Elecciones municipales 2026: Francia vota bajo un nuevo sistema electoral
Este domingo 15 de marzo, los franceses acuden a las urnas para la primera vuelta de las elecciones municipales de 2026, la primera votación organizada bajo el nuevo sistema proporcional con prima mayoritaria. En París, Lyon, Marsella y en cientos de ciudades medianas, los resultados de esta noche definirán las alianzas de la segunda vuelta del 22 de marzo.
Unas elecciones históricas para 50.000 municipios
Este domingo, más de 900.000 candidatos repartidos en 50.478 listas se someten al veredicto de las urnas para la primera vuelta de las elecciones municipales. La votación reviste una dimensión particular: por primera vez en la historia de la República, todos los municipios de Francia, independientemente de su tamaño, aplican el mismo sistema de votación. La ley del 21 de mayo de 2025 ha unificado las reglas al imponer un sistema proporcional de lista paritaria con prima mayoritaria, poniendo fin a la dicotomía entre los municipios pequeños —hasta ahora sometidos al sistema plurinominal— y los demás.
Concretamente, la lista que llega en cabeza gana de inmediato la mitad de los escaños a cubrir. El resto se distribuye proporcionalmente entre todas las listas que hayan superado el umbral del 5%. Esta reforma también pretende reforzar la paridad: en los municipios pequeños, la representación femenina solo superaba el 38% con el antiguo sistema.
París: un duelo izquierda-derecha bajo alta tensión
La capital concentra todas las miradas. Anne Hidalgo, que no se presenta a la reelección tras dos mandatos, cinco candidatos se disputan arduamente su sucesión. Según los últimos sondeos, Emmanuel Grégoire, primer teniente de alcalde saliente apoyado por una unión PS-Ecologistas-PCF-Place Publique, recoge alrededor del 33% de las intenciones de voto, por delante de Rachida Dati (LR-MoDem) con un 27%.
Detrás de este dúo de cabeza, tres candidatos son susceptibles de tener peso en la segunda vuelta: Sarah Knafo (Reconquête) con un 12%, Pierre-Yves Bournazel (Horizons) con un 12% y Sophia Chikirou (La France insoumise) con un 10%. La lista de Rassemblement national, liderada por Thierry Mariani, no superaría el 4%, marginándola de facto en la capital.
Los temas de campaña —seguridad, limpieza, movilidad— han cristalizado vivas oposiciones. Las alianzas de la segunda vuelta se anuncian decisivas: Knafo ha propuesto «tender la mano» a Dati, que se niega categóricamente.
Marsella y Lyon: las sorpresas posibles
En Marsella, el escenario es potencialmente explosivo. El alcalde socialista saliente Benoît Payan solo cuenta con una ventaja de dos puntos sobre el candidato RN Franck Allisio (35% contra 33%). Un vuelco a la extrema derecha de la segunda ciudad de Francia constituiría un seísmo político mayúsculo.
En Lyon, la situación es más clara: Jean-Michel Aulas, figura emblemática del deporte francés ahora comprometido en política dentro de una coalición de derecha, distancia claramente al alcalde ecologista saliente Grégory Doucet (45% contra 31%). Un cambio de mayoría parece probable.
La abstención, primer adversario de los candidatos
Todos los observadores coinciden en un punto: la abstención podría alcanzar niveles récord. En 2020, ya marcadas por la pandemia, las municipales registraron cerca del 55% de abstención en la primera vuelta. Los sondeos actuales no dejan presagiar una movilización masiva. En este contexto, las reservas de votos de las listas mejor implantadas localmente podrían marcar la diferencia.
El Rassemblement national se impone como una tercera fuerza en numerosas ciudades medianas, amenazando bastiones históricos de la izquierda o de la derecha republicana. La configuración de las triangulares o cuadrangulares de la segunda vuelta del 22 de marzo dependerá en gran medida de los trasvases de votos entre listas.
Esta noche, las primeras tendencias
Los colegios electorales cierran a las 20 h en las grandes ciudades. Las primeras estimaciones se conocerán en la noche. Una cosa es cierta: si ninguna lista obtiene la mayoría absoluta de los sufragios expresados —lo que sería una primicia en muchos municipios—, el 22 de marzo será la verdadera fecha de la verdad para la recomposición del panorama político local francés.