Economía

Cómo funcionan las reservas estratégicas de petróleo

Cuando los mercados petroleros se descontrolan, los gobiernos recurren a una poderosa herramienta de emergencia: las reservas estratégicas de petróleo. Aquí explicamos cómo funcionan estos vastos bancos subterráneos de petróleo, quién los controla y cuándo se utilizan.

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Redakcia
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Cómo funcionan las reservas estratégicas de petróleo

Los bancos de petróleo de emergencia del mundo

Cuando una crisis golpea una importante región productora de petróleo, los mercados energéticos pueden colapsar en cuestión de días, disparando los precios del combustible y amenazando economías enteras. Para defenderse de ese riesgo, las naciones más ricas del mundo mantienen vastas reservas de emergencia de petróleo crudo, ocultas bajo tierra, listas para inundar los mercados en un plazo de dos semanas tras una decisión gubernamental. Estas son las reservas estratégicas de petróleo, y son una de las herramientas más importantes en la política energética moderna.

Nacidas de un embargo petrolero

La idea tomó forma durante uno de los episodios más disruptivos de la historia económica moderna. En octubre de 1973, los miembros árabes de la OPEP impusieron un embargo petrolero a Estados Unidos y otras naciones occidentales en represalia por su apoyo a Israel en la Guerra de Yom Kippur. Los precios del petróleo se cuadruplicaron. Las gasolineras se quedaron sin combustible. Se formaron largas colas en las estaciones de servicio de Estados Unidos y Europa.

La crisis expuso la dependencia de las economías industrializadas del petróleo importado, y lo completamente desprevenidas que estaban para hacer frente a un corte repentino del suministro. En respuesta, Estados Unidos aprobó la Ley de Política y Conservación de la Energía en 1975, firmada por el presidente Gerald Ford, que creó la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de Estados Unidos. Simultáneamente, la recién formada Agencia Internacional de la Energía (AIE) exigió a todos los países miembros que mantuvieran reservas de petróleo equivalentes a al menos 90 días de importaciones netas de petróleo.

Cavernas de sal y física del agua

La SPR estadounidense se almacena en cuatro emplazamientos a lo largo de la costa del Golfo de Texas y Luisiana, no en tanques metálicos, sino en domos de sal subterráneos naturales. El Departamento de Energía excavó estas cavernas perforando formaciones de sal y bombeando agua dulce, que disuelve la sal. La salmuera resultante se bombea mar adentro. Cada caverna tiene una anchura media de unos 60 metros y una profundidad de 600 metros, con una capacidad de entre 6 y 37 millones de barriles.

La extracción del petróleo almacenado aprovecha un principio físico sencillo: el petróleo flota sobre el agua. Para extraer el crudo, los ingenieros bombean agua dulce al fondo de una caverna. El agua sube y empuja el petróleo hacia arriba, hasta la superficie. El proceso es notablemente eficiente: el DOE estima que el almacenamiento subterráneo cuesta aproximadamente una décima parte del almacenamiento en tanques sobre el suelo. La SPR estadounidense tiene una capacidad total de 714 millones de barriles, lo que la convierte en la mayor reserva de petróleo de emergencia del mundo.

El escudo colectivo de la AIE

La reserva estadounidense es solo una pieza de una red de seguridad global. Los 32 países miembros de la AIE mantienen colectivamente unos 1.200 millones de barriles de petróleo de emergencia, según datos de la agencia. Cada país tiene flexibilidad en la forma de cumplir su obligación de 90 días, ya sea a través de reservas de propiedad gubernamental, inventarios industriales de propiedad comercial o reservas almacenadas en el extranjero en virtud de acuerdos bilaterales.

En caso de una interrupción grave, la AIE puede activar una acción colectiva, pidiendo a cada miembro que libere reservas proporcionales a su parte del consumo total de petróleo de la AIE. Este enfoque coordinado amplifica el impacto en el mercado: una liberación de reservas por parte de un solo país puede ser ignorada por los operadores, pero una liberación simultánea por parte de 32 naciones envía una señal poderosa.

Cuándo se han liberado las reservas

Las liberaciones de emergencia se han autorizado solo un puñado de veces, cada una de ellas vinculada a un importante desastre geopolítico o natural:

  • 1991 — Guerra del Golfo: Estados Unidos liberó 17,3 millones de barriles durante la Operación Tormenta del Desierto, lo que ayudó a estabilizar los mercados sacudidos por la invasión de Kuwait por parte de Irak.
  • 2005 — Huracán Katrina: La tormenta paralizó el 95% de la producción de crudo del Golfo de México. La SPR prestó 5,4 millones de barriles a las refinerías para evitar la escasez de combustible.
  • 2011 — Guerra civil libia: Una liberación coordinada de la AIE de 60 millones de barriles (30 millones solo de Estados Unidos) compensó las interrupciones del suministro libio durante la Primavera Árabe.
  • 2022 — Guerra Rusia-Ucrania: La mayor liberación en la historia de la SPR: el presidente Biden autorizó 1 millón de barriles por día durante 180 días (180 millones de barriles en total) después de que la invasión rusa de Ucrania provocara una subida de los precios de la energía a nivel mundial.

¿Realmente funciona?

La evidencia es mixta. La liberación de 1991 se considera un éxito, ya que los mercados petroleros se mantuvieron en calma durante toda la Guerra del Golfo. La liberación de la AIE en 2011 solo produjo una caída temporal de los precios antes de que los mercados se recuperaran en una semana. La reducción de 2022 ayudó a enfriar los precios modestamente, pero agotó las reservas estadounidenses a sus niveles más bajos en cuatro décadas, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad de reabastecimiento y la preparación a largo plazo.

Los críticos argumentan que las reservas estratégicas son más adecuadas para las crisis de suministro cortas y bruscas que para los conflictos geopolíticos prolongados, donde la causa fundamental de los precios altos (la incertidumbre geopolítica) no puede resolverse bombeando más crudo. Los partidarios replican que incluso una reducción temporal de los precios da a los gobiernos un tiempo valioso para encontrar suministros alternativos y negociar soluciones diplomáticas.

Una herramienta con límites reales

Las reservas estratégicas de petróleo no son ilimitadas. Deben reabastecerse, idealmente durante períodos de precios bajos, y el reabastecimiento lleva tiempo y dinero. La infraestructura física, por su parte, requiere un mantenimiento continuo. Como señala el Council on Foreign Relations, el valor estratégico a largo plazo de la SPR depende de que los gobiernos se resistan a la tentación de recurrir a ella para fines políticos a corto plazo en lugar de para verdaderas emergencias.

Por ahora, estas vastas cavernas subterráneas siguen siendo una de las pocas palancas directas que los gobiernos pueden accionar cuando los mercados petroleros se descontrolan, un legado de la crisis energética de la década de 1970 que sigue siendo tan relevante como siempre.

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