peligro todo el sistema de financiación externa de Ucrania.
Contramedidas: parada del diésel y consejo de seguridad energética
Los dos países afectados no se conformaron con amenazas verbales: Hungría y Eslovaquia han suspendido las exportaciones de diésel a Ucrania, de las que Kiev depende para su propio suministro de combustible. Viktor Orbán anunció cuatro contramedidas, entre ellas la convocatoria de una consulta sobre seguridad energética. Según el Primer Ministro, Kiev y Bruselas están intentando coordinadamente provocar el caos en Hungría antes de las elecciones.
Ucrania rechaza el ultimátum
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania rechaza enérgicamente los ultimátums húngaros y eslovacos, calificándolos de "chantaje y de hacer el juego al Estado ocupante". Kiev también ofreció una solución alternativa: suministrar petróleo a los dos países vecinos a través del oleoducto Odesa-Brody y por vía marítima. Sin embargo, Péter Szijjártó no lo aceptó y pidió a Croacia que ayudara a los húngaros a acceder al petróleo ruso a través del oleoducto Adria.
A la sombra del aniversario
El enfrentamiento se produce en un contexto político especialmente tenso: el 24 de febrero se cumple el cuarto aniversario del inicio de la guerra ruso-ucraniana. Los Estados miembros de la UE instan a una unidad cada vez mayor frente a Rusia, mientras que el veto de Hungría vuelve a poner de manifiesto que los caminos de Budapest y Bruselas se separan fundamentalmente en la gestión del conflicto. Por el momento no hay perspectivas de compromiso: Budapest insiste en la condición del tránsito de petróleo, Ucrania rechaza el ultimátum, y el cuarto año de la guerra comienza con una creciente presión.