Presupuesto récord para Defensa: Alemania gastará 108.000 millones de euros
El canciller federal Friedrich Merz ha sorteado el freno de la deuda para los gastos de defensa, allanando el camino para un presupuesto histórico de la Bundeswehr de 108.200 millones de euros en 2026, un cambio de rumbo con consecuencias de gran alcance para la arquitectura de seguridad europea.
Un punto de inflexión histórico en la política presupuestaria alemana
Alemania se despide de décadas de moderación fiscal. Con un presupuesto de defensa de 108.200 millones de euros para el año 2026, el gasto militar alemán alcanza un máximo histórico desde el final de la Guerra Fría. El Bundestag votó en marzo de 2025, con 512 votos a favor, una modificación de la Ley Fundamental que exime del freno constitucional de la deuda a los gastos de defensa superiores al uno por ciento del PIB. El canciller federal Friedrich Merz y su coalición de la CDU/CSU y el SPD han roto así un tabú político.
¿Cómo se compone el presupuesto?
El presupuesto total de 108.200 millones de euros se divide en dos pilares: 82.700 millones de euros corresponden al plan individual 14 ordinario de la Bundeswehr, un aumento de unos 20.000 millones de euros con respecto al año anterior. Otros 25.500 millones de euros proceden del fondo especial Bundeswehr, creado en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, que originalmente estaba dotado con 100.000 millones de euros y se agotará en 2027.
Las ambiciones a largo plazo son aún más ambiciosas: para 2029, el gasto en defensa, incluidos los fondos especiales, debería ascender a casi 162.000 millones de euros, lo que equivaldría a alrededor del 3,5 por ciento del Producto Interior Bruto y, por tanto, superaría significativamente el objetivo de la OTAN. Entre otras cosas, se planean hasta 1.000 carros de combate Leopard-2A8, 3.500 vehículos de combate de infantería Boxer y 20 Eurofighter adicionales.
Impulso económico y pronóstico de Goldman Sachs
El giro fiscal no está exento de efectos macroeconómicos. Goldman Sachs ha elevado su previsión de crecimiento para Alemania, como consecuencia del estímulo de la defensa, a entre el 1,4 y el 1,5 por ciento para 2026. Según los analistas, el aumento del gasto público en defensa e infraestructura debería apoyar el crecimiento del PIB hasta en medio punto porcentual, un impulso bienvenido para una economía que últimamente ha tenido que luchar contra el estancamiento.
Partidarios: la seguridad tiene un precio
La coalición justifica el cambio de rumbo con una situación de seguridad que ha cambiado drásticamente. "Nuestra seguridad nacional está amenazada por Rusia, en particular por su disposición a hacer la guerra, como vemos en Ucrania", subrayó el político de la CDU Norbert Röttgen, experto en política exterior. Los ataques con drones de las fuerzas armadas rusas contra el espacio aéreo polaco y rumano, así como la creciente inestabilidad en Oriente Medio, se citan como justificación para el gasto sin precedentes en la historia. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, aspira a aumentar la Bundeswehr de los 182.000 soldados actuales a 260.000.
Los críticos advierten de los riesgos de la deuda y del incumplimiento de promesas
La oposición está dividida, y las críticas provienen de varios frentes. El FDP acusa a Merz de una "orgía de deuda" que pone en peligro el futuro de Alemania; la AfD habla de una espiral de deuda desestabilizadora. Cabe destacar que Merz había asegurado públicamente el 25 de febrero de 2025 que descartaba una reforma del freno de la deuda en un futuro próximo; menos de cuatro semanas después, la modificación de la Ley Fundamental fue aprobada por el Bundesrat.
Economistas como Veronika Grimm califican la medida de "apuesta extremadamente arriesgada": más dinero disponible reduce la presión para las reformas estructurales necesarias. El político de La Izquierda, Dietmar Bartsch, advirtió que el presupuesto "ataca al Estado social" y propuso financiar el rearme con cargo al presupuesto ordinario en lugar de recurrir al endeudamiento.
Alemania como ancla de la seguridad europea
A pesar de todas las controversias, la dirección estratégica está clara: Alemania se posiciona como el futuro principal financiador de la arquitectura de seguridad europea. En el marco del plan de la UE "ReArm Europe", se prevén más de 800.000 millones de euros en inversiones adicionales en defensa. Queda por ver si la Bundeswehr puede absorber eficientemente los enormes fondos: once de los 13 proyectos de fondos especiales ya registran retrasos.