Polonia busca unirse al programa de cazas de sexta generación
El viceministro Konrad Gołota confirmó que Polonia está en conversaciones para unirse al programa GCAP, un proyecto internacional para construir un caza de sexta generación, liderado por Reino Unido, Italia y Japón.
Polonia llama a la puerta de un club de élite
Polonia está manteniendo conversaciones preliminares para unirse al Programa Global de Combate Aéreo (GCAP), uno de los proyectos armamentísticos más ambiciosos del mundo. El viceministro de Activos Estatales, Konrad Gołota, confirmó en una entrevista con TVP Info que en los últimos meses se ha reunido con representantes de las industrias de defensa de Italia y Japón.
"Tenemos que ponernos al día en este asunto, porque en Polonia no hemos producido aviones en las últimas décadas", dijo Gołota, subrayando que los socios muestran "comprensión por nuestra propuesta y voluntad de seguir hablando".
¿Qué es el GCAP?
GCAP es un programa conjunto de Reino Unido, Italia y Japón, anunciado en diciembre de 2022. Su objetivo es desarrollar un caza de sexta generación que sustituya al Eurofighter Typhoon en las fuerzas aéreas de Reino Unido e Italia, y al Mitsubishi F-2 en Japón. Se espera que la nueva plataforma esté lista para su despliegue después de 2035, aunque de forma realista se habla de un horizonte de 2040 o posterior.
El programa prevé la integración de tecnologías stealth, inteligencia artificial y la capacidad de operar con plataformas de combate no tripuladas. El coste estimado del desarrollo asciende a 60.000 millones de dólares.
Los crecientes costes suscitan preocupación
Italia, uno de los tres pilares del programa, está experimentando un rápido aumento de los costes. Inicialmente, la participación italiana en la fase de desarrollo se estimó en unos 6.000 millones de euros (a precios de 2021). Según los cálculos actualizados de principios de 2026, esta cantidad ha aumentado a 18.600 millones de euros, tres veces más de lo previsto. En febrero de 2026, el parlamento italiano aprobó 8.800 millones de euros para las fases conceptual y de desarrollo, lo que convierte al GCAP en el programa de defensa más caro de Italia, incluso más caro que la compra de 90 cazas F-35.
¿Qué puede ofrecer Polonia?
Varsovia no aspira a ser un socio de igual a igual, ya que es consciente de que la plena participación es inalcanzable tanto financiera como tecnológicamente. Polonia busca el estatus de socio, lo que garantizaría la transferencia de tecnología y la participación de la industria nacional en segmentos seleccionados del proyecto.
Según los analistas de Defence24, Polonia posee valiosas competencias en los ámbitos de:
- creación de software y algoritmos de inteligencia artificial,
- sistemas de comunicación,
- tecnología de plataformas no tripuladas.
Un paso concreto hacia el acercamiento al consorcio fue la firma en marzo de 2026 de un memorando de cooperación entre Rolls-Royce y el Grupo Polaco de Armamento (PGZ) en el ámbito de la tecnología de propulsión para las fuerzas armadas polacas.
Lecciones del pasado
Los expertos recuerdan que en 2008 Polonia rechazó una invitación al programa F-35 Joint Strike Fighter como socio industrial, convirtiéndose únicamente en cliente de exportación. Hoy en día, esta decisión se considera generalmente una oportunidad perdida. La participación en el GCAP podría ser "un enorme estímulo para la innovación de la economía polaca", según Defence24.
Al mismo tiempo, Polonia se enfrenta a otras decisiones de compra urgentes: está considerando encargar escuadrones adicionales de cazas, incluyendo potencialmente F-35, Eurofighter Typhoon o F-15EX. La pregunta clave es si Varsovia podrá conciliar las necesidades de modernización actuales con la visión a largo plazo de participar en un programa de sexta generación.