Cumbre de la UE: Fico acude a Bruselas con un ultimátum sobre el petróleo
Los líderes europeos se reunirán en Bruselas los días 19 y 20 de marzo para abordar tres crisis interconectadas: el oleoducto Druzhba dañado, el bloqueo de un préstamo de la UE a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros y el aumento drástico del gasto en defensa. Eslovaquia lleva dos meses sin recibir petróleo ruso.
Bruselas ante una cumbre tormentosa
Los líderes europeos se reunirán el miércoles y jueves, 19 y 20 de marzo, en la cumbre del Consejo Europeo en Bruselas. La mesa de negociaciones estará sobrecargada: el oleoducto Druzhba sin flujo, un préstamo multimillonario para Kiev en el aire y la presión para un aumento masivo del gasto en defensa en aumento. Para Eslovaquia, será una de las cumbres más importantes de los últimos años.
Dos meses sin petróleo ruso
Eslovaquia lleva sin suministro de petróleo ruso desde finales de enero. El oleoducto Druzhba, que abastece a la refinería Slovnaft, dejó de funcionar tras un ataque con drones que dañó una estación de bombeo cerca del nudo ucraniano de Brody. Han transcurrido más de dos meses desde el 27 de enero de 2026 y la reanudación de las operaciones sigue siendo incierta.
Slovnaft funciona actualmente con sus propias reservas, las reservas estratégicas del Estado y el petróleo transportado por vía marítima a través de petroleros. A pesar de la interrupción, los precios de los combustibles en Eslovaquia son, por ahora, más bajos que en los países vecinos; sin embargo, los analistas lo atribuyen más a factores del mercado mundial que a una gestión real de la crisis.
Fico con un ultimátum: sin petróleo, sin préstamo
El Primer Ministro Robert Fico acudió a la cumbre con una posición clara. Eslovaquia seguirá bloqueando la aprobación del préstamo de la UE a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros, a menos que Kiev restablezca el tránsito de petróleo ruso. Fico, en una conversación telefónica con el Presidente del Consejo Europeo, António Costa, subrayó que "la UE no puede priorizar los intereses de Ucrania sobre los intereses de los Estados miembros" y recordó que Eslovaquia tiene un derecho contractual al tránsito de petróleo ruso hasta finales de 2027.
Antes de la cumbre, Fico advirtió que esperaba un "fiasco": ninguna solución concreta para reducir los precios de la energía para los hogares y la industria eslovacos. Hungría adopta una postura similar, bloqueando también el préstamo.
Cansancio ante una situación sin salida
La Comisión Europea ha intentado romper el punto muerto. La Presidenta Ursula von der Leyen y Costa enviaron una carta a Zelenski en la que la UE ofrecía asistencia técnica y financiera para reparar el oleoducto. Kiev aceptó la oferta en principio, pero estableció una condición: la reparación requerirá aproximadamente seis semanas de trabajo y no puede llevarse a cabo sin garantías de seguridad.
Al mismo tiempo, la parte ucraniana se niega desde hace tiempo a permitir inspecciones técnicas independientes de la infraestructura dañada. La Ministra de Economía eslovaca, Denisa Saková, confirmó que Kiev "no permite tales visitas". La iniciativa de mediación checa también fracasó.
ReArm Europe y la presión sobre el presupuesto eslovaco
Paralelamente a la crisis energética, la cumbre también abordará la defensa. El programa ReArm Europe exige un aumento del gasto en defensa hasta un mínimo del 3% del PIB. Para Eslovaquia, que lleva mucho tiempo por debajo del objetivo del 2% del PIB dentro de la OTAN, esto supone un reto fundamental para las finanzas públicas. Según datos del Parlamento Europeo, el gasto en defensa de los países de la UE aumentó en 2024 hasta una media del 1,9% del PIB, pero esta tendencia tendrá que acelerarse significativamente.
La cumbre también abordará la posición común de la UE sobre la situación en Oriente Medio, que tiene un impacto directo en los precios mundiales del petróleo y, por tanto, en las gasolineras eslovacas.
¿Qué puede aportar un resultado?
Fuentes diplomáticas sugieren un posible compromiso: Eslovaquia y Hungría desbloquearían el préstamo a Kiev a cambio de garantías de restablecimiento del tránsito de petróleo, o de una promesa de financiación de la reparación del oleoducto con fondos europeos. Las declaraciones de Zelenski sugieren que Kiev no se opone en principio a la reparación; la cuestión sigue siendo el calendario y las condiciones de seguridad.
Para los hogares y la industria eslovacos, está en juego la seguridad energética directa en los próximos meses. Los resultados de la cumbre de marzo mostrarán si Bruselas puede conciliar los intereses de Kiev y Bratislava, o si la crisis se agrava.