Economía

¿Qué es la desdolarización y cómo funciona?

La desdolarización es el esfuerzo global para reducir la dependencia del dólar estadounidense en el comercio y las finanzas. Explicamos cómo el dólar alcanzó su dominio y por qué los países ahora intentan alejarse de él.

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Redakcia
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¿Qué es la desdolarización y cómo funciona?

El dominio del dólar en la economía mundial

Cada vez que una aerolínea compra combustible para aviones, un país importa trigo o un banco central guarda sus ahorros, la transacción casi con toda seguridad se liquida en dólares estadounidenses. El billete verde se encuentra en el centro del sistema financiero mundial, no por accidente, sino por diseño. Sin embargo, una coalición creciente de naciones está trabajando para cambiar eso, en un proceso que los economistas llaman desdolarización.

Cómo el dólar se convirtió en la moneda de reserva mundial

El dominio del dólar se remonta a julio de 1944, cuando delegados de 44 naciones se reunieron en Bretton Woods, New Hampshire. Tras emerger de la Segunda Guerra Mundial como el mayor acreedor y potencia industrial del mundo, Estados Unidos poseía la mayor parte de las reservas de oro mundiales. Las naciones reunidas acordaron vincular sus monedas al dólar, que a su vez era convertible en oro a 35 dólares la onza, lo que convirtió al dólar en el ancla del comercio mundial.

Ese vínculo con el oro se rompió en 1971 cuando el presidente Nixon puso fin a la convertibilidad del dólar en oro, pero el papel central del dólar sobrevivió. Poco después, un nuevo pilar lo reemplazó: el sistema del petrodólar. En un acuerdo de la época de la Guerra Fría negociado por Nixon y el Secretario de Estado Henry Kissinger, Arabia Saudita y la OPEP acordaron fijar el precio y vender petróleo exclusivamente en dólares estadounidenses a cambio de la protección militar estadounidense. Dado que todas las naciones de la Tierra necesitaban petróleo, todas las naciones de la Tierra necesitaban dólares. La demanda de la moneda se disparó y la demanda de bonos del Tesoro estadounidense la siguió, lo que le dio a Estados Unidos una capacidad extraordinaria para pedir prestado a bajo costo al resto del mundo.

Por qué las naciones quieren alejarse del dólar

Mantener dólares en reserva conlleva un costo oculto: vulnerabilidad geopolítica. Washington ha utilizado repetidamente el dólar como arma de política exterior, congelando o incautando los activos de sus adversarios. Cuando Estados Unidos y Europa congelaron aproximadamente 300.000 millones de dólares en activos del banco central ruso tras la invasión de Ucrania en 2022, enviaron una advertencia a todos los países que alguna vez habían estado en desacuerdo con Washington: las reservas en dólares pueden ser confiscadas.

La respuesta ha sido rápida. Rusia y China ahora liquidan aproximadamente el 90% del comercio bilateral en rublos y yuanes. India, Brasil y los estados del Golfo han comenzado a aceptar monedas locales para algunos productos básicos. Dentro del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y los miembros más nuevos) se están construyendo infraestructuras de pago alternativas para enrutar las transacciones fuera del sistema del dólar por completo.

El estado actual del dominio del dólar

A pesar de estos esfuerzos, el dólar sigue profundamente arraigado. Según el análisis de J.P. Morgan, el dólar aparece en un lado de casi el 89% de todas las transacciones de divisas. Representa aproximadamente el 57,8% de las reservas globales de los bancos centrales, por debajo de más del 70% en 2000, pero aún mayor que todas las demás monedas combinadas.

La resistencia del dólar se basa en lo que los economistas llaman efectos de red: debido a que todos lo usan, todos siguen usándolo. Los contratos internacionales se redactan en dólares, los mercados mundiales de productos básicos se cotizan en dólares y los préstamos transfronterizos se denominan en dólares. El cambio requiere no solo voluntad política sino una infraestructura financiera compatible, de la que aún carecen la mayoría de las alternativas al dólar.

Cómo es realmente la desdolarización

El proceso es menos una revolución que un lento cambio estructural. Analistas de Brookings y el Council on Foreign Relations describen la desdolarización como la adopción de varias formas distintas:

  • Recotización de productos básicos: Algunos acuerdos petroleros entre los estados del Golfo y China ahora se liquidan en yuanes, lo que erosiona el sistema del petrodólar.
  • Rieles de pago alternativos: Las naciones BRICS están construyendo sistemas de pago transfronterizos, como BRICS Pay, que evitan la red SWIFT, que Estados Unidos puede bloquear.
  • Acumulación de oro: Los bancos centrales, especialmente en China, India y Rusia, han estado comprando oro a tasas récord como un activo de reserva libre de dólares.
  • Acuerdos bilaterales en moneda local: Los países negocian cada vez más acuerdos comerciales que se liquidan en sus propias monedas, lo que reduce la necesidad de un intermediario en dólares.

¿Qué pasaría si el dólar perdiera su trono?

Las consecuencias para Estados Unidos serían significativas. El estatus de moneda de reserva permite al gobierno de Estados Unidos pedir prestado a tasas de interés más bajas que prácticamente cualquier otro país, un privilegio a veces llamado el "privilegio exorbitante". Si la demanda mundial de dólares cayera bruscamente, Washington enfrentaría mayores costos de endeudamiento, una moneda más débil y precios de importación más altos, lo que podría alimentar la inflación.

Para el resto del mundo, un derrocamiento del dólar significaría navegar por un panorama monetario fragmentado. Ningún sucesor obvio (ni el euro, ni el yuan, ni ninguna moneda digital) tiene actualmente la profundidad, la liquidez y la credibilidad legal para desempeñar el papel del dólar a nivel mundial.

Un cambio gradual, no un colapso repentino

La mayoría de los economistas coinciden en que la desdolarización es real, pero lenta. La participación del dólar en las reservas ha caído en aproximadamente 13 puntos porcentuales desde 2000, pero la mayor parte de ese terreno se cedió a una canasta de monedas más pequeñas, no a un solo rival. El resultado más probable es un mundo monetario multipolar: uno en el que el dólar siga siendo dominante, pero comparta el escenario con el yuan y las alternativas regionales, especialmente en el comercio entre el Sur Global.

Por ahora, el dólar sigue siendo lo más parecido que tiene el mundo a un lenguaje financiero universal. Pero la gramática de las finanzas globales está cambiando silenciosa y constantemente.

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