Eslovaquia declara el estado de emergencia petrolera por problemas con Slovnaft
El gobierno eslovaco ha declarado el estado de emergencia petrolera y ha liberado hasta 250.000 toneladas de crudo de las reservas estatales para la refinería Slovnaft tras la interrupción del suministro a través del oleoducto Druzhba desde finales de enero. Slovnaft ha detenido todas las exportaciones de diésel, priorizando el mercado nacional.
El Gobierno libera reservas, Slovnaft detiene las exportaciones
El gobierno eslovaco declaró el miércoles 19 de febrero de 2026 el estado de emergencia petrolera y aprobó la liberación de hasta 250.000 toneladas de crudo de las reservas estatales para la refinería Slovnaft. La decisión se produce después de que el suministro de crudo ruso a través del oleoducto Druzhba se haya visto interrumpido desde finales de enero y la refinería se enfrente a una grave escasez de materia prima.
¿Qué ha pasado con el oleoducto Druzhba?
Los problemas comenzaron el 27 de enero de 2026, cuando un ataque con drones rusos dañó una estación de distribución en Brody, en el oeste de Ucrania, un nodo clave del ramal sur del oleoducto Druzhba. Es a través de esta ruta que fluye el crudo ruso hacia Eslovaquia y Hungría. Desde ese momento, el flujo de petróleo prácticamente se ha detenido.
Kiev ha rechazado las acusaciones de pasividad y ha subrayado que los drones rusos son responsables de los daños a la infraestructura. A pesar de ello, la tensión diplomática entre Bratislava y Kiev va en aumento: el primer ministro Robert Fico acusó públicamente a Zelenski de bloquear la reanudación del suministro.
Las reservas como préstamo, no como regalo
El Estado no proporciona las reservas a Slovnaft de forma gratuita: se trata de un préstamo. La refinería debe constituir una garantía financiera o bancaria por el valor contable de las reservas y el contrato es válido a más tardar hasta el 30 de septiembre de 2026. La cantidad liberada representa aproximadamente un mes de funcionamiento en régimen limitado, garantizando el pleno abastecimiento del mercado nacional.
Eslovaquia, como miembro de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), está obligada a mantener reservas de emergencia de petróleo para un mínimo de 90 días de consumo. Es precisamente de estas reservas estratégicas de donde Slovnaft está extrayendo ahora.
Slovnaft detiene las exportaciones, el mercado nacional tiene prioridad
Paralelamente a la declaración del estado de emergencia, Slovnaft anunció la suspensión inmediata de las exportaciones de diésel, tanto a Ucrania como a otros países. Toda la producción de la refinería se destina ahora exclusivamente al mercado eslovaco. Hungría y su refinería MOL han adoptado la misma medida.
Ambos países dejan claro que reanudarán las exportaciones sólo después de que se reinicie el suministro a través de Druzhba. Eslovaquia era un importante proveedor de diésel para Ucrania, por lo que la suspensión de las exportaciones también tendrá un impacto en la parte ucraniana.
Alternativa: el oleoducto Adriático Adria
La solución a corto plazo es el oleoducto Adriático Adria (JANAF), que conecta el puerto croata de Omišalj con las refinerías de Europa Central. Eslovaquia y Hungría han solicitado a Croacia que autorice urgentemente el transporte de petróleo por esta ruta. Según los expertos, Adria puede cubrir hasta el 80% de las necesidades de las refinerías en caso de interrupción de Druzhba.
Sin embargo, la transición completa a una ruta alternativa requerirá de 20 a 30 días, debido a la preparación técnica y logística necesaria. Una complicación adicional son las sanciones de la UE que prohíben la importación de crudo ruso en buques cisterna: los croatas insisten en que la Comisión Europea autorice explícitamente cualquier transporte de crudo ruso a través del Adriático.
¿Qué significa esto para los eslovacos?
Por el momento, los eslovacos de a pie no corren el riesgo de escasez de combustible en las gasolineras: las reservas estatales y las medidas de Slovnaft deberían estabilizar la situación. Sin embargo, la crisis revela la persistente dependencia del sector energético eslovaco del petróleo ruso y plantea cuestiones urgentes sobre la diversificación a largo plazo del suministro.