Eslovaquia raciona el diésel: límites y precios más altos
El gobierno de Robert Fico ha limitado la venta de diésel desde el 20 de marzo durante 30 días, con un máximo de 400 euros por vehículo y precios especiales para coches extranjeros. La medida se debe al turismo de combustible desde Polonia y a la interrupción del suministro a través del oleoducto Druzhba.
Medidas extraordinarias en las gasolineras
Eslovaquia se ha convertido, desde el jueves 20 de marzo, en el primer país de la Unión Europea en adoptar un sistema de racionamiento directo de combustible en respuesta a la crisis petrolera global. El gobierno de Robert Fico aprobó un decreto de 30 días que limita la venta de diésel en las gasolineras de todo el país.
Según las nuevas reglas, los clientes solo pueden repostar diésel directamente en el depósito del vehículo y, como máximo, en un bidón de 10 litros. El importe total no puede superar los 400 euros por vehículo, lo que, a los precios actuales, equivale a unos 200 litros. Las gasolineras de autoservicio que no puedan aplicar estos límites deberán cerrar temporalmente.
Doble precio: los extranjeros pagarán más
La medida más controvertida es la introducción de un precio especial para los vehículos con matrícula extranjera. Este precio se calculará como el promedio de los precios del diésel en Austria, República Checa y Polonia, países donde el combustible es significativamente más caro que en Eslovaquia. Mientras que un conductor eslovaco reposta a un promedio de 1,534 euros por litro, un conductor extranjero pagará, según Denník N, aproximadamente 1,826 euros.
El gobierno también ha prohibido la exportación de diésel desde Eslovaquia. Los vehículos de la policía, el ejército, los bomberos y los servicios de rescate están exentos de las restricciones.
El turismo de combustible vació las gasolineras
El detonante inmediato de las medidas fue el masivo turismo de combustible desde Polonia. El Primer Ministro Fico declaró en una conferencia de prensa que "las gasolineras del norte de Eslovaquia se han secado literalmente porque los precios son significativamente más bajos que en Polonia". Los precios más bajos fueron el resultado de un tope de precios voluntario acordado entre el gobierno y la refinería Slovnaft.
Paradójicamente, la propia Polonia se enfrentaba a un problema similar: los conductores alemanes repostaban diésel más barato allí. Se creó así un efecto dominó de arbitraje de precios en toda Europa Central.
Crisis global: Hormuz y Druzhba
La escasez de diésel se debe a un doble shock en la oferta. En primer lugar, el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán desde principios de marzo de 2026 ha detenido prácticamente el transporte marítimo de petróleo desde el Golfo Pérsico. El precio del petróleo Brent se ha disparado por encima de los 126 dólares por barril, el nivel más alto desde 2022. Los analistas hablan de la mayor interrupción del suministro desde la crisis del petróleo de los años 70.
En segundo lugar, el oleoducto Druzhba está fuera de servicio desde enero. Ucrania detuvo el transporte de petróleo ruso tras los supuestos daños causados a una estación de bombeo por un ataque con drones. Eslovaquia y Hungría afirman que la restauración es técnicamente posible, pero Kiev se niega a cooperar. Por lo tanto, el gobierno ya declaró el estado de emergencia petrolera en febrero y comenzó a abastecer a Slovnaft con reservas estratégicas.
Críticas y preocupaciones
El diputado de la oposición Ivan Štefunko, del movimiento Eslovaquia Progresista, criticó las medidas. Según él, el gobierno no ha gestionado bien la crisis y las restricciones podrían conducir al cierre de más empresas. Algunas cadenas informan de una caída del 20% en el suministro, lo que, en combinación con las compras de pánico de los conductores locales, empeora aún más la situación.
El decreto tiene una validez de 30 días con posibilidad de prórroga. Eslovaquia entra así en un período que recuerda a la crisis energética de 2022, pero esta vez con instrumentos de regulación mucho más duros.