Economía

Merz en China: Acuerdo con Airbus y llamamiento sobre Rusia

El canciller federal Friedrich Merz concluyó su visita inaugural a China con la promesa de un importante pedido de Airbus de hasta 120 aviones y pidió a Pekín que utilice su influencia sobre Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania.

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Redakcia
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Merz en China: Acuerdo con Airbus y llamamiento sobre Rusia

Gran pedido de Airbus como primer resultado tangible

Tras dos días de conversaciones en Pekín y Hangzhou, el canciller federal Friedrich Merz concluyó su visita inaugural a China con un éxito económico concreto: China se ha comprometido a comprar hasta 120 aviones Airbus. Merz anunció el acuerdo inmediatamente después de sus reuniones con el presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Qiang en Pekín. No dio detalles concretos sobre la gama de modelos, el precio de compra o las fechas de entrega; tampoco quedó claro inicialmente si se trataba de pedidos vinculantes o declaraciones de intenciones. Además del pedido de Airbus, se firmaron más de diez acuerdos comerciales adicionales en los que participan unas 30 empresas alemanas de los sectores de la automoción, la química, la ingeniería mecánica y los biofarmacéuticos.

Déficit comercial récord y exigencia de reglas de juego justas

El fuerte desequilibrio comercial es el centro de las tensiones de política económica entre Berlín y Pekín. El déficit comercial de Alemania con China alcanzó recientemente un valor récord de 89.000 millones de euros. Merz responsabilizó en sus conversaciones a las sobrecapacidades chinas y a las subvenciones estatales de este desequilibrio, y exigió condiciones de competencia justas, así como un acceso transparente al mercado para las empresas alemanas en China. A pesar de las tensiones existentes, China sigue siendo el socio comercial más importante de Alemania, incluso por delante de Estados Unidos.

Llamamiento a Pekín: utilizar la influencia sobre Moscú

Uno de los temas geopolíticamente más delicados fue la guerra en Ucrania. Merz instó a Xi Jinping a utilizar la considerable influencia de China sobre Rusia para poner fin a la guerra de agresión. "Sabemos que las señales procedentes de China se toman muy en serio en Moscú", declaró el canciller, según el Gobierno federal. Al mismo tiempo, apeló a Pekín para que no suministre a Rusia bienes de doble uso, es decir, bienes con potencial de uso tanto civil como militar. Según estimaciones occidentales, entre el 80 y el 90 por ciento de los componentes necesarios para la producción armamentística rusa, incluidos los chips semiconductores, llegan a Rusia a través de China o de intermediarios chinos. Según los medios estatales chinos, Xi se mostró fundamentalmente a favor de las negociaciones, pero evitó criticar directamente a Moscú.

Taiwán: sólo una solución pacífica es aceptable

Merz también abordó el delicado tema de Taiwán en su conversación con Xi. Una posible reunificación de la isla autogobernada con la China continental sólo debe llevarse a cabo por medios pacíficos, subrayó. China reclama Taiwán como parte de su territorio estatal y no descarta en principio el uso de medios militares.

Hangzhou: Robótica y cooperación tecnológica

En el segundo día de su viaje, Merz visitó el centro tecnológico de Hangzhou, donde visitó, entre otras, la empresa de robótica Unitree Robotics, una empresa que está causando sensación en todo el mundo con sus robots humanoides. También estaba prevista una visita a la empresa alemana Siemens Energy. El canciller estuvo acompañado por una delegación empresarial de alto nivel, que incluía a representantes de Volkswagen, BMW y Mercedes.

Balance: Pragmatismo en tiempos turbulentos

Ambas partes acordaron reanudar las consultas gubernamentales bilaterales este mismo año, por primera vez desde 2023. Para Merz, el viaje fue un ejercicio de equilibrio: reforzar los intereses económicos y, al mismo tiempo, no ignorar las señales de advertencia geopolíticas. La visita coincidió con el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, una fecha que puso de manifiesto el poder simbólico del eje Moscú-Pekín. En una época en la que el proteccionismo del presidente estadounidense Donald Trump sacude la economía mundial, Alemania busca nuevas vías para diversificar sus relaciones comerciales, aunque ello exija difíciles compromisos diplomáticos.

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