Pakistán bombardea Kabul y declara la 'guerra abierta' a los talibanes
El ministro de Defensa de Pakistán declaró la 'guerra abierta' a Afganistán el 27 de febrero después de que aviones de guerra paquistaníes atacaran Kabul y al menos otras dos provincias, lo que marca la escalada más dramática entre los países vecinos en décadas.
Una nueva guerra a las puertas del mundo
Pakistán declaró la "guerra abierta" a Afganistán el viernes después de que sus aviones de guerra atacaran la capital afgana, Kabul, y al menos otras dos provincias, lo que provocó una onda expansiva en una región ya castigada por años de inestabilidad. El ministro de Defensa, Khawaja Asif, afirmó que la "paciencia de Islamabad se ha agotado", lo que supone una escalada dramática que amenaza con desbaratar una frágil diplomacia regional y atraer a potencias internacionales.
Qué desató la crisis
El conflicto actual tiene profundas raíces en una devastadora ola de terrorismo dentro de Pakistán. El 6 de febrero, un terrorista suicida mató al menos a 36 personas en una mezquita chiíta en Islamabad e hirió a otras 170 durante las oraciones del viernes. Días después, un vehículo cargado de explosivos embistió un puesto de control de seguridad en Bajaur, matando a 11 soldados y a un niño. Los funcionarios paquistaníes culparon al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) —al que Islamabad designa como "Fitna al-Khawarij"— y acusaron al gobierno talibán afgano de albergar al grupo en suelo afgano.
El 21 y 22 de febrero, Pakistán respondió con ataques aéreos dirigidos contra siete campamentos del TTP y del Estado Islámico de la Provincia de Jorasán (ISKP) en las provincias afganas de Nangarhar, Paktika y Khost. El gobierno talibán en Kabul condenó los ataques como una flagrante violación de la soberanía y prometió represalias.
Bombas sobre Kabul
El jueves por la noche, las fuerzas afganas lanzaron ataques transfronterizos contra instalaciones militares paquistaníes. En las primeras horas del viernes, aviones paquistaníes estaban atacando Kabul. El portavoz del gobierno afgano, Zabihullah Mujahid, confirmó los ataques en Kabul, Kandahar y la provincia de Paktia, pero afirmó que no hubo víctimas, una cifra que Pakistán contradijo rotundamente. El portavoz del Primer Ministro, Mosharraf Zaidi, afirmó que 133 combatientes talibanes murieron y más de 200 resultaron heridos. Al Jazeera dijo que no pudo verificar de forma independiente las cifras de ninguna de las partes.
Una región contiene la respiración
La violencia ha destrozado un alto el fuego mediado por Qatar que apenas se había mantenido durante 2025. Los esfuerzos diplomáticos en los que participaron Qatar, Turquía y Arabia Saudí no lograron detener el ciclo de represalias. El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a ambas naciones a proteger a los civiles y a volver al diálogo, según Euronews.
Lo que está en juego es excepcionalmente alto. Pakistán es un estado con armas nucleares con un ejército mucho más capaz que las fuerzas talibanes de Afganistán. El conflicto también se cruza con una realineación regional más amplia: los analistas de Al Jazeera señalaron que India ha estado profundizando silenciosamente los lazos con el gobierno talibán, añadiendo una dimensión estratégica que amenaza directamente los cálculos de Islamabad.
Sin un final a la vista
El conflicto subyacente parece estructural. Pakistán ha acusado durante mucho tiempo a Afganistán de no estar dispuesto a tomar medidas enérgicas contra el TTP, un grupo responsable de la muerte de cientos de soldados y civiles dentro de Pakistán. Los talibanes afganos, por su parte, parecen reacios a actuar debido a las afinidades ideológicas con el TTP y al temor de empujar a los militantes hacia su principal rival, el Estado Islámico de Jorasán. Sin un cambio fundamental en esa dinámica, dijeron analistas a CNN, una mayor escalada es inevitable.
Con bombas cayendo sobre una capital y un ministro de Defensa invocando el lenguaje de la guerra total, el conflicto entre Pakistán y Afganistán ha entrado en un nuevo y peligroso capítulo, y la comunidad internacional aún no ha encontrado una respuesta.