República Checa elige a su primer Defensor del Niño: Martin Beneš
El Parlamento checo eligió el 6 de marzo de 2026 a Martin Beneš, juez de tutela de Most, como el primer Defensor del Niño en la historia del país. La nueva oficina independiente, centrada en la protección de los derechos de los niños, está en funcionamiento desde julio de 2025.
Un momento histórico para la protección de la infancia
El Parlamento checo eligió el 6 de marzo de 2026, en votación secreta, a Martin Beneš como el primer Defensor del Pueblo de los Niños en la historia del país. El juez de tutela de Most obtuvo 107 votos parlamentarios, superando ampliamente el umbral necesario de 83, y derrotó a los otros dos candidatos: Eva Petrová, presidenta del comité gubernamental para los derechos del niño (29 votos), y el ex ministro de legislación Michal Šaloumoun (20 votos).
Curiosamente, el comité de evaluación del Parlamento había recomendado en primer lugar a Eva Petrová, pero los diputados decidieron lo contrario y prefirieron la rica experiencia de Beneš directamente de la práctica judicial de tutela. La nominación de Beneš fue realizada por el presidente Petr Pavel y el Senado.
¿Quién es Martin Beneš?
Martin Beneš ha pasado la mayor parte de su carrera profesional en el Tribunal de Distrito de Most. Comenzó en el departamento comercial, luego se convirtió en presidente del tribunal y, desde 2016, se especializó en casos de tutela, es decir, disputas sobre el cuidado de los niños, su representación y protección contra la violencia doméstica. Precisamente esta experiencia directa con la realidad cotidiana de los niños en situación de riesgo lo diferenció de los demás candidatos.
En la audiencia pública en el Parlamento, Beneš enfatizó que la clave para el éxito del trabajo de la oficina será la protección socio-jurídica de los niños, es decir, una combinación de apoyo legal y trabajo social, no un asesoramiento legal aislado.
¿Qué aportará la nueva oficina?
La función del Defensor del Niño fue creada por una ley que el presidente Pavel firmó y que entró en vigor el 1 de julio de 2025. Hasta la elección de Beneš, la oficina estuvo dirigida temporalmente por el representante del Defensor del Pueblo, Vít Alexander Schorm. En tan solo seis meses de funcionamiento, la oficina recibió 767 solicitudes, 75 de las cuales procedían directamente de los propios niños. Los temas más frecuentes fueron las disputas de los padres sobre la custodia (150 casos), la educación (100 casos) y el cuidado de niños en situación de riesgo (60 casos).
Los poderes del Defensor del Niño son concretos y sólidos:
- Investigar las quejas de los niños sobre las acciones de los organismos estatales.
- Controlar el cumplimiento de los derechos de los niños en los centros para niños.
- Proteger a los niños de la discriminación.
- Participar como tercero en los procedimientos judiciales de tutela y sistémicos.
- Presentar recomendaciones al Parlamento y a la administración estatal.
La oficina tiene su sede en la Oficina del Defensor del Pueblo, pero ambos defensores del pueblo actúan de forma totalmente independiente entre sí y del gobierno.
¿Por qué República Checa ha tardado tanto?
Hasta este año, la República Checa era uno de los últimos países de la Unión Europea que no contaba con un defensor especializado en los derechos del niño. El debate sobre su creación se ha mantenido durante muchos años en la política nacional, encontrando repetidamente disputas sobre la forma y los poderes de la oficina. Instituciones comparables funcionan en la mayoría de los países europeos: Escandinavia es pionera desde la década de 1970 y Polonia introdujo un Defensor del Niño en 2000.
Organizaciones internacionales como la ONU y el Consejo de Europa llevan mucho tiempo instando a los Estados miembros a crear instituciones independientes para los derechos del niño. La República Checa se une ahora a los países que cumplen esta norma.
Retos y expectativas
Martin Beneš asume el cargo con un mandato de seis años. Le espera la construcción de una oficina con su propio equipo de expertos, el establecimiento de cooperación con los organismos de protección socio-jurídica de los niños (OSPOD), los tribunales y el sector sin ánimo de lucro. Las cifras de los primeros meses de funcionamiento de la oficina han demostrado claramente que el interés del público, y especialmente de los propios niños, es real y urgente.
La creación de esta institución coincide con el momento en que la República Checa prohibió por ley los castigos corporales a los niños a partir de enero de 2026. La combinación de cambios legislativos y una sólida base institucional crea así un nuevo marco de protección para los menores, que se esperaba desde hacía mucho tiempo en el país.