Fico corta el suministro eléctrico a Ucrania: la disputa por el oleoducto Druzhba se agrava
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, detuvo definitivamente el 23 de febrero el suministro de emergencia de electricidad a Ucrania en represalia por la interrupción del tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. Paralelamente, Hungría bloqueó el vigésimo paquete de sanciones de la UE y un préstamo europeo de 90.000 millones de euros para Kiev.
De la amenaza a la realidad: Eslovaquia interrumpe el suministro eléctrico
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, anunció el 23 de febrero de 2026 que Eslovaquia había detenido definitivamente el suministro de emergencia de electricidad a Ucrania, precisamente el día en que el mundo conmemoraba el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa. "A partir de hoy, si Ucrania solicita ayuda a Eslovaquia para estabilizar su red energética, esta ayuda no se prestará", declaró Fico en un vídeo en las redes sociales. La medida se produjo tras un ultimátum de dos días que Bratislava envió a Kiev y al que Kiev no respondió cumpliendo las condiciones.
Oleoducto dañado por un dron ruso
La disputa tiene una causa clara: el oleoducto soviético Druzhba, que suministra petróleo ruso a los países de Europa Central, dejó de funcionar el 27 de enero tras un ataque con drones cerca de Brody, Ucrania. Kiev presentó la situación como un fallo técnico causado por la agresión rusa y aseguró que las reparaciones se estaban llevando a cabo lo más rápido posible. Fico y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, afirman, por el contrario, que no existen obstáculos técnicos para la reanudación del tránsito. Según Fico, se trata de una "decisión puramente política para chantajear a Eslovaquia".
Pérdidas económicas y contexto energético
En 2025, Eslovaquia exportó 2,96 teravatios hora de electricidad a Ucrania, lo que representó aproximadamente el 18 por ciento de la electricidad importada por Ucrania. Junto con Hungría, ambos países cubrieron hasta el 68 por ciento de las importaciones de electricidad a Kiev. Los expertos en energía advierten que Eslovaquia podría perder cientos de millones de euros en ingresos comerciales si la disputa persiste. El operador de la red de transmisión ucraniana, Ukrenergo, por el contrario, tranquilizó: Eslovaquia solo proporcionó asistencia de emergencia a Kiev una vez en el mes anterior y en un volumen limitado, por lo que el impacto inmediato en el sistema energético ucraniano será mínimo.
Hungría bloquea la ayuda europea a Kiev
Paralelamente a la medida de Fico, Hungría bloqueó el vigésimo paquete de sanciones de la UE contra Rusia, así como un préstamo europeo previsto de 90.000 millones de euros para Kiev. El ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, condicionó la reanudación del apoyo húngaro a la reanudación del suministro de petróleo a través del Druzhba: "Mientras Ucrania bloquee la reanudación del suministro de petróleo a Hungría, Hungría bloqueará las decisiones de la UE favorables a Ucrania". El bloqueo tiene consecuencias de gran alcance: la aprobación del préstamo es una condición para el programa del Fondo Monetario Internacional para Kiev por valor de 8.200 millones de dólares. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, se declaró "consternado" por la postura de Budapest.
Kiev: se trata de un chantaje en beneficio de Rusia
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania rechazó enérgicamente las medidas de Bratislava y Budapest. "Los ultimátums deben enviarse al Kremlin, y desde luego no a Kiev", declaró un portavoz del ministerio. Kiev advirtió del peligro para la estabilidad energética de toda la región y afirmó que Eslovaquia y Hungría "le hacen el juego al agresor" al utilizar los daños a la infraestructura energética causados por el ejército ruso como palanca política contra el país que se defiende.
Próximos pasos y consecuencias europeas
Fico amenazó con nuevas "medidas recíprocas", incluida la reconsideración del apoyo eslovaco a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea. Eslovaquia y Hungría son los únicos Estados miembros de la UE que, a pesar de la invasión rusa de Ucrania, mantienen una plena dependencia del petróleo ruso y utilizan activamente esta dependencia como herramienta diplomática. La disputa revela así profundas fisuras en la solidaridad europea precisamente en un momento en que la unidad frente a Rusia es más importante que nunca.