Merz en Pekín: directivos del DAX y el reinicio económico con China
El canciller Friedrich Merz viaja a China con una delegación de alto nivel del DAX para reorientar las relaciones, que se habían enfriado, y consolidar nuevas asociaciones comerciales estratégicas ante los aranceles estadounidenses.
El canciller Friedrich Merz partió el martes hacia su primera visita de Estado a la República Popular China, y no lo hizo solo. Una delegación económica de alto nivel, con unos 30 directivos de empresas líderes, lo acompaña en el viaje de dos días a Pekín y Hangzhou (25-26 de febrero). Es el intento más claro en años de remodelar las relaciones germano-chinas, que se habían enfriado cada vez más bajo la coalición semáforo.
Acompañamiento prominente desde las filas del DAX
La lista de empresas se lee como un quién es quién de la economía alemana: están presentes Oliver Blume (Volkswagen), Oliver Zipse (BMW), Ola Källenius (Mercedes-Benz), Roland Busch (Siemens), Bill Anderson (Bayer), Björn Gulden (Adidas), Bettina Orlopp (Commerzbank), así como representantes de DHL, Henkel y la división de aviación civil de Airbus. Según los informes, el interés de la economía por participar fue mayor que el número de plazas disponibles, una señal de lo importante que sigue siendo el negocio con China para la industria alemana.
Programa: Pekín y robótica en Hangzhou
En la capital, el primer ministro Li Qiang recibe al canciller con honores militares. Además de una sesión conjunta del Comité Asesor Económico Germano-Chino, el programa incluye una reunión a puerta cerrada con el presidente Xi Jinping, la pieza central diplomática del viaje. Posteriormente, la delegación viajará a Hangzhou, donde Merz visitará la empresa de robótica Unitree y una planta de Siemens Energy.
China vuelve a ser el mayor socio comercial de Alemania
El trasfondo económico del viaje es claro: en 2025, China superó a Estados Unidos como el socio comercial más importante de Alemania. El comercio bilateral alcanzó los 251.800 millones de euros, frente a los 240.500 millones de euros con Estados Unidos. Para la industria nacional, especialmente el sector automotriz, China sigue siendo el mercado clave indispensable, a pesar de la creciente competencia de los fabricantes chinos de coches eléctricos.
Los aranceles estadounidenses obligan a la diversificación
La agresiva política arancelaria del gobierno estadounidense ha obligado a Alemania a reevaluar sus relaciones comerciales. "La política exterior es hoy también política económica exterior", subrayó Merz antes de su partida. Al mismo tiempo, dejó claro que Europa "es perfectamente capaz de defenderse" si los aranceles siguen escalando. El mensaje: Alemania no quiere tener que elegir permanentemente entre Washington y Pekín.
Asociación estratégica con una mirada crítica
Merz ha delineado claramente el equilibrio: por un lado, busca una asociación estratégica con la segunda economía más grande del mundo. Por otro lado, el acceso justo al mercado, la protección contra la transferencia de tecnología no deseada y la dependencia de las tierras raras están en la agenda. También se abordarán cuestiones de derechos humanos. Sin embargo, los críticos advierten que los intereses económicos propios de los directivos de las empresas que viajan con él podrían relegar las demandas políticas a un segundo plano.
Si Merz da con el tono adecuado, se verá en los meses posteriores al viaje. Alemania necesita urgentemente impulsos de crecimiento, y China sigue siendo un socio indispensable en este sentido. El verdadero desafío no reside únicamente en las reuniones en Pekín, sino en representar de manera creíble la aspiración a la autonomía estratégica.