La UE excluye a Hungría de las consultas confidenciales
La Unión Europea ha restringido el acceso de Hungría a material confidencial después de que una investigación del Washington Post revelara que Péter Szijjártó informaba regularmente a Serguéi Lavrov sobre el contenido de las deliberaciones de la UE.
Transmisión en directo a Moscú
Según una investigación publicada el sábado por el Washington Post, el ministro de Asuntos Exteriores y Comercio húngaro, Péter Szijjártó, lleva años llamando regularmente a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante los recesos de las reuniones de la UE para ofrecerle "informes directos" sobre el contenido de las deliberaciones. Según una fuente de seguridad citada por el periódico estadounidense, "Moscú ha estado esencialmente presente detrás de cada reunión de la UE durante años".
Citando declaraciones de varios diplomáticos, Politico informó que los responsables de la toma de decisiones de la UE ya han restringido el envío de material confidencial a Hungría, y que los líderes de los Estados miembros celebran cada vez más reuniones más pequeñas, en el llamado "formato de grupo reducido", excluyendo a Budapest. Gabrielius Landsbergis, ex ministro de Asuntos Exteriores lituano, dijo que ya en 2024 advirtió que la parte húngara podría estar filtrando información a Rusia.
Bruselas espera explicaciones
La Comisión Europea instó el lunes a Hungría a aclarar los informes "inquietantes". Alemania calificó las acusaciones de "muy graves", destacando que el contenido de las deliberaciones de la UE es confidencial y que no tolerarán ninguna violación. Radosław Sikorski, ministro de Asuntos Exteriores polaco, escribió cáusticamente en una publicación en las redes sociales dirigida a Szijjártó: "Esto explicaría muchas cosas, Péter".
El asunto ha estallado en un momento especialmente delicado: apenas tres semanas antes de las elecciones parlamentarias húngaras del 12 de abril. La UE no quiere pronunciarse oficialmente para no influir en la votación, pero la información filtrada habla por sí sola.
Contraofensiva del gobierno
Péter Szijjártó calificó las acusaciones de "noticias falsas" y "teorías de la conspiración sin sentido". János Bóka, ministro húngaro de Asuntos de la UE, también lo negó. El primer ministro Viktor Orbán, sin embargo, se centró no en la supuesta filtración de información, sino en las escuchas telefónicas: ordenó una investigación a la ministra de Justicia sobre la supuesta vigilancia del teléfono de Szijjártó, que atribuyó a una acción de los servicios secretos ucranianos.
Según la narrativa del gobierno, un periodista de investigación húngaro, Szabolcs Panyi, facilitó el número de teléfono del ministro de Asuntos Exteriores a los servicios de inteligencia extranjeros. Panyi lo negó en declaraciones a Telex, y señaló que los servicios occidentales pudieron vigilar a Szijjártó porque se comunicaba con Lavrov por una línea abierta, lo que en sí mismo constituye una grave negligencia en materia de seguridad.
Péter Magyar: traición
En el lado de la oposición, Péter Magyar, presidente del Partido Tisza, utilizó la calificación más grave: en su opinión, si se demuestra que Szijjártó realmente conspiró con los rusos, constituiría traición, que podría acarrear incluso cadena perpetua. El escándalo, por tanto, genera no sólo una crisis diplomática, sino también una crisis política interna, y podría determinar fundamentalmente las últimas semanas de la campaña electoral.
Aislamiento sin precedentes
El aislamiento de Hungría en la UE no es nuevo: Budapest ya ha bloqueado en varias ocasiones decisiones conjuntas, incluido un paquete de ayuda de 90.000 millones de euros para Ucrania, pero la situación actual es cualitativamente diferente. Si las acusaciones se confirman, la actividad de Szijjártó no es sólo obstrucción política, sino la cooperación activa de un Estado miembro con una potencia hostil. La paciencia de los Estados miembros de la UE parece estar agotándose, y la consolidación del formato de negociación "a pequeña escala" podría conducir a la marginación permanente de Hungría dentro de la UE.