Economía

Cómo se fijan los precios del oro y por qué el oro sigue subiendo

El precio del oro se fija dos veces al día mediante una subasta electrónica en Londres, pero su valor está determinado por la demanda de los bancos centrales, los temores a la inflación, la geopolítica y los movimientos de las divisas. Así es como se fija el precio del activo refugio más antiguo del mundo.

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Redakcia
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Cómo se fijan los precios del oro y por qué el oro sigue subiendo

El punto de referencia de Londres

Cada día laborable, a las 10:30 AM y a las 3:00 PM, hora de Londres, un pequeño grupo de bancos y creadores de mercado se conectan a una plataforma de subasta electrónica y fijan el precio de referencia mundial del oro. Este punto de referencia, conocido como el LBMA Gold Price, determina cuánto vale una onza troy de oro en dólares estadounidenses y, por extensión, en otras dieciséis divisas. Se utiliza para liquidar contratos, valorar carteras y fijar el precio de los productos de oro en todo el mundo.

El proceso es engañosamente simple. Un presidente propone un precio de apertura. Los participantes presentan órdenes de compra y venta por volumen. Si la demanda supera a la oferta, el precio sube; si la oferta supera a la demanda, baja. Las rondas se repiten hasta que el desequilibrio neto cae por debajo de una tolerancia de 10.000 onzas troy. En ese momento, el precio queda "fijado".

Hasta 2015, la fijación se realizaba a través de llamadas telefónicas entre solo cinco bancos, una práctica que se remonta a 1919. En medio de preocupaciones sobre la transparencia y un escándalo de manipulación, la London Bullion Market Association (LBMA) cambió a un sistema electrónico administrado por ICE Benchmark Administration. El número de participantes directos se amplió de cinco a más de quince, y los datos en tiempo real se hicieron públicos.

Dónde se negocia realmente el oro

La fijación de Londres es el punto de referencia principal, pero representa solo una fracción de la negociación diaria de oro. En 2025, el oro cambió de manos a un promedio récord de 361.000 millones de dólares por día, aproximadamente 3.000 toneladas diarias, según el World Gold Council.

Dominan tres canales principales:

  • Mercado al contado: El mercado extrabursátil de Londres negocia más de 160.000 millones de dólares diarios en contratos al contado, con liquidación normalmente dos días hábiles después.
  • Futuros: La bolsa COMEX de Nueva York gestiona más de 250.000 contratos de futuros de oro al día, cada uno de los cuales representa 100 onzas troy. Más del 90% de las operaciones son electrónicas, lo que proporciona una determinación de precios transparente y en tiempo real.
  • ETFs: Los fondos cotizados en bolsa respaldados físicamente mantienen oro en bóvedas y emiten acciones que siguen el precio del metal. Permiten a los inversores minoristas e institucionales obtener exposición al oro sin almacenar lingotes.

Qué impulsa el precio

El oro no produce ingresos. No paga dividendos ni intereses. Su precio está impulsado casi en su totalidad por la demanda, el sentimiento y las fuerzas macroeconómicas.

Las compras de los bancos centrales se han convertido en el mayor impulsor de la demanda. Países como China, India, Polonia y Turquía han estado añadiendo agresivamente oro a sus reservas para diversificarse y alejarse del dólar estadounidense. Según la Brookings Institution, los bancos centrales valoran el oro porque no conlleva riesgo de contraparte; a diferencia de los bonos, su valor no depende de la capacidad de pago de otra institución.

Los tipos de interés son importantes porque el oro compite con los activos que generan rendimiento. Cuando los tipos bajan, o se espera que bajen, los bonos y las cuentas de ahorro se vuelven menos atractivos, y el oro se beneficia. Por el contrario, la subida de los tipos tiende a suprimir los precios del oro.

La incertidumbre geopolítica empuja de forma fiable a los inversores hacia el oro como refugio seguro. Las guerras, los conflictos comerciales y las sanciones aumentan la demanda porque el oro físico opera fuera del sistema bancario tradicional y no puede ser congelado ni confiscado.

El dólar estadounidense y el oro suelen moverse en direcciones opuestas. Un dólar más débil hace que el oro sea más barato para los tenedores de otras divisas, lo que impulsa la demanda mundial.

Del patrón oro al metal de libre flotación

El régimen moderno de fijación de precios del oro comenzó con una ruptura dramática. Bajo el sistema de Bretton Woods establecido en 1944, el dólar estaba vinculado al oro a 35 dólares por onza, y otras divisas estaban vinculadas al dólar. A finales de la década de 1960, el aumento de la deuda y la inflación de Estados Unidos hicieron que la vinculación fuera insostenible. El 15 de agosto de 1971, el presidente Richard Nixon suspendió la convertibilidad del dólar en oro, una medida conocida como el "Nixon Shock". En 1973, se abandonaron por completo los tipos de cambio fijos y el oro se convirtió en una materia prima de libre comercio.

Desde entonces, su precio ha pasado de 35 dólares a picos periódicos por encima de los 5.000 dólares por onza, impulsado por las mismas fuerzas de oferta, demanda, miedo y política monetaria que lo configuran cada día a las 10:30 AM en Londres.

Por qué es importante

El oro sigue siendo el barómetro definitivo de la confianza. Cuando los precios suben, indica que los inversores, los bancos centrales y los gobiernos se están protegiendo contra la incertidumbre. Comprender cómo se fija el precio del oro, y qué lo mueve, proporciona una ventana a las ansiedades y expectativas más profundas que impulsan la economía mundial.

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