El Tribunal de la UE dictamina que Hungría silenció ilegalmente a Klubrádió
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó el 26 de febrero, con carácter definitivo, que Hungría violó el Derecho de la UE y la libertad de expresión al retirar de forma desproporcionada la frecuencia de Klubrádió. La sentencia adquiere especial peso político ante las elecciones parlamentarias del 12 de abril.
Sentencia firme desde Luxemburgo
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó el 26 de febrero una sentencia condenatoria contra Hungría en el caso Klubrádió (asunto C-92/23, Comisión contra Hungría). Los jueces de Luxemburgo dictaminaron que las decisiones del Consejo de Medios húngaro de 2021, que denegaron la renovación de la licencia de frecuencia de la emisora y la excluyeron de la licitación posterior, violaron gravemente el marco regulador de las comunicaciones electrónicas de la UE, los principios de proporcionalidad y buena administración, así como el artículo 11 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, es decir, la libertad de expresión e información.
¿Cómo silenciaron a Klubrádió?
En 2014, Klubrádió firmó un contrato de siete años con el Consejo de Medios para el uso de la frecuencia 92,9 MHz en Budapest. Cuando el contrato expiró en 2021, la autoridad rechazó la solicitud de renovación. Como justificación, alegó dos pequeñas omisiones de carácter formal: la emisora no había presentado en plazo los datos mensuales relativos a las cuotas de programación en dos ocasiones. El Consejo de Medios también excluyó a Klubrádió de la nueva licitación, alegando deficiencias en el plan de programación y un patrimonio neto negativo.
Según la sentencia del TJUE, ambas decisiones fueron desproporcionadas. Los errores formales no afectaban al contenido esencial de la solicitud y podrían haberse subsanado fácilmente. En cuanto al requisito de aptitud financiera, el Tribunal dictaminó que tal requisito no figuraba en absoluto en la convocatoria de licitación, por lo que la exclusión de Klubrádió por este motivo era ilegal.
En la sombra de la campaña electoral
La sentencia adquiere una importancia política extraordinaria, ya que el 12 de abril se celebran elecciones parlamentarias en Hungría. La votación de 2026 es la más reñida de los últimos quince años: Viktor Orbán y la alianza Fidesz-KDNP se enfrentan ahora al desafío de la oposición más fuerte y coordinada desde 2010. El caso Klubrádió ha sido durante años una apuesta simbólica en el debate sobre la libertad de prensa: la emisora ha estado emitiendo desde 1999 y ha sido una crítica constante del gobierno de Orbán. Organizaciones de defensa de la libertad de prensa, como RSF y ARTICLE 19, ya advirtieron en 2021 de que la retirada de la frecuencia formaba parte de una ofensiva sistemática contra la prensa independiente.
Hungría se enfrenta a una multa
La sentencia del TJUE es firme e inapelable. Hungría está obligada a cumplir la decisión lo antes posible, es decir, a permitir que Klubrádió vuelva a las ondas. Si la Comisión Europea considera que no se está cumpliendo la sentencia, puede iniciar un nuevo procedimiento que podría acarrear sanciones económicas diarias. La UE ya ha recurrido a instrumentos similares en otras disputas sobre el Estado de Derecho.
Aumenta la tensión entre Budapest y Bruselas
Por el momento, el gobierno húngaro no ha reaccionado de forma significativa a la sentencia. En los últimos meses, Viktor Orbán ha presentado cada vez más a la Unión Europea como una de las principales amenazas para Hungría, paralelamente al bloqueo de Budapest del programa de créditos de la UE a Ucrania y de los nuevos paquetes de sanciones. Budapest y Bruselas también se han enfrentado duramente en la disputa sobre el oleoducto Druzhba. Por lo tanto, la sentencia de Klubrádió es un nuevo capítulo de una serie de conflictos más amplios y cada vez más tensos, cuyas consecuencias políticas seguramente seguirán en la agenda hasta las elecciones del 12 de abril.