Economía

Francia 2026: el presupuesto de defensa aumenta a niveles históricos

El Parlamento francés adoptó definitivamente el presupuesto de 2026 el 2 de febrero, tras el rechazo de las mociones de censura de LFI y RN. La partida militar aumenta en 6.700 millones de euros, elevando los créditos de defensa a 57.100 millones, en un contexto de rearme europeo acelerado.

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Redakcia
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Francia 2026: el presupuesto de defensa aumenta a niveles históricos

Un presupuesto arrancado con gran esfuerzo

El Primer Ministro Sébastien Lecornu superó un importante obstáculo político el 2 de febrero de 2026: el Parlamento francés adoptó definitivamente el presupuesto estatal para 2026, tras el rechazo de las mociones de censura presentadas por La France Insoumise (LFI) y el Rassemblement National (RN). El texto, calificado por Lecornu como «resultado de un compromiso parlamentario que integra enmiendas de todos los grupos», consagra un aumento sin precedentes del gasto militar.

El camino estuvo lleno de obstáculos. Acorralado por una mayoría relativa en la Asamblea Nacional, el Primer Ministro tuvo que activar el artículo 49.3 para forzar la aprobación del texto, lo que desencadenó inmediatamente la presentación de dos mociones de censura. La moción presentada por LFI y sus aliados de la izquierda fuera del PS reunió 260 votos, frente a los 289 necesarios para derrocar al gobierno. La del RN sólo obtuvo 135 apoyos. La abstención decisiva de los socialistas, que consideraron haber obtenido mejoras sustanciales, preservó al ejecutivo.

57.000 millones de euros para las fuerzas armadas

El núcleo del presupuesto es militar. La misión de Defensa se beneficiará de +6.700 millones de euros adicionales con respecto a 2025, lo que eleva la dotación total a 57.100 millones de euros sin incluir las pensiones, lo que supone un aumento del 13%. Este incremento supera lo previsto inicialmente en la ley de programación militar (LPM) 2024-2030: a los 3.200 millones inscritos en la LPM se suman 3.500 millones de créditos adicionales, reflejo de la urgencia geopolítica.

Desde 2017, los créditos de defensa casi se han duplicado, pasando de 32.700 a 57.100 millones de euros. En el período 2026-2030, el esfuerzo adicional prometido por Emmanuel Macron alcanza los 36.000 millones de euros, en el marco de una revisión acelerada de la LPM que el gobierno someterá al Parlamento a principios de 2026.

Prioridades operacionales: municiones, drones, escudo antiaéreo

El presupuesto de 2026 se centra en ocho desafíos operacionales inmediatos identificados por el Ministerio de las Fuerzas Armadas:

  • Municiones: reconstitución de las reservas de misiles complejos, obuses y armas de pequeño calibre, con más de quinientos millones de euros en pedidos adicionales.
  • Drones: puesta en marcha de una línea industrial de producción en masa, dotada con 150 millones de euros.
  • Protección del cielo: adquisición de radares e inhibidores para contrarrestar la amenaza de los drones enemigos.

Francia en la carrera europea por el rearme

París no está solo en este camino. En la cumbre de la OTAN de La Haya en junio de 2025, los 32 aliados acordaron el objetivo de dedicar el 5% de su PIB a la defensa de aquí a 2035. Alemania, que ha desbloqueado un presupuesto de defensa de 88.500 millones de dólares para 2026, casi el doble del esfuerzo francés, se ha fijado un objetivo del 3,5% del PIB de aquí a 2029.

Esta dinámica continental responde a múltiples presiones: la persistente inestabilidad en las fronteras orientales de Europa, las exigencias estadounidenses en materia de reparto de la carga dentro de la Alianza y las tensiones en zonas de suministro estratégicas que perturban las economías europeas. Francia, que contribuye con un 10,1% al presupuesto militar de funcionamiento de la OTAN, pretende consolidar su papel de potencia militar de primer orden en el continente.

Una apuesta política y fiscal

El esfuerzo de defensa no está exento de contrapartidas presupuestarias. El presupuesto de 2026 prevé, en particular, un recargo temporal sobre las grandes empresas, medida contestada por una parte de la oposición liberal. Para Lecornu, la adopción del texto constituye una victoria política antes de las elecciones municipales de primavera, y valida la orientación estratégica de un gobierno que apuesta por la credibilidad militar para influir en las negociaciones europeas e internacionales.

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