Reforma de SCHUFA: Un nuevo 'score' hace más transparente la solvencia
Desde el 17 de marzo de 2026, SCHUFA calcula su 'score' de solvencia basándose en solo 12 criterios en lugar de más de 250. Los consumidores pueden consultar su 'score' online de forma gratuita por primera vez y verificarlo, un hito para inquilinos, prestatarios e inmigrantes.
De 250 criterios a 12
SCHUFA ha remodelado fundamentalmente su sistema de evaluación a partir del 17 de marzo de 2026. En lugar de más de 250 características individuales, a veces opacas, ahora doce criterios claramente definidos determinan la solvencia de unos 68 millones de consumidores en Alemania. El 'score' ya no se representa como un porcentaje, sino en una escala de puntos de 100 a 999: cuanto más alto, mejor es la solvencia.
Al mismo tiempo, SCHUFA lanzó una cuenta digital gratuita a través de la cual los consumidores pueden consultar su 'score' en cualquier momento e incluso verificarlo por sí mismos. El registro se realiza a través de app.schufa.de o una nueva aplicación para 'smartphone'; la identificación se realiza mediante la función eID del documento de identidad o mediante una carta con un PIN.
Así se compone el nuevo 'score'
El núcleo de la reforma es la simplificación. El criterio más importante son los impagos: quien no los tenga, recibe la puntuación máxima de 264. Otros factores importantes son la antigüedad del contrato bancario más antiguo (hasta 69 puntos), la duración de las tarjetas de crédito existentes (hasta 81 puntos), los créditos a plazos contratados en los últimos doce meses y si existe un crédito hipotecario.
Un llamado “panel de datos” en la cuenta 'online' muestra simulaciones: ¿Qué pasa con mi 'score' si contrato un crédito a plazos o cancelo una tarjeta de crédito? Según SCHUFA, el propio valor puede entenderse así “sin necesidad de conocimientos estadísticos”.
Importante para el mercado de alquiler
La reforma es especialmente relevante para millones de personas que buscan vivienda en Alemania. Un informe de SCHUFA es un requisito estándar en las solicitudes de vivienda: los propietarios lo exigen casi sin excepción. Hasta ahora, sin embargo, el sistema a menudo había sido criticado por ser intransparente y discriminatorio: bajo los antiguos criterios, por ejemplo, la zona residencial influía en la evaluación, lo que perjudicaba especialmente a los inmigrantes y a los jóvenes sin un largo historial crediticio.
Este controvertido criterio de datos geográficos ahora se elimina. Además, los pagos realizados se eliminarán más rápidamente en el futuro: quien salde las deudas pendientes en un plazo de 100 días puede eliminar la entrada negativa después de 18 meses en lugar de los tres años anteriores.
Ganadores y perdedores de la transición
La propia SCHUFA afirma que la reforma no afecta o apenas afecta al 83 por ciento de los consumidores. La clasificación mejora para el nueve por ciento y empeora para el ocho por ciento. Críticos como taz señalan que menos criterios no significan automáticamente más equidad, y que SCHUFA sigue siendo una empresa privada con un poder de mercado considerable.
La transición para los clientes comerciales también se está llevando a cabo gradualmente: alrededor del 25 por ciento de las empresas ya utilizan el nuevo 'score'; se espera que sea el 50 por ciento a finales de 2026. La sustitución completa de los antiguos 'scores' específicos del sector está prevista para finales de 2028.
Un paso largamente esperado
La reforma responde a años de críticas por parte de las organizaciones de consumidores y a una sentencia pionera del TJUE que exigía más transparencia en los procedimientos automatizados de 'scoring'. El acceso gratuito a los propios datos de solvencia a través de la cuenta SCHUFA complementa el derecho existente a una copia anual de los datos según el artículo 15 del RGPD. Queda por ver en los próximos meses si las novedades conducen realmente a un acceso más justo a la vivienda y a los créditos.