Escudo atómico para Europa: el discurso de Macron y los planes de Merz
El 2 de marzo de 2026, el presidente francés Macron pronunciará un discurso trascendental desde Île Longue sobre la disuasión nuclear europea. El canciller alemán Merz ya ha confirmado conversaciones confidenciales con París, un cambio histórico en la política de seguridad alemana.
Histórico discurso desde la base de los submarinos nucleares
El 2 de marzo de 2026, el presidente francés Emmanuel Macron pronunciará un esperado discurso sobre la disuasión nuclear desde la península de Île Longue en Bretaña, el puerto base de los cuatro submarinos nucleares franceses. El Elíseo describió la comparecencia como "un momento importante de su mandato" con "desarrollos sin duda significativos". Macron expondrá cómo la estrategia nuclear francesa podría adoptar una dimensión europea, sin sustituir el papel de Estados Unidos en la OTAN.
Merz confirma conversaciones confidenciales
El impulso decisivo lo dio el canciller alemán Friedrich Merz en el Foro de Seguridad de Múnich el 13 de febrero. "He iniciado las primeras conversaciones con el presidente francés sobre la disuasión nuclear europea", declaró Merz públicamente. Subrayó que Alemania no desarrollará armas nucleares propias –el Tratado Dos más Cuatro de 1990 lo prohíbe–, pero está interesada en incluir las armas nucleares francesas y británicas en un escudo protector europeo común.
Macron ya había hecho una oferta similar en 2020, durante el primer mandato de Trump. En aquel momento, tanto la canciller Angela Merkel como su sucesor Olaf Scholz ignoraron la oferta. Con Merz, Macron encuentra ahora por primera vez a un jefe de gobierno alemán que se muestra abiertamente a favor de este debate.
Trump como catalizador: dudas sobre el apoyo de la OTAN
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha suscitado en las capitales europeas importantes dudas sobre la fiabilidad del artículo 5 del Tratado de la OTAN. Merz advirtió tras las elecciones federales de que Alemania debía prepararse para que Washington dejara de considerar su promesa de apoyo "incondicional". Combinado con la continua guerra de agresión rusa contra Ucrania, crece el deseo de una arquitectura de defensa europea más independiente.
Francia, como única potencia nuclear de la UE, dispone de unos 290 cabezas nucleares, mientras que el Reino Unido posee 225. Recientemente, París ha profundizado su cooperación nuclear con Londres a través de la llamada Declaración de Northwood, que establece un grupo de dirección nuclear conjunto. Según Euronews, Macron subrayará que la oferta francesa pretende complementar la disuasión estadounidense, no sustituirla.
Reacciones divididas en Berlín
Dentro de la coalición alemana reina la división. El ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul (CDU), instó a la moderación: "Sinceramente, ya hay suficientes armas nucleares en el mundo". El ministro de Defensa, Boris Pistorius (SPD), considera que el debate es "la señal equivocada" y duda de que Europa pueda construir una capacidad nuclear independiente en un plazo de cinco a diez años. El líder del SPD, Lars Klingbeil, apoya las conversaciones con Francia, pero excluye expresamente las armas nucleares alemanas. El jefe del grupo parlamentario de la Unión, Jens Spahn, expresó sus dudas sobre si se podría confiar incondicionalmente en los futuros jefes de gobierno de París o Londres.
Perspectivas: ¿Una nueva arquitectura de seguridad?
Queda por ver si el discurso de Macron del 2 de marzo representa un acuerdo concreto, una declaración de intenciones o, en principio, señales políticas. Lo que está claro es que el debate sobre la disuasión nuclear europea, que durante años fue tabú, se ha convertido en una urgencia geopolítica debido al regreso de Trump y a la guerra en Ucrania. Para Alemania, como mayor potencia no nuclear de la UE, esto plantea cuestiones estratégicas y jurídicas completamente nuevas, con posibles consecuencias también para Austria y Suiza, que, como estados neutrales, siguen de cerca la evolución.