Fico amenaza a Kiev con cortar el suministro eléctrico tras una llamada con Merz
El primer ministro Robert Fico habló por teléfono con el canciller alemán Friedrich Merz sobre la crisis del oleoducto. Eslovaquia ha amenazado con suspender el suministro de electricidad a Ucrania si se demuestra que Kiev está bloqueando el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba por motivos políticos.
La crisis del oleoducto se agrava
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, habló por teléfono con el canciller alemán, Friedrich Merz, sobre la situación internacional actual. El tema central de la conversación fue la creciente disputa en torno al oleoducto Druzhba, a través del cual el petróleo no fluye hacia Eslovaquia desde finales de enero. Fico amenazó con que Eslovaquia tomará contramedidas concretas, incluido el cese del suministro de electricidad a Ucrania, si se demuestra que Kiev está bloqueando la reanudación del bombeo de petróleo por motivos políticos.
¿Qué hay detrás de la crisis?
La causa de la interrupción es un ataque con drones rusos del 27 de enero de 2026 que dañó el nodo de distribución del oleoducto Druzhba cerca de la ciudad ucraniana de Brody. Desde entonces, el petróleo no fluye ni a Eslovaquia ni a Hungría. Ambos estados dependen en gran medida del oleoducto ruso y acusan a Kiev de retrasar deliberadamente la reparación por motivos políticos.
Fico va aún más lejos en sus afirmaciones. Según información de los servicios secretos eslovacos, el tramo dañado de la tubería en realidad ya ha sido reparado, pero el petróleo aún no fluye. "Zelenski está poniendo excusas. Nuestros servicios de inteligencia saben que el oleoducto está reparado", declaró el primer ministro. Kiev niega estas acusaciones.
Reservas estratégicas y amenaza eléctrica
El gobierno declaró inmediatamente el estado de emergencia petrolera y decidió liberar 250.000 toneladas de petróleo de las reservas estatales para que la refinería Slovnaft en Bratislava pueda operar al menos en un régimen reducido. Mientras tanto, Slovnaft ha encargado siete petroleros a través del oleoducto croata Adria, pero la ruta alternativa es cinco veces más cara y el suministro tardará entre 20 y 30 días.
Fico también advirtió que Eslovaquia podría suspender el suministro de emergencia de electricidad a Ucrania. En diciembre de 2025, Eslovaquia proporcionó aproximadamente el 21 por ciento de las importaciones totales de electricidad a Ucrania. Eslovaquia y Hungría también detuvieron las exportaciones de gasóleo a Kiev: Eslovaquia suministraba hasta el 10 por ciento del consumo ucraniano de diésel. Hungría amenazó con bloquear un préstamo de la UE de 90.000 millones de euros a Kiev hasta que se reanude el tránsito de petróleo.
La UE convoca una reunión extraordinaria
La Comisión Europea respondió convocando una reunión extraordinaria del Grupo de Coordinación del Petróleo para el 25 de febrero con la participación de Hungría, Eslovaquia y Croacia. Sin embargo, Bruselas dejó claro que no presionará a Kiev para que realice la reparación. La portavoz de la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen, declaró: "No estamos ejerciendo ninguna presión ni dando plazos a Ucrania".
Croacia se negó a permitir el tránsito de petróleo ruso a Hungría a través del oleoducto Adria. La UE señaló que ambos estados tienen reservas de petróleo para 90 días, por lo que no existe una amenaza inmediata para el suministro. La Unión también se preocupa por la situación energética de Ucrania, que se enfrenta a ataques rusos regulares contra su infraestructura energética.
Tras la llamada con Merz: carta abierta a Bruselas
Durante la llamada con Merz, Fico destacó el fuerte vínculo económico entre Eslovaquia y Alemania y expresó su esperanza de que el canciller alemán lo visite pronto. La conversación también tocó el reciente contacto de Fico con el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio.
Tras la llamada, Fico anunció que enviará una carta abierta a la presidenta de la Comisión Europea, dirigida también a todos los primeros ministros y líderes de los estados miembros. En la carta, tiene la intención de exigir un cambio fundamental en la política de la UE, a la que acusa de debilitarse en la escena mundial. Señaló como principales culpables los "objetivos climáticos sin sentido y la política migratoria suicida". La disputa en torno al oleoducto Druzhba se está convirtiendo así no solo en una crisis energética, sino también en una herramienta en la presión política más amplia de Fico sobre Bruselas.