Cultura

Municipales 2026: Grégoire lidera en París, Dati se queda atrás

En la primera vuelta de las elecciones municipales del 15 de marzo de 2026, el socialista Emmanuel Grégoire supera ampliamente a Rachida Dati en París con un 37,4% de los votos. La segunda vuelta del 22 de marzo se presenta incierta, entre negociaciones de alianzas y cuestiones nacionales de cara a las presidenciales de 2027.

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Redakcia
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Municipales 2026: Grégoire lidera en París, Dati se queda atrás

Una clara victoria de la izquierda unida en la primera vuelta

Los franceses votaron el domingo 15 de marzo en la primera vuelta de las elecciones municipales de 2026. En París, el resultado fue inequívoco: Emmanuel Grégoire, candidato de la unión de la izquierda (PS, PCF, Los Ecologistas, Place Publique), obtuvo una amplia ventaja con el 37,4% de los votos, según las estimaciones de Ipsos-BVA-Cesi. Muy por detrás, la ministra de Cultura y ex alcaldesa del distrito 7, Rachida Dati (LR, MoDem, UDI), obtiene entre el 24,8% y el 25,5%, según las fuentes.

Es un duro revés para la candidata de la derecha, que sin embargo había gozado de una amplia visibilidad mediática durante meses. «La diferencia entre el Sr. Grégoire y la Sra. Dati es considerable», comentó un director de Ipsos en la noche electoral. La ex alcaldesa Anne Hidalgo, que no aspiraba a un tercer mandato, deja así a su antiguo primer teniente de alcalde un sólido legado electoral.

Una compleja contienda a cinco bandas antes de la segunda vuelta

Otros dos candidatos se han clasificado para la segunda vuelta prevista para el 22 de marzo de 2026: Sophia Chikirou (La France Insoumise) con alrededor del 12% de los votos, y Pierre-Yves Bournazel (Horizons, Renaissance) con el 11,7%. La candidata de Reconquête, Sarah Knafo, no logra superar el umbral del 10% con un 9,9%, y por lo tanto no puede mantenerse.

Las negociaciones entre las dos vueltas se anuncian decisivas. Sophia Chikirou ha indicado que sólo consideraría una retirada en caso de un acuerdo político verdadero con Grégoire. Por parte de Rachida Dati, se han hecho ofrecimientos a Pierre-Yves Bournazel e, implícitamente, a los votos de Knafo, lo que suscita tensiones sobre posibles alianzas con la extrema derecha. «Sería muy difícil para la Sra. Dati retractarse de sus declaraciones en la segunda vuelta», según el análisis de La Libre.

Una participación en claro aumento en París y en Francia

La votación parisina se ha caracterizado por una participación del 58,5%, un fuerte aumento en comparación con la votación de 2020, organizada en plena pandemia de Covid-19 (42,3%). A escala nacional, la abstención se estima en el 44%, frente al 55,3% en 2020, un descenso significativo que refleja un renovado interés por esta elección, considerada como un barómetro a dieciocho meses de las presidenciales de 2027.

Las grandes ciudades, reflejo de una Francia fragmentada

Más allá de París, el panorama nacional confirma una fragmentación del paisaje político. En Marsella, el socialista saliente Benoît Payan (35,6%) supera por un estrecho margen al candidato de la Agrupación Nacional Franck Allisio (35,1%), en lo que se anuncia como uno de los duelos más reñidos del país. En Lyon, el alcalde ecologista saliente Grégory Doucet y el hombre de negocios Jean-Michel Aulas se encuentran en un empate perfecto con el 36,8%, abriendo una segunda vuelta incierta. En Lille, la izquierda está dividida en tres listas, ninguna de las cuales supera el 27%.

La France Insoumise se impone como un factor decisivo en varias metrópolis, mientras que la Agrupación Nacional realiza avances notables en las ciudades del Sur. Estos resultados dibujan los contornos de un paisaje político fragmentado, cuyas alianzas en la segunda vuelta serán reveladoras de las relaciones de fuerza nacionales.

París, símbolo de una cuestión nacional

La alcaldía de París sigue siendo un símbolo político de primer orden. Una victoria de Grégoire el 22 de marzo afianzaría la capital a la izquierda para un tercer mandato consecutivo, reforzando el campo socialista de cara a 2027. Una remontada de Dati, aunque improbable a la vista de las diferencias, ofrecería a la derecha un escaparate nacional indispensable. En ambos casos, la votación del 22 de marzo será observada más allá de las fronteras de la capital.

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