Economía

Fico bloquea el préstamo de la UE a Ucrania: exige la reapertura del oleoducto Druzhba

Tras reunirse con Ursula von der Leyen en París, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, confirmó que Bratislava bloqueará el préstamo de rescate de la UE a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros hasta que Kiev permita la reanudación del transporte de petróleo a través del oleoducto Druzhba.

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Redakcia
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Fico bloquea el préstamo de la UE a Ucrania: exige la reapertura del oleoducto Druzhba

Eslovaquia mantiene su postura

El primer ministro eslovaco, Robert Fico, confirmó tras su reunión del lunes en París con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que Bratislava sigue bloqueando la aprobación del préstamo de rescate de la Unión Europea a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros. La condición sigue siendo la reanudación del tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba a través de territorio ucraniano.

La reunión tuvo lugar al margen del Foro Mundial Nuclear en París. Fico declaró tras la misma que había llegado a un punto clave de acuerdo con Von der Leyen: "El oleoducto Druzhba debe ser restaurado. Si está dañado -lo que no consideramos probado- debe ser reparado". La Comisión Europea también ha señalado que está dispuesta a cubrir financieramente las posibles reparaciones y a proporcionar expertos técnicos.

Oleoducto dañado en un ataque con drones rusos

El oleoducto Druzhba, que suministra petróleo ruso a Eslovaquia y Hungría a través del sistema de transporte ucraniano, resultó dañado en un ataque con drones rusos a finales de enero de 2026. Desde entonces, permanece fuera de servicio. Kiev se niega a proceder a las reparaciones sin un alto el fuego previo: el presidente Volodímir Zelenski advirtió que los trabajos, en condiciones de ataques rusos activos, durarían hasta seis semanas y serían extremadamente peligrosos para los trabajadores sobre el terreno.

Fico, por el contrario, cuestiona el alcance de los daños y exige desde hace tiempo que expertos independientes tengan acceso al lugar del accidente. Los representantes ucranianos no han permitido hasta ahora este acceso, lo que Bratislava considera una prueba de la motivación política que subyace a toda la crisis.

Amenaza de retirar el apoyo a la adhesión de Ucrania a la UE

En los últimos días, Fico ha intensificado su retórica más allá del propio préstamo. El primer ministro eslovaco ha amenazado con que Eslovaquia retirará su apoyo a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea si la cuestión energética sigue sin resolverse. Esta amenaza ha afectado directamente a las negociaciones en Bruselas, donde cualquier ampliación de la UE depende del acuerdo unánime de todos los Estados miembros.

La situación también ha sido comentada por el embajador ruso en Bratislava, Serguéi Andréyev, quien, en una entrevista con la agencia TASS, sugirió que Zelenski "tiene algo que ocultar" en relación con los daños del oleoducto, y expresó su convicción de que Eslovaquia podría realmente retirar su apoyo a la candidatura ucraniana.

Hungría como modelo, Orbán como variable incierta

El préstamo, con un volumen total de 90.000 millones de euros -de los cuales 30.000 millones se destinan a apoyo presupuestario y 60.000 millones a necesidades militares-, fue aprobado provisionalmente por el Consejo de la UE en diciembre de 2025. Sin embargo, su liberación definitiva está siendo bloqueada por Hungría desde que Zelenski declaró públicamente que Kiev nunca reanudaría el suministro de petróleo a través de Druzhba.

Fico ha dejado claro que Eslovaquia está dispuesta a asumir el papel de país bloqueador tras las elecciones de abril en Hungría, concretamente en el caso de que Viktor Orbán pierda las elecciones y el nuevo gobierno de Budapest cambie de postura. Mientras tanto, Eslovaquia ha adoptado otras medidas en cadena: ha suspendido las exportaciones de gasóleo a Ucrania y ha interrumpido el suministro de electricidad de emergencia durante los críticos meses de invierno.

Frágil solidaridad en Europa Central

La disputa revela una profunda grieta en la unidad europea. Eslovaquia y Hungría se encuentran entre los últimos Estados miembros de la UE que dependen del petróleo ruso suministrado por oleoducto. Mientras que la mayoría de la Unión ha pasado a fuentes alternativas, ambos países argumentan los costes económicos de dicha transición. Bruselas se encuentra en una posición complicada: no puede presionar a Kiev para que acelere las reparaciones en una zona de guerra activa y, al mismo tiempo, debe mantener la cohesión frente a Rusia. El resultado de las conversaciones de París sugiere que la Comisión se toma en serio las demandas eslovacas, pero el calendario concreto para la restauración del oleoducto Druzhba sigue abierto, al igual que la cuestión de si los 90.000 millones de euros llegarán realmente a Ucrania a tiempo.

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